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lunes, 23 de abril de 2012

El fraude de las estadísticas de la dictadura castrista sobre la mortalidad infantil. (*)

El objeto de este artículo es el de exponer la verdad sobre el mito de la tiranía castrista acerca de la mortalidad infantil.

En informes del gobierno publicados por el diario oficial Granma, enero del 2001, éste se vanagloriaba que en el 2000 la mortalidad infantil en Cuba estuvo entre las más bajas del mundo, 7.2 por mil nacidos vivos, cifra de muy dudosa veracidad como veremos en los datos suministrados más adelante. Las estadísticas de la ONU señalan que Cuba tuvo en 1957 una mortalidad infantil de 32 por mil nacidos vivos, la más baja en América Latina. Esta cifra colocó a Cuba en la posición número 13 a nivel mundial, al frente de países como Austria, Bélgica, Corea del Sur, España, Francia, Grecia, Israel, Italia, Japón y Portugal. En la actualidad todos esos países se encuentran delante de Cuba, la cual ocupa el lugar 29 a nivel mundial. No está lejano el día en que podamos comprobar la veracidad sobre dichas estadísticas.

Los datos y opiniones que se exponen a continuación han sido emitidos por organizaciones médicas, la ONU, periodistas independientes dentro de Cuba y por doctores en medicina.

El siguiente artículo publicado en The Medical Sentinel 2000, órgano oficial de the Association of American Physicians and Surgeons, revela lo siguiente:
"La dictadura castrista dice tener una mortalidad infantil más baja que Estados Unidos. Pero cuando se examina más a fondo, se comprueba que dicho reclamo es falso. La realidad es que los médicos en Cuba son presionados para que usen todos los medios a su alcance para distorsionar la mortalidad infantil, siendo recompensados financieramente los que se prestan a dicha infamia.
"El mantenimiento artificial de la vida de los infantes durante el primer año de nacidos, con el objeto de alcanzar una meta numérica en la mortalidad infantil en determinado sector de la salud pública, es practica común en el sistema cubano. La tasa de mortalidad infantil en Cuba desde 1 a 4 años es un 34 por ciento mayor que en Estados Unidos (11.8 por mil contra 8.8 por mil). También la mortalidad maternal en Cuba es casi cuatro veces mayor que en Estados Unidos (33 por 1000 contra 8.4 por 1000). La mortalidad infantil en Cuba, bajo estas circunstancias, no es representativa del bienestar y el nivel de vida de la población."
El Dr. Juan Felipe García MD, Jacksonville, Florida, abril 2001, en entrevistas con médicos cubanos recién llegados, recopiló la siguiente información:
"La estadística peri-natal del gobierno cubano es un fraude. Cuando un niño nace, el pediatra es condenado si reporta estadísticas adversas, por lo tanto, se falsifican fechas en historias clínicas para que los niños 'mueran' después del primer año (La mortalidad perinatal está definida por los muertos dentro del primer año de vida). Si un médico reporta un resultado adverso para la 'Revolución', cae en desgracia y le puede costar desde un castigo severo, hasta el trabajo. Los niños 'no pueden morir después de nacidos' y menos en la sala de parto."
Mario Enrique Mayo de la Agencia Félix Varela, reportó desde Camagüey para Nueva Prensa Cubana, el 26 de enero, 2003, lo siguiente:
"A la doctora Olga Oropeza, una especialista del hospital materno provincial Ana Betancourt, se le amonestó por haber dejado nacer vivo a un niño, de bajo peso, en la ciudad de Camagüey.
"El vicedirector de asistencia médica, doctor Leonardo Ramírez, le hizo el reproche a la galena porque eso afectaba la cifra de mortalidad infantil. Esta censura fue realizada el 30 de diciembre, cuando se hacían las informaciones de fin de año sobre la mortalidad infantil."
Esta noticia corrobora la información anterior de médicos cubanos recién llegados al exilio.

Lo relatado a continuación, sólo sucede en la actualidad en países muy atrasados, supuestamente no debiera suceder en una "POTENCIA MÉDICA" como Cuba.


María Elena Rodríguez, reportera de Cuba Voz, el 25 de junio de 2001, reportó:
"Hospitales infantiles de la ciudad de La Habana no disponen de reactivos químicos para efectuar pruebas de laboratorio clínico de vital importancia en la emisión de un diagnóstico preciso.
'Hace seis meses que no se puede realizar la prueba de sangre para detectar la fiebre tifoidea y tampoco la eritrosedimentación', dijo una técnica de laboratorio del hospital materno infantil del municipio Diez de Octubre de Ciudad de La Habana.
Otros hospitales de la capital que carecen de productos químicos para análisis de sangre son los pediátricos del Cerro, de Centro Habana, de San Miguel del Padrón, así como el Arturo Aballí y el Instituto de Reumatología de adultos que se encuentra en la antigua clínica Dependiente."
Juan Carlos Linares reportó desde La Habana, el 22 de agosto de 2001, para CubaNet lo siguiente:
"Más de 80 niños contagiados con meningoencefalitis equina han sido atendidos en el hospital Pediátrico del Cerro (antigua Católicas Cubanas) en las últimas semanas.
"La cifra evidencia que se trata de una epidemia, y no por gusto el Ministerio de Salud Pública designó al Pediátrico del Cerro -enclavado en el municipio del mismo nombre en la capital cubana- para que atendiera los casos de mayor gravedad que se presentaran. 'Aunque está previsto que otros hospitales de Ciudad de La Habana prestarán su asistencia si la enfermedad se extiende', indicó la fuente.
La prensa independiente cubana ha informado en los últimos tiempos sobre diferentes problemas de salud en la capital de Cuba, sin embargo los medios nacionales no publican nada, absolutamente nada sobre este tipo de temas."
José Izquierdo, Güines, Grupo Decoro / www.cubanet.org, 3 de julio 2002, reportó:
"Una invasión de garrapatas causó el cierre temporal de la sala ocho, especializada en pediatría, del hospital Aleida Fernández, ubicado en Güines, provincia La Habana.
No sabemos qué hacer, el estado higiénico del hospital es deplorable. Es común encontrarse con grandes cantidades de cucarachas, mosquitos, ratones y ahora garrapatas."
Víctor Rolando Arroyo, Pinar del Río, UPECI / www.cubanet.org, 6 de agosto, 2002, reportó:
"La escasez de biberones en el hospital pediátrico de la provincia cubana Pinar del Río es la causa por la que a los niños ingresados en esa instalación se les alimenta en pomos desechables de suero, si los padres no llevan sus propios utensilios para la lactancia de los menores. Sin embargo, en las tiendas dolarizadas hay abundantes existencias de biberones fabricados en China, lo que echa por tierra el argumento del embargo estadounidense."
Beatriz del Carmen Pedroso, La Habana, Carta De Cuba, agosto 27, 2002, reportó:
"La crítica situación en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, ubicado en Avenida 41 en el municipio capitalino de Marianao, determinó el cierre total de las salas de atención a enfermedades diarreicas agudas por falta de higiene, y dos de sus salones quirúrgicos con que cuenta esta instalación de salud, al carecer de equipos de climatización y balones de oxígeno.
"Es lamentable que se pospongan o no se realicen intervenciones quirúrgicas a niños con diferentes dolencias, algunas de urgencia, y que los tengamos que remitir con urgencia a otros hospitales para concluir la operación', admitió un funcionario del hospital.
"El Juan Manuel Márquez fue edificado en la década de los años 90, pero su construcción es deficiente, ya que la mayoría de sus paredes están agrietadas y existen filtraciones en los techos."
Dorka de Céspedes / HavanaPress, Nueva Prensa Cubana(www.nuevaprensa.org), reportó desde La Habana, noviembre 14, 2002:
"Diferentes brotes de leptospirosis -comúnmente conocida como "la enfermedad del ratón"-, dentro y fuera de la capital cubana, han obligado a jóvenes trabajadores de salud pública a aplicar el veneno contra las rata, conocido por Biorat.
"Hasta el momento se han reportado 3 niños fallecidos a causa de la leptospirosis, en el municipio habanero de Güines. Y numerosos casos aislados en zonas capitalinas. La causa aparente de este nuevo brote es la aparición de ratas, después de la limpieza intensiva en las áreas metropolitanas."
Alicia Zamora Labrada, Lux Info Press / www.cubanet.org, La Habana, 15 de diciembre, 2002, reportó:
"La dirección provincial del ministerio de Salud Pública ordenó el cierre inmediato del Hospital Materno - Infantil "Lebredo", aledaño al Hospital General Docente "Julio Trigo" (antiguo Sanatorio La Esperanza) ubicado en el Km. 7 de la Calzada a Bejucal en el municipio Arroyo Naranjo de la capital.
"La información fue suministrada a esta agencia por la doctora Rayma Alonso, especialista en Ginecobstetricia.
"La aplicación de tan urgente medida se debe a la crítica situación en que se encontraba la instalación hospitalaria y que ha sido denunciada por trabajadores del Sindicato Independiente de la Salud, afiliado a la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba (CONIC)."
El Anuario Estadístico de la ONU informa lo siguiente:
"Cuba es el país con la menor tasa de natalidad en América Latina y el país con el mayor número de abortos en el mundo, 0.71 aborto por cada nacimiento vivo en 1991, dos veces el índice de los otro países (Datos basados en estadísticas oficiales del gobierno cubano)".

