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viernes, enero 06, 2012
Kickback - Et Le Diable Rit Avec Nous (2011)
Oh, día de Reyes Magos, esos días en los que se reciben regalos, se está con la familia, se pasa unos momentos inolvidables, se repite la tradición anual... y es algo que en este sepulcro también debería de darse, ¿no es así, eh?
¡Pues no!
Esta tumba no dejará de soltar un olor a muerte sea el día que sea, y para demostrar que todo aquello que sea negativo reina en estas tierras, es hora de hablar de uno de los grupos más siniestros que ha parido esta maldita tierra, cuyo último trabajo también se nos quedó atrás en el 2011.
Y para sorpresa de muchos, se trata de una banda de Hardcore. Pero no es un Hardcore cualquiera. No es el típico de la "Youth crew", ni del Hardcore Punk más rebelde. Tampoco se trata de Hardcore caótico, ni mucho menos del Hardcore melódico que reina hoy en día. No. Se trata de una banda que se asienta en el Hardcore metálico que bandas como Integrity y muchas más han formado. Pero aún con todo, se alejan mucho más de todo ello. Kickback son otro universo, del que seguro muchos no querrán saber.
Formados en Francia en 1991, esta banda puede presumir de haberse labrado una senda muy oscura, o al menos después de su regreso en 2009 tras muchos años en silencio con el disco No Surrender, el cual supuso toda una sorpresa por lo enfermo y decadente que resultaba éste, todo ello contando en esta ocasión con Toxik Harmst a la guitarra (Arkhon Infaustus). Más allá de sus anécdotas (las cuales no sé si son ciertas o no, pero alguna que otra tengo entendida), Kickback se ha llegado a considerar un grupo con una negatividad que ya quisieran muchas bandas de Black Metal. Y con su nuevo Et Le Diable Rit Avec Nous creo que pueden decir mucho de ello, pues nos encontramos ante un trabajo realmente enfermizo y oscuro como pocos se han realizado. Lejos de los clichés típicos del Hardcore, los franceses han llevado su sonido más allá incluso de lo que era No Surrender para convertir su música en una auténtica pesadilla.
Hay que estar de acuerdos con la observación de algunas opiniones que he visto vertidas sobre Et Le Diable Rit Avec Nous: su sonido es más pulcro, más nítido, más limpio, y aparte hacen recurso de algunos toques rockeros, como al comienzo de We Prowl, They Crawl, eso sí, muy mínimos, y siempre bajo un filtro esquizofrénico, con un sonido muy pesado en las guitarras ante todo, y que se puede apreciar en temas como Triumph And Disgust o Le Chant Du Diable, cogido en cierta medida del Sludge más gordo, pero sin pasar por ese camino. Su alternancia entre la ofensiva y lo ambiental es tal que llega a altas cotas de grandiosidad, algo que llega a su clímax con las dos partes de Stained, sobre todo la última que puede llegar incluso a cortarte la yugular si no te andas con ojo.
Como si de un asesino en serie se tratara, Kickback vienen dispuestos a hacerte renunciar a tu vida arrebatándotela en cuestión de milésimas de segundos, induciéndote un estado asfixiante, claustrofóbico, a través de su nuevo Et Le Diable Rit Avec Nous que es toda una oda y ritual a la mismísima muerte.
Puntuación: 9'75/10
lunes, diciembre 19, 2011
Necro Deathmort - Music Of Bleak Origin (2011)
Hay que ver en qué se ha originado todo a partir de la llegada de Sunn O))). Desde el instante en que convirtieron el Drone en algo más que distorsión para transformarlo en una forma de construir una atmósfera simple y desoladora a la misma vez, muchos han sido los grupos que han tomado la dirección de la banda, recogiendo uno o varios elementos de los estadounidenses para sumarse a la construcción de esos ambientes tan claustrofóbicos y asfixiantes.
Tal es así la cosa, que ha llegado incluso a tocar el hilo que sostiene a la Electrónica. Así es, incluso hay quien se atreve a coger esos elementos que hacen únicos a Sunn O))) para llevarlos al mundo de los samples, de los bajos estridentes y demás. Así nace Necro Deathmort, banda formada en Reino Unido, y que por muy valiente que pueda parecer esta afirmación, serían la versión eléctrica de la banda de Greg Anderson y Stephen O'Malley.
Y no sólo por la estética y la forma de presentarse en escena que tiene este dúo (que también, aunque en este aspecto hay muchos otros grupos que apuestan por la imagen tanto como por la música), sino por la capacidad de transmitir unas sensaciones esotéricas únicas y alucinantes, capaces de enviarte allá donde nadie más ha llegado, y todo gracias a unas bases electrónicas de down-tempo que junto a los recursos propios del Drone y del Dark Ambient, convierten su música en una especie de dios ancestral atrapado entre las diversas capas sonoras que conforman Necro Deathmort. Music Of Bleak Origin es su segundo disco, el cual algunos dicen ser mucho más accesible que su predecesor. Sea así o no, está claro que esta obra magna se convertirá en una forma de vida para más de alguno, gracias a que mantiene en todo momento la atmósfera característica, de modo que no se pierde en ningún momento el hilo, dando la sensación de estar escuchando una sesión entera de un tirón, dividido en varios tramos.