"La terminación selectiva de los 'embarazos de alto riesgo' hace descender el índice de mortalidad infantil."
El Nuevo Herald, en la edición del 23 de Septiembre del 2000, publicó lo siguiente:
"Más de 3 millones de abortos en 30 años. Cuba es una de las naciones del mundo con más altos índices de abortos. Las estadísticas oficiales lo demuestran. Por ejemplo, entre 1968 y 1992 se realizaron 2.9 millones de interrupciones de embarazo, y de 1993 a 1997 se llevaron a cabo 424,214 abortos. De esto resulta que, en las últimas tres décadas, se han practicado más de tres millones de interrupciones de embarazo. En los últimos años, las autoridades de salud han reconocido que hay un significativo aumento del número de embarazadas menores de 20 años, con todo lo que eso implica de peligro para esas jóvenes y los trastornos familiares que esto trae consigo."
Dr. Ricardo Alfonso N., Cirujano, Caracas Venezuela, 17 de diciembre de1999, en carta abierta a Hugo Chávez dice:
"Es de hacer notar, que sólo los que hemos estado en ese ´PARAISO' y conocemos desde adentro la medicina Cubana, podemos afirmar (quiero aclarar que como médico hago esta afirmación), que la medicina Cubana es una de las grandes mentiras de este siglo, es una medicina primitiva, que se remonta a los años 50, donde no hay ni el menor conocimiento de la medicina moderna.
"Hasta cuándo el engaño, Señor Presidente, la medicina cubana es 'UNA GRAN MENTIRA', su interferón, su vacuna de la hepatitis B, su tratamiento del SIDA, sus trasplantes de Huesos, etc.
"Los que hemos estado en Cuba y somos médicos sabemos que los Hospitales no funcionan, no hay sábanas, no hay medicinas, los niños mueren de mengua, y no hablo por hablar, estuve viendo un nene, en el Hospital de Marianao, por que un familiar me lo pidió, allá en Cuba y no había nada con que tratarlo y no conocían las medicinas modernas."
Gonzalo Guimaraens en su artículo "Vacuna cubana contra la menningitis: ineficacia comprobada", publicado en amigospais- guaracabuya.org, Julio 2000, dice lo siguiente:
"Un estudio del conceptuado Centro de Vigilancia Epidemiológica (CVE) del Estado de São Paulo, Brasil, dado a conocer recientemente, recopila datos estadísticos demoledores acumulados durante los últimos años que muestran la ineficacia de la vacuna cubana contra la meningitis B en los niños menores de cuatro años, los más vulnerables a esa terrible enfermedad. Después de dar claras y minuciosas informaciones sobre testes efectuados en São Paulo, Rio de Janeiro, Santiago de Chile e Islandia, afirma: "Los estudios realizados con la administración de la vacuna cubana en los menores de cuatro años de edad -frecuentemente el grupo de mayor riesgo para contraer esa enfermedad- no presentaron evidencias significativas de protección. Por lo tanto, esa vacuna no debe ser recomendada como medida profiláctica de la enfermedad meningocócica del grupo B, para niños menores de cuatro años.
"El mito publicitario sobre la vacuna cubana contra la meningitis B cobró impulso internacional en noviembre de 1988, en Atlanta, durante un congreso internacional de medicina. En las sesiones, causó impacto la presentación de un estudio efectuado por investigadores de la isla sobre los aparentemente excelentes resultados preventivos de dicha vacuna, desarrollada por el Centro Nacional de Biopreparados de Cuba. Creyendo a pies juntillas en esos alegados resultados, la Secretaría de Salud del Estado de São Paulo, Brasil, y posteriormente el propio Ministerio de Salud de ese país, encomendaron a Cuba durante 1989 y 1990 más de 15 millones de dosis, en valores que sumaron centenas de millones de dólares.
"El negocio para Cuba comunista fue redondo. Para muchos niños brasileños, lo que vino fue la decepción. Una década después de esa malograda experiencia, el Centro de Vigilancia Epidemiológica (CVE) del Estado de São Paulo ha dado a conocer este informe con resultados concluyentes. Más vale tarde que nunca, dice el refrán. 'Brasil ya gastó 300 millones de dólares con una vacuna cubana que no presentó resultados', lamentó el Dr. Isaías Raw, director del conocido Instituto Butantan de São Paulo, especializado en biotecnología. El CVE ha presentado hechos y estadísticas que hablan por sí, y que contribuyen a desmitificar otro de los supuestos "logros" de la medicina cubana, tan alardeados por el régimen comunista y por sus seguidores en el mundo entero."
El Dr. Miguel Ángel García Puñales en su escrito "El Sistema Sanitario Cubano", dice lo siguiente:
"Existe en Cuba más de un sistema sanitario, el que funciona para la clase dirigente y los turistas y al que tiene alcance el pueblo. No es un sistema público, pues el pueblo solo tiene acceso a una parte de él, la menos beneficiada.
"No es gratuito, por cuanto los trabajadores son gravados desde 1962 con un impuesto sobre el salario cuyo destino tenía la salubridad y los medicamentos que hoy son prácticamente inexistentes y que siempre han sido cobrados.
"En mi tránsito por el Sistema Nacional de Salud, fui profesor en la enseñanza posgraduada, jefe de departamento en un instituto de investigación, vice-director docente en un hospital y jefe de un departamento de desarrollo en el organismo central del MINSAP, precisamente en el área de información.
"En todo ese tiempo pude observar cómo se encubren los resultados del trabajo sanitario, manipulando o simplemente desapareciendo la información.
"Los indicadores estadísticos de causa de muerte, por ejemplo, son clasificados desde 1985 y el común de los analistas ignora que cada año se suicidan más cubanos que los caídos en 11 años de guerras sudafricanas, es decir, casi dos mil fallecidos anuales durante una década; que se produce casi un aborto por cada niño que nace, con la complicidad ruin de la estadística que se empeña en clasificar un por ciento de ellos como 'regulaciones menstruales'; de enfermedades de declaración obligatoria que se ocultan a la opinión pública en aras de evitar trastornos en un carnaval político, como ocurrió con el brote epidémico de Dengue en 1997 y que costó prisión al Dr. Dessi Mendoza por cumplir su deber ciudadano de informarlo a la prensa independiente."
Obviamente estos hechos no deberían suceder en la supuesta "POTENCIA MÉDICA" de acuerdo con la propaganda de los alabarderos de la tiranía castrista. Esta es la triste realidad, son hechos que demuestran lo contrario de lo que afirma sobre este tema la propaganda de la tiranía. Si esta alardea tanto de que es una potencia médica y ofrece ayudas en medicamentos y en personal médico a otros países, ¿por qué descuida tanto al pueblo cubano?. Basándonos en los datos y opiniones expuestos en este artículo podemos preguntarnos, ¿la mortalidad infantil mejoró o empeoró?

Desgraciadamente, a pesar de los mejores esfuerzos de los sacrificados médicos cubanos, la Isla se ha convertido en una "IMPOTENCIA MÉDICA".


(*)  Por Bert Corzo.


    

viernes, 3 de febrero de 2012

Jugando al juego de Fidel. (*)

CARTA DE UNA TURISTA EN CUBA:

Algunos países, al igual que Guatemala, se prestan al juego de Fidel Castro y venden la imagen de una Cuba donde: “la salud y la educación son las mejores”. Y yo ciertamente lo creía de esa forma, hasta que tuve la oportunidad de viajar a la isla y conocer la Cuba real, aquella que no todos los turistas llegan a conocer, aquella donde hay más pobres, menos libertad, más miseria y menos oportunidades de lo que se cuenta en el extranjero.

Los más de 12 millones de cubanos tienen acceso a una educación que una vez adquirida resulta inútil, ya que no existe la posibilidad de utilizarla en una sociedad totalmente estática y donde se le niegan oportunidades a toda iniciativa particular. Igualmente los cubanos tienen acceso al servicio de salud pública, pero el cubano promedio debe conformarse con hospitales y clínicas dilapidadas, caracterizadas por su equipamiento médico obsoleto y sus farmacias vacías. Dichos servicios se vuelven aun más mediocres a consecuencia de que el único incentivo que tienen los maestros y médicos es un sueldo miserable que apenas les permite vivir, convirtiéndose en verdaderas víctimas de la explotación del propio gobierno. La única recompensa que tienen los que viven esta crueldad, es la de saber que eventualmente Cuba no será igual que ayer o que hoy, y que ya no habrá nada estático.

¿Será entonces que la totalidad de los cubanos es pobre? En absoluto, los súbditos del régimen Castrista reciben infinidad de privilegios tales como servicios de salud de primera clase, estudios en el extranjero para sus hijos, el disfrute de comidas y bebidas importadas en lujosos hoteles y habanos de cien dólares para sobrellevar mejor el estrés de la “revolución”.

El pueblo cubano es un pueblo enérgico con fuertes ansias de liberación. Lo paradójico de toda esta situación es que en las calles las proclamas contienen frases revolucionarias que se repiten a cada paso, del tipo: “Patria o muerte”, “Este país no podrá ser sometido”, o “Vamos bien”, poblando los espacios más visibles de carreteras, calles y edificios, y recordando al Cubano a cada instante el temor reverencial que debe sentir.

Cuba es, palabras más palabras menos, una de las mayores cárceles del mundo, donde se violan diariamente los derechos humanos, democráticos y ciudadanos. Y todo esto a sabiendas de que no existe mayor transgresión en contra de un ser humano que el embargo de sus libertades.

Lo que más me impactó de la Isla fue el alto índice de cubanos que se prostituyen ante la necesidad de procurar un sustento a sus familias. La enorme cantidad de mujeres, hombres y jóvenes en general, que alquilan el único bien material que al régimen le queda difícil expropiar: su cuerpo. Es una fantasía de los extranjeros afirmar que una jinetera se va con alguien por un par de pantimedias o un pintalabios. Tuve la oportunidad de conversar con una de ellas y me comentó que últimamente llegan a cobrar hasta 100 dólares americanos por servicio, el equivalente a 2.300 pesos cubanos, el sueldo de 10 meses de un maestro en Cuba.

Dejemos de jugar al juego de Fidel, y evidenciemos la realidad en la que se encuentra sumergido el pueblo Cubano, dejemos de ser turistas que se aprovechan de la necesidad de las personas de este país, contribuyamos llevando esperanza y haciéndoles saber que no están solos y que aunque lejos, hay muchas personas que los queremos ver libres.

(*) Carolina Rodríguez de León, Movimiento Cívico Nacional en Guatemala.

Fuente: HACER

lunes, 30 de enero de 2012

Infierno cubano y silencio vaticano. (*)

El 19 de enero pp., a dos meses del viaje de S.S. Benedicto XVI a la isla-cárcel de Cuba, y 24 horas antes de la llegada de una delegación vaticana de alto nivel para ultimar detalles de la visita papal, a la manera de una macabra carcajada el régimen dejaba morir al joven preso político cubano Wilman Villar Mendoza, padre de las niñas Geormaris y Wilmari, de 7 y 5 años. Una muerte cruel que su esposa, Maritza Pelegrino, no dudó en calificar como un "asesinato".

Wilman había sido condenado a prisión el 24 de noviembre de 2011 y en un acto de desesperación decidió protestar delante del mundo con lo único que creyó tener a mano contra su injusta condena y, sobre todo, contra la situación de esclavitud en que yace su querido pueblo cubano. Comenzó así una huelga de hambre, que no tenía como objetivo atentar contra su propia vida, sino de usarla, colocándola en serio riesgo, como el único medio de protesta que consiguió vislumbrar en su extremo abandono y aflicción en el fondo de las mazmorras castristas. A toda costa, con promesas mentirosas de liberación, intentaron hacer que renegase de sus ideas en favor de una Cuba libre, digna y próspera.