Music Of Bleak Origin, aún a pesar de dicha continuidad, presenta diferencias entre sus temas, que van desde temas más encaminados hacia los ritmos electrónicos ciertamente más animados como en For Your Own Good hasta temas en donde se adentran completamente en la locura emanada del Drone y del Doom Metal de los Sunn O))) como en The Heat Death Of Everything, temas que por otra parte también se alternan entre las instrumentales o con presencia de voces como las antes mencionadas o como en In Binary, que van desde voces dulces y relajadas a meros gritos agónicos. Lo que queda bastante claro es que la variedad está asegurada, aún cuando el disco traza una línea bastante notoria de la que no suele salirse mucho.
Las atmósferas que envuelven y devoran a Music Of Bleak Origin son apocalípticas y ante todo increíbles, demostrando así el ingenio y la imaginación que atesoran las mentes de estos dos auténticos prodigios. Temple Of Juno es una buena muestra de ello, un tema que te obligará a quedarte sentado en el mismo sitio y a quedarte petrificado ante la presencia de este fenómeno.
Una maravilla sonora, que irrumpe de manera abrupta entre lo mejor del 2011. Y yo que pensaba que ya lo tenía todo claro para este año, maldita sea...
Puntuación: 10/10
Etiquetas:
Dark Ambient,
Drone,
Electrónica,
Experimental,
Metal
viernes, octubre 28, 2011
Helmut - XI IX XI (2011)
Después de casi una semana de parón debido a una situación inesperada que me ha surgido (tampoco voy a entrar en detalles), es hora de rescatar el blog del rincón para quitarle todas las telarañas, soplar todo el polvo acumulado, y volver a la carga con el nuevo disco a cargo de Domino Media Agency.
Volviendo una vez más a tierras suizas, y revisitando Geneva tras la entrada del último trabajo hasta la fecha de los Rorcal, nos invitan a pasearnos a través de un mundo lleno de energía y potencia con esta banda que, como algunas más, empiezan a fusionar estilos tan dispares como el Stoner, el Hardcore y el Metal, brindándonos la marcha que el estilo más desértico nos puede brindar con la fuerza y los músculos de las otras influencias presentes. Tras una demo lanzada en 2007, Helmut se presenta con su debut XI IX XI, un disco que viaja a través de una tormenta desoladora, pues este trabajo destaca tanto por sus pros como por sus contras.En primer lugar, uno podría considerar ante lo atrás dicho de que Helmut podría ser un clon de grupos como Every Time I Die. Nada más lejos de la realidad, estos suizos consiguen cosechar todos los estilos mencionados y fusionarlos sin que por ello suenen a un refrito de los neyorquinos o similares. Todo esto se debe a que refuerzan el sonido de todos los estilos convirtiéndolo en una evolución mucho más corpulenta y violenta, algo que se puede apreciar en temas de la envergadura de Tap 7 o The Road To Pokhara, donde en ciertas ocasiones puntuales (muy puntuales) presentan unos rasgos más encaminados al Grindcore incluso, pero sin pasarse. Esto le confiere de cierta personalidad a la banda, y que podría haber explotado de mejor manera si no fuera porque en varios momentos XI IX XI cojea por algunos aspectos: en el aspecto vocal se presentan muy genéricos, no destacan principalmente y no resultan del todo atrayentes. Otro aspecto es la sensación de que podría haber estado mejor, y más después de escuchar un tema bastante convincente como es A Decade Of Lost Freedom, tema completamente instrumental, y donde presenta un pequeño toque Country que se va consolidando en un sonido mucho más duro, con riffs sencillos pero muy efectivos. Tras éste, la llegada de temas como Divine Kebab se le antojan a uno a un nivel bastante inferior respecto a lo que parece prometer con el primer tramo del disco.
Pero no os alarméis, no con ello quiere decir que Helmut resulte un bodrio: como comentaba, la combinación de los estilos que tocan le da un aspecto que, ya conocido, sigue resultando atrayente, y el disco recobra fuerza con la llegada de The Legend Of Glen Baden y los que le suceden, en donde se notan mejor inspirados y más contundentes, sobre todo en Karl Lagerfeld, donde consiguen ir saltando entre el Stoner y el Hardcore con una agilidad pasmosa y sin caerse en ningún momento.
Un disco con unas muy buenas ideas, pero que tienen que ser plasmadas de mejor manera de cara a un futuro para evitar que esta banda acabe cayendo en el saco del montón. Un comienzo prometedor, una cierta bajada notoria y un realce que aúpa a la banda a tiempo para evitar caer en la mera mediocridad. Esto es sólo el principio.Puntuación: 6/10
sábado, octubre 01, 2011
6:33 - Orphans Of Good Manners (2011)
Hacía un buen tiempo que no actualizaba con algo de lo que ha empezado a ofrecerme Domino Media Agency, pero la cosa no se hará esperar más, pues hoy vengo con lo que nos brindan en esta ocasión, nada menos que el debut en larga duración de esta banda francesa bastante peculiar. Con una de las portadas más impresionantes que me haya echado en cara hasta ahora (y lo digo totalmente en serio), este grupo viene dispuesto a sumergirnos en un manto de locura propia del de un circo infectado de payasos oligofrénicos que vuelan y corretean en todas direcciones mientras miles de globos vuelan hacia el cielo para perderse en el infinito.Más o menos se podría decir que eso es lo que nos encontraremos en Orphans Of Good Manners, pues si hay algo que prima en este disco es variedad, variedad por todos los poros, por todos lados, por todos los costados, por todas las... bueno, variedad. Primando ante todas las cosas el Avant-Garde, 6:33 es un complejo entramado de elementos que vienen y van y se mezclan entre sí, todo ello bajo un continuo cambio de aspectos que van desde lo ambiental más oscuro hasta la alegría y la fiesta. Depende del punto que le den.