Lo aislaron desnudo en una húmeda y fría celda de castigo, donde contrajo neumonía. Le negaron la debida atención médica y le cortaron contra su voluntad la ingestión de agua, como ya habían hecho en 1972 con el también preso político y dirigente estudiantil Pedro Luis Boitel, por órdenes del propio Fidel Castro, así como recientemente hicieron en 2010 con Orlando Zapata Tamayo. Percibiendo los verdugos que no podían quebrar la resistencia de Wilman, el régimen castrista no solamente lo dejó morir sino que aceleró su muerte con la falta de atención médica adecuada, como lo hizo con Boitel y Orlando; y como el año pasado dejó morir en un hospital a Laura Pollán, fundadora de las Damas de Blanco.

En Cuba, las Damas de Blanco, a las cuales pertenece la viuda de Wilman, y figuras opositoras de la estatura de Martha Beatriz Roque Cabello, fueron las primeras en denunciar al mundo la arbitraria prisión de Wilman, el 24 de noviembre.

Fueron también ellas las primeras en condenar la actitud criminal del régimen comunista, consumada el 19 de enero. En esto, se vieron secundadas por los gobiernos de España, Estados Unidos y Chile; y respaldadas por una emocionante solidaridad de cubanos de la isla, de desterrados y de amantes de la dignidad humana, de la libertad y del derecho en el mundo entero.

En sentido contrario, los silencios más clamorosos, que me conste, han sido los de la Secretaría de Estado de la Santa Sede; del Cardenal de La Habana, Jaime Lucas Ortega y Alamino; y de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

El desesperado caso del joven Wilman era de público conocimiento desde hacía casi dos meses. Dos meses es mucho tiempo para aquellos Pastores que debían hablar; interceder por su libertad; darle asistencia espiritual en la cárcel, inclusive para advertir con caridad que la Iglesia se opone a las huelgas de hambre, así como presentar los motivos para esa oposición; exigir una asistencia médica adecuada; y dejar claro a los carceleros que ya no podían actuar impunemente. Pero hasta hoy, que me conste, permanecieron en un inexplicable silencio.

¿Será que no conocen o son indiferentes al oprobio e injusticia de que son víctimas los presos políticos en Cuba? ¿Será que no saben o son indiferentes a la violación institucionalizada de todos y de cada uno de los Mandamientos de la Ley de Dios? ¿No oyen estos gritos de desesperación y de angustia que brotan de las cárceles cubana? ¿Nada les dice ese drama inimaginable, y no les sugiere otra actitud fuera de este pesado silencio?

A través de conocidos motores de búsqueda de Internet, intenté localizar, de parte de alguna autoridad eclesiástica vaticana o cubana, siquiera una declaración de consuelo cristiano para la familia del preso político; o la narración de eventuales tratativas ante los carceleros; o una oración pidiendo misericordia divina para Wilman y aliento para el esclavizado pueblo cubano. Pero nada de eso encontré hasta este momento. También infructuosamente, intenté hallar al menos una referencia noticiosa a la muerte Wilman en el Osservatore Romano, en la Radio Vaticano, en las dos mayores agencias católicas, Zenit y ACI, en el sitio web de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, y en los sitios web Espacio Laical y Palabra Nueva, de la Arquidiócesis de La Habana. Cuánto desearía ser desmentido por los hechos.

Ese silencio de Pastores llamados a dar la vida por sus ovejas, produce tanto o más sufrimiento que el propio asesinato de un joven miembro del rebaño.

Silencio más pesado por el hecho de que ha sido clamorosa la insistencia pública de S.S. Benedicto XVI y de la Santa Sede alegando la defensa de los derechos de la persona humana.
Silencio enigmático y desconcertante de la diplomacia vaticana una de cuyas raíces históricas parece estar, según destacados analistas, en el propio silencio del Concilio Vaticano II con relación al comunismo, lo cual hizo que los Lobos se sintieran en total libertad para diezmar al Rebaño en Cuba, en los países del Este europeo, en Rusia, China, Vietnam, etc.

El régimen castrista, al parecer tan seguro de su impunidad, ni siquiera se tomó el trabajo de fusilar a Wilman, a Boitel y a Orlando. Los dejó morir de una manera como no se deja morir siquiera a alimañas salvajes.

El desamparo en que han quedado su joven viuda y sus dos niñas enfermas, una de ellas epiléptica y la otra con serios problemas respiratorios, es un reflejo dilacerante del actual drama del pueblo cubano. Según versión recibida de Cuba por mi compañero de presidio y hoy brillante periodista, Carlos Alberto Montaner, las dos niñas no entienden lo que ha pasado con su querido papi. Como la familia tiene influencia cristiana, la madre les ha explicado que el papi se ha ido al Cielo. "¿Y dónde está el Cielo, mami?", preguntaron. "Muy lejos de Cuba. Muy lejos", les respondió la joven viuda.
Es a los artífices, propulsores y mantenedores del Infierno cubano, tan, pero tan lejos del Cielo, a quienes favorece en primer lugar el silencio vaticano.


(*) Por Armando F. Valladares. Escritor, pintor y poeta. Pasó 22 años en las cárceles políticas de Cuba. Es autor del best-seller "Contra toda esperanza", donde narra el horror de las prisiones castristas. Fue embajador de los Estados Unidos ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU bajo las administraciones Reagan y Bush. Recibió la Medalla Presidencial del Ciudadano y el Superior Award del Departamento de Estado. Ha escrito numerosos artículos sobre la colaboración eclesiástica con el comunismo cubano y sobre la "ostpolitik" vaticana hacia Cuba.
Sobre el viaje papal a la isla-cárcel, el 1o. de enero de 2011 dio a conocer el artículo "El viaje de Benedicto XVI a Cuba: esperanzas y preocupaciones", publicado por el Diario Las Américas, de Miami el 3 de enero de 2011, y difundido por centenas de blogs, sitios web y redes sociales de cubanos desterrados y defensores de la libertad en el mundo entero.

jueves, 26 de enero de 2012

Las tres Cubas. (*)

“Es cierto que los seres humanos a veces luchamos por preservar una relación, una amistad o un empleo, pero hay algo por lo que realmente siempre vale la pena luchar: tu libertad”. Ésa fue la reflexión de un gran amigo cuando le comenté que hacía un par de horas había vuelto de Cuba.


Entendí entonces que durante mi viaje había contribuido a promover los beneficios de la libertad en un país cuyos ciudadanos se encuentran en graves problemas. Comprendí que al haberme reunido con líderes de la sociedad civil durante mis vacaciones en la isla, había tenido la oportunidad de conocer a verdaderos héroes, que desde un espacio bastante reducido y con escasos recursos, manifiestan valientemente su oposición contra un régimen dictatorial, luchando por lograr que su gente disfrute de las libertades que para muchos de nosotros resultan obvias y cuya importancia muchas veces perdemos de vista en el rutinario vivir de nuestros países.