Y para buen ejemplo de ello, tenemos el tema en cuestión Beretta, con un comienzo muy técnico y marcado que a más de uno le hará pensar en el Mathcore, y que se irá desarrollando de una manera bestial para terminar con unos elementos al más puro estilo Dream Theater. No sólo eso, sino que además juegan con ciertas atmósferas que van creando a partir de arreglos industriales y que se va conformando con la locura que profesan en todo momento, con unos cambios continuos de ritmo que te dejarán completamente descolocados, por no hablar del aspecto vocal, lo que uno podría esperarse de un disco de Avant-Garde Metal como éste, que va desde las voces infantiles hasta propia de tenores y demás (a Black Becky me remito).Incluso casi se podría decir que tienen algún momento Funky y Popero, una especie de Primus pero pasado por un filtro mucho más alocado y aleatorio, como en Drunk In Krakow, donde el bajo va marcando un ritmo muy pegadizo junto con un toque muy propio de Disco de los 80's, cosa que se repite al comienzo de Little Silly Thing, el cual se divide en dos partes, a cada cual más bizarra. Además de todo ello, hay que considerar los invitados a este festival de la locura extrema, y que son en sí Gillaume Bideau (vocalista de Mnemic) y Arno Strobl, miembro de Carnival In Coal.
En resumen, y para ir finalizando: una completa ida de olla bien hecha, que te arrastrará por pasajes pesados y musculosos, ritmos infrecuentes, ambientes espaciales, oscuros, industriales y alegres al mismo tiempo, mil voces que reirán detrás tuya como si fuesen una demencia mental tuya, efectos sonoros que construyen y dan el broche de oro final a un disco al que acabarás sucumbiendo cual esclavo ante su amo... una barbaridad que es mejor apreciar que resumir. Bienvenidos al mundo de Orphans Of Good Manners, amigos.
Puntuación: 7'5/10
lunes, septiembre 26, 2011
Amebix - Sonic Mass (2011)

Imaginad lo siguiente: imaginad la típica película en la que un matrimonio es feliz hasta que el hombre de la casa muere por alguna circunstancia, ya ser por accidente, enfermedad, o asesinado. Sin embargo, es resucitado mediante alguna especie de magia negra o divinidad que le hace regresar a la vida... solo que en otro cuerpo. Sabes que es esa persona resucitada, a pesar de que la apariencia engaña.
Pues bien, se podría decir que ésa es la situación de Amebix. Que una leyenda que construyó junto con otras bandas un género como es el Crust y que años después desaparecería para, pasadas las décadas, vuelva con un lavado de cara (y diría que de cerebro también) y te lance un nuevo disco que nada tiene que ver con aquellos hombres de crestas infinitas y pintas arrastradas sólo puede suponer dos cosas: que han madurado algo más que en sus vidas, o que se han vuelto locos. De una forma u otra, y a pesar de todo, uno sabe que está ante Amebix igualmente. Lo sientes, como esa mujer que siente que es su marido en esa película infantil de similar trama.
¿Que por qué digo todo esto? Bueno, es fácil de explicarlo: Amebix se ha olvidado completamente de sus orígenes para cascarnos un disco de puro Post-Punk. Pero no un Post-Punk a la antigua, sino bastante metalizado y rudo, que chocará a nuevos y propios. Siendo sinceros, los ingleses siempre mostraron cierta devoción por el Post-Punk, no hay más que echar una escucha a sus clásicos, Drink And Be Merry sin ir más lejos tenía unos ramalazos muy propios de grupos como Joy Division, algo bastante lógico si tenemos en cuenta que no estaban muy alejados cronológicamente a éstos.Sin embargo, lo de Sonic Mass va más allá de eso, mucho más allá. Comenzando con un tema como Days que ya de primeras es bastante relajado para lo que eran tiempo atrás Amebix, con un Rob Miller ya bien entrado en años muy calmado y que bien podría confirmar lo antes dicho por la banda, con una épica que se va desarrollando con suma delicadeza mientras el sonido de las batallas inundan el fondo. Pero oh, esto es sólo la punta del iceberg... no, esto es la trampa dentro de la trampa, porque incluso este tema es bastante diferente a lo que viene a continuación, y que es lo que verdaderamente dejará descolocados a todos: la cosa se vuelve seria, muy seria, todo se vuelve más oscuro, más potente, más temerario... y entonces entra la voz y lo primero que piensas es: "¿Killing Joke?" Porque sí, desde el momento en que oigas a Rob soltar la primera frase en The Messenger, se te va a erizar el pelo al darte cuenta que es casi Jaz Coleman en persona, aunque no es así. No sólo la voz, todo el tema en sí podría haberlo facturado los Killing Joke, con unas estructuras muy parecidas a las de ellos.
Claro, tampoco van a ser un copia y pega de todo lo que se ha hecho ya antes, y por supuesto echan su pequeño grano de arena propio para dar forma a unos temas completamente bestiales, oscuros y poderosos. Desde la increíble God Of The Grain hasta el tema homónimo dividido en dos partes, una en la vena de Days, y la otra estallando en un apocalipsis sonoro que no dejará nada de vida a su paso, por no hablar de Visitation, quizás el tema más tétrico de todos los que quedan atrapados como almas en pena en este disco. Diversidad ante todo.
¿Que ya no son los Amebix que revolucionaron a muchos perros viejos allá en los 80's? Sí, estás en lo cierto. ¿Que por ello este disco no vale la pena? Absolutamente sí que vale, Sonic Mass es toda una muestra de que un grupo puede regresar y aún con todo impresionar siempre y cuando lo haga bien. Ya los que se dividan entre amantes y odiadores es otra historia que conocemos de sobra.Puntuación: 10/10
martes, septiembre 06, 2011
Ringworm - Scars (2011)
Hoy es un día en el que espero no complicarme demasiado. Sabiendo que dentro de muy poco las vacaciones para un servidor vuelven a enterrarse para regresar de nuevo al trabajo del día a día, es normal que uno quiera ir a lo directo, a lo sencillo, a lo efectivo sin mayores miramientos. Y quién me iba a decir que eso lo iba a encontrar nada menos que con Ringworm, porque si no me da por curiosear, aún seguiría sin saber que habían lanzado disco nuevo durante este verano.Ringworm es todo un clásico del Hardcore metalizado junto con sus compatriotas Integrity, una de esas piedras angulares que son esenciales para saber cómo ha surgido toda esa oleada que hoy en día nos invaden dentro de dicho género, y de cómo este género se ha fusionado en el Metal para dar forma a diversas variantes, entre ellas el Metalcore. Un grupo que tiene bajo su tutela una obra del calibre de The Promise atestigua su alto status dentro de dicho mundo. Siempre caracterizados por ese toque propio del Thrash Metal que los distinguen del resto, se podría decir que Ringworm de alguna manera es la versión Hardcore de Slayer, gracias a esos riffs tan evocadores de éstos y de su fiereza aunados en la base de su estilo.
Y mientras que la mayoría de grupos buscan desvirtuarse de la escena buscando su propio sonido lejos de los clichés propios del Hardcore, Ringworm pasa olímpicamente de todo ello y nos brinda un trabajo con puro sabor clásico que hará relamerse de gusto a más de uno. Scars es lo que cualquiera podría esperarse de la banda, solo que hecho con unos cojones tan grandes como para poder lanzar un disco que a pesar de no inventar nada nuevo no resulta repetitivo y mucho menos cansino. Con una mala baba que los atesora desde el principio, el grupo te lanza hacia el pasado cual jabalina a base de temas que emanan un gusto añejo por todos los costados, y eso se debe principalmente a los excelentes solos que perfilan durante todo el transcurso del disco con un toque muy rockero y que agilizan Scars hasta decir "basta".Por supuesto ese toque thrashero sigue siendo la marca de la casa en la banda, y este trabajo no está ausente de ello, con temas como Cleansing Of The Fall que podrían haber firmado hasta los actuales Kreator, todo ello desde la perspectiva de Ringworm, claro está. La voz de Human Furnace sigue manteniéndose como la primera vez, con una rabia afín a lo que nos puede deparar el grupo y del que muy pocos pueden presumir sin tener que parecer un perro al que le han dado patadas en los testículos. Temas como To The Grave, la colosal Scars o la completamente thrashera Angelfuck son sólo un testimonio de lo expuesto.
Hasta los más sabuesos tienen muchas cosas que contarnos a día de hoy, así que mejor sentémonos y abramos bien los oídos a ver qué nos tienen que decir. Ringworm desde luego aún tienen algunas batallitas que mostrar, y Scars es un claro ejemplo de ello.Puntuación: 8/10
viernes, septiembre 02, 2011
The Hollowmen - Three Betrayals Toward Modern Man (Demo) (2011)
Sé que ha pasado una semana que no he vuelto a actualizar el blog, pero sin saber cómo ni cuándo, resulta que un servidor cayó enfermo por una gastroenteritis como un día de fiesta (o una semana, vista la cosa...). Pero bueno, aunque todavía me queda un poco para estar 100% sano, he recuperado las fuerzas suficientes para reabrir la tumba con una mala hostia que haría cagarse en los pantalones hasta al mismísimo Hulk, y para empezar voy a hacerlo con la primera banda que me ha mandado su material para expandir su existencia por la vasta red, y que para más inri son unos compatriotas de la otra isla (Tenerife) que se están dando a conocer a base de bien.No es la primera vez que los descubro: hace ya unos buenos cuantos meses atrás, mi colega Alain me pasaba un tema de ellos diciéndome que en él tocaba Ale al bajo (al que tuve el gusto de conocer en el concierto de Terror en Madrid meses antes). Lo escucho detenidamente, y de repente una sensación agradable me invadió el cuerpo: "Joder... ¡esto suena a puro Holy Terror!". Porque sí, The Hollowmen (formado por miembros de Wreckage, Against All Hope y Dead Relic) es claramente amor hacia la escena Holy Terror, bebiendo directamente del sonido de bandas como Integrity o Ringworm, ¿y cuántas veces te encuentras algo así en Canarias? Pocas, por no decir que ninguna vez.