Llegué a la isla un sábado por la mañana y desde mi llegada percibí los esfuerzos que hace el régimen por mostrar a todos los recién llegados la faceta amable de Cuba. Es la idea de una isla paradisíaca, colmada de gente preparada, con muchos lugares donde divertirse y donde poder disfrutar de toda la belleza que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición. Pero conforme pasaron los días, fui descubriendo que en realidad hay tres facetas de Cuba, muy distintas entre sí: La “Cuba según Fidel Castro”, la “Cuba para los turistas” y la “Cuba para los cubanos”.

La Cuba según el comandante, es aquella que le muestran a uno en el cuento narrado en el Museo de la Revolución, un edificio de cuatro arrogantes niveles donde encontramos la supuesta historia de la otrora perla de las Antillas (si, ese era el nombre antes de la revolución) contada con “frases históricas” del dictador, de Ernesto “Che” Guevara, y de quienes ellos bautizaron “mártires de la revolución”. En este lugar fue donde pude encontrar el mayor número de inconsistencias entre lo dicho, lo hecho y lo que uno ha sido testigo que deben soportar hoy en día los cubanos. La verdadera Cuba es una isla donde unas pocas familias viven en casas enormes y lujosas y manejan automóviles importados del año. Son los súbditos del régimen que se vieron enormemente beneficiados por los frutos de la supuesta “revolución”. Éstos tienen puestos clave en el partido reinante o son familiares directos de los principales ministros o altos mandos del ejército. Por supuesto, a esa élite pertenecen aquellos cubanos que gozan de un buen número de privilegios, tales como viajar fuera del país, donde según ellos todos los cubanos viven felices. Dudo que algún día tengan el valor de decir la verdad, porque les tocaría convertirse en “cubanos comunes” y perder todas sus prerrogativas.

La segunda, la “Cuba para los turistas”, es aquella que a uno le venden desde que llega. Al aterrizar en La Habana, nos topamos con una hermosa ciudad antigua construida hacia el siglo XV, con enormes torres que solían defenderla de los piratas. Allí encontramos en cada punto turístico un lugar donde comer, un lugar donde saborear uno de sus famosos mojitos mientras presenciamos una antigua ceremonia llamada “el cañonazo” y por supuesto, tiendas donde podemos encontrar la más variada serie de souvenirs propios de la isla, entre otras cosas, su famoso ron Havana Club y habanos de excelente calidad. Los festivales de cine, de música y de baile, son tan sólo algunas de las múltiples atracciones de las que los extranjeros pueden disfrutar. Resulta imposible dejar de mencionar sus hermosas playas de arena blanca que la convierten en un destino turístico impresionante que tan sólo en el 2011 superó los 2,5 millones de visitantes.

La enorme duda que a mí me ha quedado luego de esta visita es: ¿Cuántos de los mencionados turistas habrán conocido la “Cuba para los cubanos”?. La triste realidad de esos 11 millones de cubanos que, sumidos en una pobreza galopante, apenas sobreviven con lo mínimo. Basta con aventurarse a recorrer la capital más a fondo y escuchar los relatos que los cubanos tienen para contarle a una extranjera como yo. La pobreza, el hambre, la educación remplazada con adoctrinamiento al servicio del régimen y un deficiente acceso a los servicios de salud (dado que la mayoría de los médicos se encuentran enfocados en prestar servicios a los extranjeros) terminan de completar el desolador panorama. La verdad es que la amplia mayoría de los cubanos se las ven a cuadritos mes a mes con los escasos $20 dólares que ganan en promedio, no importando si son médicos, maestros, ingenieros o camareros. Por lo que, ante la desesperación de conseguir algo para comer, muchos cubanos se ven forzados a ganarse la vida de maneras indeseables: aprovechándose de la ingenuidad de los turistas para estafarlos o vendiendo sus propios cuerpos, tanto hombres como mujeres, adultos y niños, para tan sólo vivir al día.

La libertad es un bien intangible, del que muchas personas en este mundo ni siquiera son consientes; que se puede ir perdiendo de a poco y casi sin que nos demos cuenta. Universalmente podemos afirmar que es en un ámbito de libertad donde más y mejor se puede realizar un individuo como persona. Esa libertad de escoger donde vivir, qué comer, qué vestir, qué comprar, donde viajar, qué hacer y qué dejar de hacer, es algo de lo que la amplia mayoría de los cubanos carecen. Mientras tanto, los miembros de la élite gubernamental continúan engordando sus billeteras y beneficiándose por el sólo hecho de no cuestionar ninguno de los caprichos del comandante.

Los líderes de la sociedad civil cubana que conocí sueñan con ver el final de toda esta pesadilla. Saben que tarde o temprano llegará el día en el que puedan expresar libremente lo que piensan, sin temor a que los golpeen y encarcelen a ellos o a sus familiares, intimidándolos para que dejen de pensar. Lo único que ellos exigen es libertad, respeto a su dignidad como seres humanos y algún día poder ver a su país realmente libre de esta dictadura, de esta represión, de esta miseria y de esta violencia y poder decir al fin y con la frente en alto, que pueden disfrutar de una hermosa Cuba libre.


(*) Por María Cristina de Paz. Es parte del equipo de trabajo de Acción por la Paz en Guatemala.

Fuente: HACER

miércoles, 25 de enero de 2012

Quiero confesar que SOY UN GUSANO!


Muchos de los que diariamente destinamos una parte de nuestro valioso tiempo, en dar a conocer la situación en que vive sumergido el pueblo cubano, y mostrar la verdadera y perversa cara de la dictadura castrista, somos tildados de "gusanos". Lejos de tomar el término como peyorativo, quiero decirles a todos aquellos que intentan desacreditarnos de esta infantil e infundamentada manera, que:


- Si soñar con un futuro mejor para Cuba, es ser gusano.
- Si defender los DDHH en Cuba, es ser gusano.
- Si pretender la LIBERTAD de pensar, opinar y expresarse libremente, es ser gusano.
- Si deseo que cada cubano puede elegir su propio destino, es ser gusano.
- Si sueño con una Cuba donde se pueda ELEGIR al Presidente, es ser gusano.
- Si no creo absolutamente en ninguna de las falsas promesas revolucionarias, es ser gusano.
- Si defiendo aquellos valores en los que creo justos, es ser gusano.
- Si después de más 50 años de Revolución, soy capaz de ver que todo ha sido todo una mentira, es ser gusano.
- Si logro ver, que la Revolución ha sido una farsa para que un grupo de ladrones se adueñe de la isla y esclavicen a 11 millones de cubanos, es ser gusano.
- Si sueño con que cada cubano pueda entrar y salir de "su" país libremente, es ser gusano.
- Si sueño una Cuba, donde nadie sea perseguido, encarcelado o reprimido por pensar diferente, es ser gusano.
- Si reclamar por aquello que uno considera justo y honesto, es ser gusano.
- Si considero que un grupo de mentirosos y corruptos han robado todos los derechos y sueños a los cubanos, es ser gusano.
- Si imagino una Cuba, donde los cubanos (verdaderos dueños de Cuba) tengan los mismo derechos que los extranjeros, es ser gusano.
- Si imagino un país, donde cada ciudadanos pueda cobrar un sueldo de acuerdo a su esfuerzo y trabajo, es ser gusano.
- Si sueño con una Cuba, donde cada uno pueda acceder a internet, canales de televisión, o periódicos, con total libertad, es ser gusano.
- Si imagino un futuro donde cada cubano pueda ser dueño de su destino, es ser gusano.
- Si por no creer en el bloqueo, y si en un embargo. Y que el Gobierno cubano utiliza la "excusa" del bloqueo para justificar todos sus fracasos, es ser gusano.
- Si por considerar que el comunismo ha fracasado en Cuba y en todo el mundo, es ser gusano.
- Si considero "absurdo" y de ignorante, creer que quien no apoye al comunismo cubano, está con el "Imperio Yanqui" o trabaja para éste, es ser gusano.
- Si por considerar por IDIOTAS, a quienes defienden al comunismo sin haberlo vivido, es ser gusano.

Pues amigos, debo reconocer que si!!!... SOY UN GUSANO, y encantado de serlo. Pero no se olviden... que los gusanos con el tiempo, se convierten en bellas mariposas.




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@CubaLadoB te invita a leer la CARTA ABIERTA a los hermanos Castro, ayudanos a difundirla. Muchas gracias.

Los DERECHOS son HUMANOS sólo cuando conviene.


Que los Derechos Humanos en la actualidad, sólo están vigentes para quienes andan torcido y por izquierda no parece ser una novedad, y menos aún, un tema de interés para los principales referentes políticos de la región.

En los últimos meses parte la prensa internacional ha venido siguiendo innumerables actos de violaciones a los DDHH, sucedidos principalmente muchos de éstos en.... ¿donde?... claaaaaro, como no podía ser de otra manera, en Cuba. 

Desde la dudosa muerte de la Líder de Damas de Blanco, Laura Pollán, hasta el más reciente y trágico episodio del opositorWilmar Villar Mendoza, -que murió por consecuencias de llevar adelante durante 56 días una huelga de hambre, en reclamo a su injusta detención por participar en "acto político de protesta", en el cuál fue detenido por “desacato” y condenado en un "juicio cerrado", sin las básicas garantías de proceso-, pasando por los cientos de actos de violaciones a los Derechos Humamos que diariamente se llevan a cabo, contra todo aquel que por propia voluntad decide expresarse contra el régimen dictatorial castrista, parecen pasar desapercibidos para los líderes sudamericanos, principalmente para aquellos que les encanta auto-proclamarse por férreos defensores de los Derechos Humanos.

Como tomando por referencia temporal inicial, la muerte de Laura Pollán, y hasta la actualidad; se ha venido desde éste espacio (y desde nuestra cuenta de twitter@CubaLadoB), como así también desde innumerables blogs y perfiles, pidiendorespetuosamente a los principales líderes políticos, que expresaran palabras algunas (a favor, o en contra) u opiniones personales, acerca de los diferentes actos que nosotros consideramos violaciones a los Derechos Humanos. 


¿Qué hemos recibido al respecto? Silencio... sólo silencio.


Bueno, en realidad algunos de nosotros, no sólo hemos recibido silencio por parte de ellos, sino que hemos sido"vendecidos" por bloqueos a nuestras cuentas y perfiles por dirigirnos hacia ellos (vale aclarar: en forma respetuosa) con las anteriores peticiones mencionadas. Tal es el caso, de la Presidenta de Nación Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, que se ha tomado el delicado trabajo de bloquear nuestra cuenta en twitter, tras recibir algunos de nuestros públicos pedidos de declaración alguna.

(Lo sentimos, no puedes seguir a este usuario, porque te ha BLOQUEADO).   
Parece ser que la principal líder del espacio "que más ha hecho por los DDHH en Argentina" (según propias palabras de quienes aseguran ser fieles a su estilo y modelo), no sólo ha optado por el silencio y la complicidad hacia la dictadura de los hermanos Castro, sino que ha optado por el BLOQUEO (una sutil forma de silenciamiento hacia todo aquello que no le es grato escuchar) hacia quienes no comulgan con su ideología. Vaya antagonismo, no? Aquellos mismos que se promulgan contra el "BLOQUEO AMERICANO" hacia la isla de Cuba (que en realidad debería llamarse "embargo"), terminan utilizando las mismas herramientas a las cuales ellos critican, para todo aquel que no piensa de la misma manera.

Desde este espacio repudiamos todos los actos de violaciones hacia los Derechos Humanos, no sólo aquellos ocasionados dentro de Cuba, sino también en todo el mundo. Pero también repudiamos de igual manera, aquellos medios de prensa y políticos oportunistas y cómplices, que con su silencio y desinterés, sólo demuestran aprobación hacia estos detestables hechos.

Como ha dicho Pablo Hasél, "El silencio es complicidad".

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@CubaLadoB te invita a leer la CARTA ABIERTA a los hermanos Castro, ayudanos a difundirla. Muchas gracias.

Italia se suma a la condena de la dictadura castrista

Alessandro Bertoldi, Presidente Nacional de Estudiantes por la Libertad, e Isac Castellanos, delegado de Cuba Independiente y Democrática (CID) en Milán, que en un esfuerzo conjunto han estado exigiendo una declaración del gobierno italiano por la muerte del opositor Wilmar Villar Mendoza, dijeron hoy que las afirmaciones del canciller Giulio Terzi rompen el hielo del silencio del gobierno italiano.

Las declaraciones publicadas en Roma el 24 de enero de 2012, por AgenParl, informan que: 

“El trágico final de la huelga de hambre del disidente cubano Wilmar Villar Mendoza motiva profunda tristeza y un sentimiento de sincera condolencia”, afirmó en una nota el Ministro de Relaciones Exteriores de Italia Giulio Terzi; quien agregó que quiere profundizar en todo el contexto de esta dolorosa situación y en particular el motivo de su trágico fin.

A la luz de este dramático episodio enfatizó Terzi, Italia intensificará su acción en particular en el ámbito de la Unión Europea para que la comunidad internacional exhorte a las autoridades cubanas a proseguir con la liberación de los prisioneros políticos, acción estimulante en los meses anteriores, y para se continúe progresando sobre el respeto de los derechos y la libertad, que son fundamentales a la persona humana.



sábado, 21 de enero de 2012

Está lista la tumba de Fidel Castro en Santiago de Cuba

La tumba del dictador Fidel Castro

A la izquierda de la tumba se encuentra el mausoleo de José Martí

En Santiago de Cuba, en el cementerio Santa Ifigenia, hace dos meses se terminó la construcción de la tumba de Fidel Castro. Tiene forma de arco y está cubierta de mármol rosado. Participaron en la obra un grupo de obreros a los que se les ordenó absoluta discreción. 