Pero ya centrándonos en su trabajo, Three Betrayals Toward Modern Man es su primera demo auto-producida que lanzan allá por Mayo y que dejan bien claro que apuntan maneras, y no porque sean compatriotas, sino porque de las bandas locales de estas islas que han ido surgiendo en estos últimos años, The Hollowmen son de las pocas que se han ganado su título por méritos propios y esfuerzo continuo. Comenzando con Unholy Tunes, toda una declaración de principios, observamos desde el comienzo dos cosas: lo primero, que para ser una demo auto-producida, suena bastante de lujo, y donde todos los instrumentos se notan a la perfección, y segundo que, gracias a lo anterior, esto consigue un sonido poderoso y fiero como una hiena hambrienta en medio del desierto dispuesta a arrancar un trozo de carne del primer animal moribundo que encuentre a su paso. Tras éste, le sucede el tema homónimo, el plato fuerte donde ya dan rienda suelta de su capacidad destructiva, con un riff simple pero efectivo como un gancho directo a la cara, incitando al puro mosh descontrolado. Mención especial a ese solo con regusto clásico al más puro estilo Ringworm, además de la batería que suena como una apisonadora aplastando tu conciencia hasta dejarte KO.Tras éste, llega Cainite, con unas melodías oscuras como un pantano oscuro que se sucede con la mala hostia que perfila el tema en cuestión, seguido de Human Nature, donde hace más acto de presencia el bajo, aparte del punteo que disparan al final de éste que te hace relamerte como un goloso hambriento. Finalmente cierran con Growing Colder, tema que, baja el listón respecto al resto de canciones, pero que destaca por la presencia de varios recursos sonoros y la vuelta de esas melodías oscuras que acechan al fondo de todo.
Quizás el único inconveniente que le echaría la demo es a la voz de Barro, le falta un poco más de mala baba para que resulte más acorde a lo que son The Hollowmen, aunque en directo gana mucho más.
Un trabajo ejemplar para demostrar cómo hacer las cosas en Canarias, demostrando que aquí también hay mucho que decir. Y por si fuera poco, la podéis descargar gratuitamente desde su Bandcamp:Puntuación: 7'5/10
martes, agosto 09, 2011
New Lows - Harvest Of The Carcass (2011)
Y seguimos en la senda del Hardcore para más inri, porque estoy seguro que todavía hay mucha materia prima que extraer de esta cantera en este año. Y así es, hoy me voy directamente al otro extremo para hablar sobre toda una sorpresa, delicia para mis oídos. Muchos ya sabrán cómo se las gastan en Estados Unidos con el Hardcore, especialmente en Boston, cuna de una de las mejores escenas del género, con bandas del calibre de Converge, Have Heart, Defeater y demás.Pues bien, id sumando a la lista a éstos, pues vienen directamente a arrasar con todo a su paso de una manera bestial, en pos del mejor Hardcore metálico que se haya hecho jamás. Tras pequeños trabajos aquí y allá, New Lows dan el pistoletazo con Harvest Of The Carcass, entrando como un elefante en una cristalería en Deathwish, sello que acoge a grupos como The Carrier, Cold World, Ceremony y un sin fin de bandas alucinantes. Llegando a compartir cartel con grupos como los apocalípticos Nails, New Lows se alza con el relevo de Integrity, pues su sonido es 100% puramente clavado a los maestros de Ohio del Humanity Is The Devil en adelante, bien sea por su sonido destructivo y ultrasaturado capaz de mandar por los aires al más pintado, bien sea por la voz que se asemeja enormemente al de Dwid Hellion. Todos los ingredientes que contienen Integrity están recolectados dentro de esta banda, dispuestos a estallarte en la jeta cual mina de proximidad.
Así lo atestiguan temas como Anguish, la descerebrada Plaguegrounds o la mastodóntica The Pounding And The Hollering, dejando bien claro que aquí no existen salas de espera ni lugar para el descanso: Harvest Of The Carcass es a saco directo, tan directo que es posible que acabes con los brazos desmembrados de tantos molinillos que acabarás haciendo. Las guitarras y la batería están a un nivel que se ríen del umbral del dolor, mandándolo a paseo y haciendo lo que les dan la real gana con un sonido monstruoso, titánico, propio de un gorila cegado por la ira. El bajo tampoco se queda corto, desde luego, con un sonido casi tan gordo como el resto de instrumentos, y que se deja entrever con la ya mencionada Plaguegrounds al comienzo de éste, para dejar bien claro que aquí no hay lugar para los floripondios y las margaritas.
Tan violento que le parecerá demasiado hasta para el convicto más peligroso, tan demencial que necesitarás un tiempo muerto, tiempo muerto que no te concederán, solamente para reírse en tu cara y estamparte contra un muro sin contemplación alguna.
Puntuación: 9'25/10
lunes, junio 13, 2011
Seven Sisters Of Sleep - Seven Sisters Of Sleep (2011)
Últimamente, y aunque no lo parezca, mi vena Hardcore está más hinchada que nunca. Es algo normal, uno tiene épocas en las que escucha más una cosa, escucha más otra... y estás continuamente dando vueltas en este peculiar y obsesivo círculo. Tal vez sea por el último concierto en el que he estado de Hardcore, que me ha dejado con el sabor de boca suficiente como para desear más y más, y para subsanar este hecho, hoy es hora de curtirse en pura misantropía sonora.Para ello, y buscando en los rincones recónditos de la red, uno se encuentra con esta banda proveniente de Estados Unidos. En la más pura ola del Hardcore metalizado que lideran Integrity y compañía, Seven Sisters Of Sleep se suman a la bandera de lo que algunos consideran como Holy Terror, es decir, Hardcore pesado e influenciado por el Metal, con letras de temática oscura y poco ortodoxa. Con su disco homónimo debut, breve como un suspiro, la banda desenfunda su escopeta para descargar toda su munición sobre nosotros.
Y vaya que si lo hace, pues a toda esa destrucción pulverizante que detona rápidamente en los 8 temas que conforman este trabajo se suma un sonido mucho más crudo y cochambroso propio del Sludge. Incluso podemos apreciar algún pequeño riff rockero en alguna que otra ocasión (Passed Out Standing, Christmas Morning), pasando de tempos medios en Follow The Serpent a auténtica avanzada de caballería dispuesta a destrozar las defensas enemigas con Swamp, todo con ese toque tanto a las voces como en la batería propio del Hardcore más bestia jamás facturado.
Sencillez demoledora y efectiva, porque al fin y al cabo la destrucción es así: sencilla.Puntuación: 8'75/10
lunes, mayo 02, 2011
Pulling Teeth - Funerary (2011)
Parece que estos días es el asalto para el Hardcore en todas sus facetas. Si ayer mismo hablaba sobre lo nuevo de Integrity, esta vez es la ocasión para lo nuevo de estos compatriotas estadounidenses con los que finalmente he decidido ponerme en serio con ellos. Sin embargo, a diferencia de Integrity cuyas coordenadas musicales están bien posicionadas sabiendo más o menos en cualquier momento con qué nos vendrán, con el nuevo lanzamiento de Pulling Teeth su objetivo ha cambiado considerablemente. Pero antes que nada, hay que hacer la presentación pertinente:Pulling Teeth es una banda relativamente joven, formada en las calles de Maryland en Baltimore allá por el 2005. Desde sus comienzos, estos chicos sabían lo que querían hacer en todo momento: aplastar nuestros músculos al son de un Hardcore directo, contundente y sin miramientos, con mucho refinamiento metalero influenciado enormemente por Integrity. En 2006 lanzan su primer disco largo, Vicious Skin, un disco breve pero conciso, en donde los temas pasaban como coches en una autopista pero con una velocidad que no te daba tiempo ni a verlos detenidamente: aquí sólo había cabida para la guerra por mero instinto, sin pararse a pensar qué está ocurriendo.
Tras éste, un año después llegaría Martyr Immortal, que mantenía la premisa de su predecesor con temas quizás más elaborados y con un final simplemente increíble que respondía al nombre de Dismissed In Time y que borraba de un plumazo todo lo visto en esta banda para adentrarnos en un tema largo y angosto en donde los pasajes atmosféricos jugaban un papel importante en él. Ahora, tras varios años de ello, Pulling Teeth llega con el lanzamiento de su nuevo disco, Funerary, que directamente choca con todo en la banda y nos la convierte en otro ser que jamás pensaríamos que llegaríamos a ver llegados a este punto de la banda. En él, aquellos alocados chicos de hacen varios años atrás se convierten en unas personas que parecen haber vuelto de un auténtico infierno, pues en su nuevo trabajo han dado un cambio de tuerca totalmente brutal sin que se le caigan los anillos en ningún momento. Comenzando con una breve introducción bajo el nombre de A Bitter Harvest, Pulling Teeth presenta un sonido mucho más duro y pesado que puede recordarnos a bandas como Rise And Fall, sin ir más lejos. Temas mucho mejor trabajados (de algunos minutos más) adornan este disco bajo la tutela de títulos como From Birth, Extinction o Plastic Tombs, donde se sigue manteniendo la esencia de la banda, pero que deja claro que algo ha cambiado en ellos.
Sin embargo, a partir del tema homónimo que da nombre al disco, nos damos cuenta de que algo ha pasado realmente con Pulling Teeth, y es que a partir de este instante la banda entra en un terreno del que no volverá a salir, donde se convierten completamente en una banda que rinde culto a Neurosis y muestra escarceos hacia el Sludge e incluso al Post-Metal sin siquiera dar tiempo a asimilarlo. Los increíbles y angustiosos caminos que conforman el tema Funerary seguidos de At Peace con ese inicio que bebe mucho de la banda de Scott Kelly y cía hacen que uno quede estupefacto ante semejante cambio que para nada uno se esperaba, y que sin embargo queda de lujo para la banda, mostrando una evolución bastante propia de los deudores del Metal más atmosférico. Puede que la banda consiga retornar en cierto grado hacia sus raíces (Waiting es una prueba de ello con sus toques de Hardcore Punk dentro de toda la densidad sonora que le atesora), pero ya habrán entrado de lleno en un campo que ni ellos esperaban pisar.