Está vigilada en forma permanente por una supuesta guarda de honor que se dispuso al mausoleo de José Martí. La tumba del dictador Castro se ha fabricado contigua a la del héroe de la nación cubana.

La tumba se construyó apresuradamente con la excusa de colocar los restos de los cubanos que participaron en el fracasado asalto al Cuartel Moncada en 1953. Uno de los obreros explicó que hay un espacio para las cenizas del tirano cuando fallezca.

En la parte de atrás no se enchapó mármol y hay espacios para los que murieron durante la insurgencia y sean seleccionados por el régimen.

Reportado por el Centro de Comunicadores Sociales Independientes de Cuba, adscrito al CID, por el ex prisionero político Francisco Herodes Echemendia Díaz.*

*Cumplió 20 años de prisión.



martes, 17 de enero de 2012

No nos engañemos más que aún no somos libres!

A veces nos creemos cosas que no son reales, pero se perdonan por las ansias que tenemos de que sean puramente verdad, como por ejemplo esto: "los cubanos que vivimos fuera de la isla, creemos que ya somos libres". 

 

El vivir en un país donde sus ciudadanos si gozan de esa realidad, no quiere decir que nosotros somos igual a ellos, no podemos olvidar que somos cubanos, y que todavía aún viviendo en tierras de Libertad, seguimos presos dentro de nosotros mismos.

Y créanme, todavía NO SOMOS LIBRES!.

Cuando por fin te entregan tu "carta de libertad, (conocida en Cuba como "carta blanca"), das los saltos mas altos que los que pudo haber dado Sotomayor en sus mejores tiempos, después de (obviamente), haber sobornado hasta el gato, porque por lo menos en mi caso, así fue. Rápidamente comienzas a pensar que te espera del otro lado del mar, si todo lo que sabes hacer, si todos los títulos que lograste tener, si todas las habilidades que desarrollaste producto a las necesidades que pasaste, te servirían de algo del otro lado del mar, donde ni el idioma es el mismo, (pero creo que este tema merece otro post porque no quiero desviarme del hilo que llevaba).

Señores, cuantos de los que me leen ahora mismo, que están fuera de Cuba no han querido ir a visitar un familiar, un amigo o simplemente han querido ir para ver con sus propios ojos como se despedaza nuestra isla? Sé que todos. Como también sé, que a algunos le han negado la entrada, a otros le han hecho gastar en los trámites y hasta en el boleto y en el mismo aeropuerto le han dicho tranquilamente "no puedes entrar", y a otros (en el mejor de los casos), después de cobrarle las sumas más elevadas del Universo y tener que esperar la habilitación del pasaporte los han dejado entrar, pero eso sí... cuidadito con salirte de la línea, como por ejemplo "No puedes en ningún lugar (a no ser en el baño de tu casa y bien bajito que ni tus familiares te escuchen porque se cagan del miedo) hablar MAL del sistema y mucho menos de Fidel", cosa que nunca he entendido, eso de hablar MAL, si lo menos que hacemos es hablar MAL, más bien decimos la verdad, tampoco puedes ir a visitar a ningún disidente, ni a ningún Bloguero que abiertamente le declara la guerra a el sistema... porque tenlo por seguro que el segundo viaje que planifiques, sería negada la entrada automáticamente.

Entonces, yo les pregunto.. ustedes realmente se sienten libres?, al menos yo no. Ellos me dieron la carta blanca y yo me puse feliz, pero me encadenaron (sin yo saberlo) MAS AUN, me pusieron más limitaciones para ver a mi familia, a mis amigos, mis vecinos, mi isla... Yo sigo desde lejos, viviendo en un país libre y presa del Castrismo. Así que no nos engañemos más, despierten de ese espejismo, y vivan la realidad.

Como me dijo un día una amiga muy valiente a la que aprecio mucho... "Yo prefiero ser una puta transparente, que no una decente con dos caras"...


(*) Por Aimara Pérez.

Si antes te quería… (*)

Se despertó a las seis para desenredarse minuciosamente el pelo con el cepillo de cabo roto y cerdas durísimas. La cabellera le llegaba casi por la cintura, pero le estaba dando en ese momento el último alisado, el toque de despedida. Antes de fin de año trocó su melena ondulada por algo de dinero con que celebrar las Navidades. “Se compra pelo”, podía leerse en la puerta del estrecho pasillo donde entró sin meditarlo mucho. Dos peluqueras le tasaron la melena por los centímetros que exhibía, la copiosidad y especialmente por lo bien cuidada que estaba. Llegó a aquel lugar temprano en la mañana con un moño largo y salió después del mediodía con apenas una pelusa detrás de las orejas. A cambio obtuvo una interesante suma de pesos convertibles con la cual consiguió carne de cerdo, sidra, tomates y ayudó a su madre a reparar la prótesis dental. “Ya crecerá”, consoló al novio cuando éste la vio por primera vez después de aquel desmoche. “Es que me cayó una plaga de piojos y me lo corté” —le mintió.

“Si antes te quería, era por el pelo, ahora que estas pelona, ya no te quiero”. 
(Canción infantil) 
El mercado del pelo gana fuerza en una nación que oscila entre los imperativos de la coquetería y las dificultades materiales. En la alta noche habanera, una buena parte de los peinados audaces que se ven en las calles se logran gracias a extensiones y añadidos. Los compradores con más recursos buscan cabelleras que no hayan sido teñidas y especialmente que provengan de mujeres jóvenes. Algunos de estos comerciantes viajan hasta los pueblos pequeños, sabiendo que allí pueden encontrar la mercancía a precios más baratos, eventuales vendedoras más desesperadas. En manos de los estilistas, las también llamadas “mechas” son pegadas mechoncito por mechoncito sobre la nueva cabeza de acogida, en un proceso que demora horas. Aunque también se utilizan mechones sintéticos, los de origen natural son muy demandados y mejor pagados. Se importan desde La Florida, Ecuador, México y resultan un pedido recurrente a los parientes que viajan al extranjero.

Ahora mismo, el único capital económico de muchas féminas en este país brota de su cuero cabelludo. Si la situación se pone difícil, siempre habrá alguien interesado en comprarles la melena, en intercambiar tijeretazos por dinero.


(*) Por Yoani Sánchez.

Médicos cubanos, negocio lucrativo y arma ideológica. (*)

Dijo que iría vestida con falda corta de mezclilla y blusa roja, que iría sola y estaría cerca de la cafetería del segundo piso de un supermercado grande donde sus colegas, médicos cubanos como ella, probablemente no estarían. Ninguno de ellos tiene los $3 que cuesta un plato de arroz, un pedazo de carne y ensalada de papas (el menú del día), acompañado con un jugo de mango en envase de cartón.

 

El encuentro se fijó para las 2 p.m., y entra precisamente a esa hora, casi sin mirar las repisas llenas de productos que está loca por probar pero no puede. Está guardando dinero para escapar a Estados Unidos.