Acojonante el cambio que han dado, una evolución que no volvíamos a ver en mucho tiempo dentro del estilo y que ha sentado realmente bien a la banda. Veremos con el futuro si realmente es un cambio de rumbo, o simplemente pretendían experimentar con algo que se saliera fuera de lo común en ellos. Sea lo que sea, bienvenido sea.Puntuación: 10/10
Etiquetas:
Hardcore,
Metal,
Post-Metal,
Sludge
domingo, mayo 01, 2011
Integrity - The DestroyORR (2011)
Tras un fin de semana pasado por agua (en todos los sentidos, literalmente incluido), vuelvo a sentarme frente al ordenador a ver qué nuevas buenas han aparecido por las redes. Y cuando menos me lo espero, descubro que una de las bandas más prolíficas del Hardcore han sacado material nuevo. No hay palabras para describir a estos tíos en total profundidad, Integrity es posiblemente una de las bandas que lo recoge todo: originalidad, variedad, caña, ser uno de los primeros grupos que endurecía su sonido a través del Metal obteniendo así un Hardcore metalizado del que partirían posteriormente muchas bandas, entre las más conocidas Hatebreed, y sus líricas en torno a misticismo, reflexiones religiosas y filosóficas y demás.Lo cierto es que no me queda del todo claro si realmente es un LP nuevo de la banda o un recopilatorio más. Integrity siempre ha sido una banda muy underground aún siendo conocida dentro de su ámbito, por lo que su promoción es prácticamente nula, por lo que uno nunca sabe si lanzará algo nuevo o no. Tras su último trabajo del anterior año, The Blackest Curse, que como su título indica es posiblemente uno de los trabajos más oscuros que hayan lanzado jamás, nadie se esperaba que volvieran a traer algo con lo que deleitarnos. Pero así ha sido, y bajo el nombre de The DestroyORR, vuelven a la carga con las pilas completamente cargadas y con un disco desorbitante que recoge la faceta más oscura y a la vez la más directa y sanguinaria de la banda con su contundente Hardcore capaz de derribar a un rinoceronte.
Ciertamente, The DestroyORR está más cerca del sonido de anteriores entregas de la banda como el colosal Closure, donde combinan los temas cañeros con esa atmósfera tan increíble y propia de la banda que rodea a la banda de todo ese halo de misterio tan típico de ellos, donde temas como Detonate Worlds Plague (que ya se encontraba en el anterior 12'' que habían lanzado recientemente) y Beasts As Gods estallan sin compasión delante de tus narices desfigurándote completamente, y que junto con otros trallazos como Lucifer Before The Day Doth Go con ciertos toques rockeros (sobre todo en los solos) con los que suelen deleitarnos. Pero sin lugar a dudas donde mayor radica la fuerza de The DestroyORR es a partir de Love Is The Only Weapon/Let The Night Roar, donde esos continuos cambios de ritmos, de pasajes y demás se hacen patentes en su trayecto, con temas del 7'' We Are The End como el tema que da nombre a éste. Por supuesto, lo que más sigue impactando de la banda, además de todo lo expuesto, es la increíble vozarrón de Dwid Hellion, que incluso llega a desprender registros limpios en la colosal Waiting For The Sun (To Burn Out My Eyes) que presenta unas melodías y riffs que se irán apoderando de tu conciencia cada vez más y más. Además, y como regalo, tenemos una entrevista otorgada a la banda con la que podemos descubrir un poco más acerca de estos extraños chicos.
Una vez más, estos estadounidenses vuelven a impactar contra nuestros sentidos con todas sus fuerzas sin despeinarse ni un segundo. Una manera de recuperar un fin de semana bastante perdido.Puntuación: 9'75/10
lunes, marzo 28, 2011
Virus - The Agent That Shapes The Desert (2011)
El arte es algo que inunda la vida de los humanos, fruto de la inspiración, las ideas y creación de éstas. A lo largo de la historia, se ha podido separar ésta por edades en el concepto del arte: desde el Barroco al Renacimiento, o la Posmodernidad, al igual que otras épocas como el Cubismo, por ejemplo. ¿Se podría considerar la música como tal? Está claro que la música es arte, y como tal ha ido marcando la historia de la humanidad por épocas, en constante evolución, en constante flujo, cambio y renovación de sí mismo. Pero ¿se podría denominar la música como "barroca", "renacentista" o "cúbica"? Puede ser, ¿por qué no? Aunque no haya nada escrito, dicho o sentenciado de que sea así o no, la imaginación y las posibilidades son infinitas, y partiendo de la lógica no es descabellado pensar de que cierta música pueda representar una idea contemporánea a cierta época de la vida.De hecho, existe un género totalmente fuera del concepto que tenemos de la música: el llamado vanguardista o Avant-Garde. No es la primera vez que hablo de ello, un género que se basa más en la idea que se desea plasmar que en la composición en sí, de manera que se hace más hincapié en las influencias de otras culturas en la música que en la simplicidad de su estructura, cosa que en este estilo no es así. Un buen ejemplo de ello es de lo que hoy vengo a hablaros, una banda que incluso antes de su origen, ya tenía una idea, ubicada en la banda que le precede y de la que provienen sus integrantes: Ved Buens Ende, un proyecto que buscaba expandir el sonido del Black Metal hasta límites insospechados, y posiblemente de las primeras que se atrevieron a realizar esto, con su disco Written In Waters que podría considerarse un disco de culto. Tras éste, surge Virus, alejándose de los estándares del Black Metal y centrándose mucho más en los sonidos enrevesados y con la tónica de los legendarios Mr. Bungle comandado por el omnipresente Mike Patton.
La extraña visión de esta banda noruega comandada por Carl-Michael Eide (más conocido como Czral, y miembro y ex-miembro de bandas de diversa índole como Aura Noir, Satyricon o Ulver) hizo que en 2003 lanzaran su disco debut Carheart en donde creaban un álbum conceptual basado en historias de perros y coches (?). Más adelante, sacan en 2008 The Black Flux, donde recalcan su música de diversos elementos que van por lo progresivo, atmosférico, Metal, Rock, Jazz y demás. Tras ello, dejan atrás el sello Season Of Mist, y deciden embarcarse en el lanzamiento de su nuevo disco por ellos mismos, hasta el punto de pedir donativos para la ayuda de su lanzamiento. Finalmente sale a la luz The Agent That Shapes The Desert, dejando claro una vez más que son capaces de comerse cualquier cosa. Bailando entre sus dos anteriores entregas, The Agent That Shapes The Desert vuelve a recalcar la capacidad e imaginación desorbitada de estos noruegos que se atreven con todo una vez más, mostrando nuevamente resquicios de Mr. Bungle, atmósferas esotéricas y extrañas incluso para los comúnmente habituados a ello, y la voz de Czral que una vez más se presenta como un hombre sentado en la cuneta de una carretera en el desierto fumando su cigarro con paciencia pero con pasión, y echando una gran bocanada de humo hacia el aire, y junto con ello sus ideas. Desde el primer tema homónimo hasta Call Of The Tuskers, Virus hará que una vez más te mantengas pegado a la silla para ser partícipe y testigo de todo un alarde de ideas e idas de olla que estallan como una supernova.
Así pues, Virus se enfrasca una vez más en una aventura que tú mismo tendrás que descubrir por propia cuenta, pues The Agent That Shapes The Desert es algo más que música: es arte.Puntuación: 8'75/10
viernes, julio 30, 2010
Mose Giganticus - Gift Horse (2010)
Empiezo a pensar que Relapse Records está formado por auténticos caza-talentos que saben encontrar dicho don en los grupos que suben a su ya extensa formación. Es raro que este sello tenga un grupo que no sea de mi agrado, todos y cada uno de ellos me encantan, unos más que otros, pero me encantan, a saber: Cephalic Carnage, Pig Destroyer, Mastodon, Baroness... son algunas cartas de la extensa baraja de esta gente.Recientemente han alistado en su infantería a esta banda que puede dar mucho de qué hablar de cara a un futuro. Seré breve: Mose Giganticus es una banda formada en Pennsylvania, Estados Unidos, de un solo miembro, Matt Garfield, y que se mostraba con un sonido entre el Heavy Metal y el punkarrismo más rebelde con el uso de sintetizadores para darle un toque cibernético a la cosa. En 2006 lanza su disco debut The Invisible Hand, centrado en las relaciones de la humanidad con la tecnología, y más adelante lanza un EP, Commander!, basado en las obras realizadas por el inventor Nikola Tesla.
Hoy, 2010, Mose Giganticus lanza su nuevo LP, Gift Horse, esta vez bajo el sello de Relapse Records que se ha dado cuenta del potencial que puede presentar este hombre. En este disco se puede notar una evolución notable, pasando a un sonido mucho, mucho más duro que sus anteriores obras, adentrándose en el mundo del Sludge. Centrando sus letras esta vez en su obsesión por la Biblia, Gift Horse se puede decir que es como una especie de mundo cúbico, tridimensional, propio del de la clásica película Cube, pero quitando todo ese halo de thriller y añadiendo un aura de misticismo y cosmos propio del universo más infinito. Porque la música que Matt Garfield hace gala en este disco es tan perfecta como un cálculo matemático, y no hay cabida para los fallos. 7 temas de auténtica maestría que muy pocos pueden alcanzar y mucho menos presumir. Lo primero que uno se da cuenta de Gift Horse es la influencia clara y exacta que presenta de los míticos Melvins. Vamos, es imposible no pensar en ello cuando arranca ya de por sí Last Resort, el primer tema que nos manda directamente al espacio con una ejecución excepcional, única. Además de ello, el disco también muestra un sonido próximo al de Mastodon en todas sus facetas, desde el sonido más crudo de sus primeros Remission y Leviathan, al toque más propio del Rock progresivo de su último e indispensable Crack The Skye, incluso también de Baroness. The Left Path es posiblemente la mayor evidencia de ello, con unos riffs y un toque muy propio de los antes mencionados.Por supuesto, Matt Garfield mantiene el sonido característico de su proyecto al comienzo, y éste se va haciendo cada vez más notorio a medida que avanza el disco, sobre todo con los dos últimos temas White Horse y The Seventh Seal, donde alcanza un sonido espacial sin igual, que te hará flotar como si de ácido puro hayas exprimido, casi rozando el Space Rock.

Siete temas, siete temas de un auténtico coloso que nos obligará a fregar el suelo embadurnado en nuestras propias babas, siete temas que igualmente se nos hará a poco debido a la brevedad que presenta el disco, y que nos dejará con ganas de más. Un disco que como los buenos vinos añejos, se irá haciendo cada vez más y más mejor con el paso del tiempo.
Puntuación: 9'75/10
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