“Para mí esto simplemente es una vía de salida”, dice la mujer, una internista de 30 años que tiene miedo de hablar abiertamente de sus planes de desertar y suplica que no se use su nombre. “Estoy desesperada por salir de aquí”.

Es una médico cubana, el arma ideológica más efectiva y más ampliamente desplegada en los casi 50 años desde que Fidel Castro tomó el poder en la isla. Y en años recientes el rubro de exportación más lucrativo para la economía del país.

Aunque miles de médicos han desertado a través de los años, y otros, como la de la blusa roja, planean hacer lo mismo, quedan más de 72,000 en la isla y diseminados por todo el mundo, y muchos más estudian esa carrera.

Cuba produce médicos como ninguna otra nación del mundo; en el 2005 alardeaba de tener un médico por cada 159 personas, según cálculos oficiales. En comparación, en el 2000, Estados Unidos tenía alrededor de un médico por cada 414 ciudadanos, según las cifras más recientes en la página electrónica de la Organización Mundial de Salud (OMS).

Pero la proporción de médico por habitante ha aumentado sustancialmente en la isla debido a los que se han enviado en misiones internacionales, tarea muy codiciada por profesionales que ganan un promedio de $25 al mes en su país.

El riesgo de deserción es cada vez mayor: desde el 2006 Estados Unidos ha brindado a los médicos cubanos facilidades sin precedentes, ofreciéndoles visas en los consulados de los países donde desertan. Y Cuba aparentemente confía cada vez más en la medicina para generar ingresos.

July M. Silverstein, académica y escritora especializada en Latinoamérica, autora de Healing the Masses: Cuban Health Politics at Home and Abroad, mantiene que Cuba es el único país que “ha desarrollado médicos como artículo de exportación”.

“Castro lo consideró como un político”, dice Silverstein. ‘‘Raúl es mucho más pragmático, lo ve como un administrador con una industria enorme, y se pregunta que debe hacer, cómo usarlo?”

En los últimos cuatro meses, Cuba ha inaugurado el primero de siete centros de oftalmología que planea abrir en Argelia con personal cubano solamente; inauguró el segundo de por lo menos tres centros del mismo tipo planeados en China y se ha comprometido a equipar con médicos cubanos un hospital en Qatar, reportó el periódico español La Vanguardia.

En julio, Bohemia, la revista nacional de Cuba, reportó en su página de internet que el país ganó el año pasado unos $350 millones con la venta de medicinas en el extranjero, segundo rubro, sólo por detrás del níquel y más que exportaciones tradicionales tales como el tabaco, el ron y el azúcar.

Según Silverstein, más de 31,000 cubanos que trabajan en el sector de servicios de salud en 71 países, médicos en su mayoría, le reportaron a Cuba $2,300 millones el año pasado, más que cualquier otro sector, incluido el turismo.

Añade que a la mayoría se le paga entre $150 y $375 mensuales, una fracción del efectivo o los beneficios comerciales que el gobierno cubano recibe por su labor.

La mayor misión médica está en Venezuela, donde desde el 2002 han trabajado 22,000 y 30,000 profesionales de la salud a cambio de petróleo barato y otros beneficios comerciales. Su presencia aquí es irritante para los que ven al presidente Hugo Chávez como un clon de Fidel Castro, pero un alivio para los venezolanos para quienes esos médicos son el único modo de recibir atención médica gratis en sus barrios.

“No sé qué haría si no fuera por los cubanos”, dice Sosnelly Zárraga, vendedora de cosméticos de 23 años que esperaba frente a un centro diagnóstico para hacerse un análisis de sangre gratis en Petare, una de las zonas más pobres y más agobiadas por la violencia en Caracas. “Por este mismo servicio tendría que pagar el sueldo de una semana”.

Eso es precisamente lo que irrita a Milso Alcalay, un ex embajador de Venezuela en Estados Unidos y enfático detractor de Chávez y de la presencia cubana en su país. El “regalo” de la ayuda cubana a los venezolanos, afirma Alcalay, sólo se puede comparar con un caballo de Troya.

“Detrás de la fachada de ayuda humanitaria viene la ideología”, dice Alcalay. “El hecho que estén aquí es en sí político. Esos médicos se han convertido en los nuevos soldados cubanos, como los que fueron a Angola hace 30 años, pero las balas ya no funcionan. Si los cubanos nos enviaran soldados, los venezolanos se resentirían. Pero ¿quién va a rechazar a un médico?”

Desde 1960, cuando el primer grupo de médicos cubanos fue enviado a Chile después que un fuerte terremoto sacudió el país, unos 1,000 cubanos han sido enviados en misiones de emergencia a 20 países, entre ellos los 36 que viajaron recientemente a China después del sismo que devastó la provincia de Sechuan.

Además, 113,585 profesionales de salud –médicos, enfermeras y técnicos– han sido enviados a 103 países en misiones que van desde unos pocos meses hasta años, en países tan cercanos como Haití y tan lejanos como Kiribati, una nación de 280 millas cuadradas en el Pacífico. Cuba incluso se ofreció a enviar médicos a Estados Unidos en el 2005 cuando el paso del ciclón Katrina. El Departamento de Estados declinó la oferta, alegando que un número suficiente de médicos estadounidenses se había ofrecido.

Armados sólo con sus batas blancas y su capacitación política, esos médicos han sido el arma más efectiva de Fidel castro, incluso más que las balas, para sembrar las ideas de la revolución en todos los rincones del mundo y para fomentar la buena voluntad entre gente demasiado pobre para cuestionarse cómo una pequeña isla del Caribe les envía médicos para curar sus dolencias, y también demasiado agradecida para olvidarse de la nacionalidad.

Uno de ellos es Sahlu Merine, que tenía 12 años cuando conoció a médicos cubanos en el hospital más grande de Addis Abeba, capital de Etiopía. Aunque dice que no necesitaba que lo atendieran, sólo tiene buenos recuerdos tanto de los médicos como del gobierno que los envió.

“Opté por no olvidar a los que nos ayudaron”, dice Merine, administrador de una escuela privada de Nueva York. “La atención médica es el derecho humano más importante. Y cuando los necesitábamos, allí estuvieron los cubanos. Eso influye en la manera en que veo a los cubanos, a su gobierno y a su país”.

El despliegue estratégico de médicos en lugares en condiciones tan difíciles ha acarreado mucha buena voluntad y muchos elogios a Cuba. Como expresa Silverstein en el libro, esa buena voluntad ha contribuido a que se elijan a representantes de la isla a organizaciones internacionales desde fines de los años 70, como el Movimiento de Países No Alineados y el Consejo de Seguridad de Naciones UNidas (ONU).

Este mes el jurista cubano Miguel Alfonso fue elegido para presidir el Comité Asesor de Derechos Humanos de la ONU.

El poeta y ex preso político cubano Armando Valladares, que encabezó la delegación de Estados Unidos ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU a fines de los años 80, dice que recuerda varios casos en que miembros de delegaciones africanas y latinoamericanas le dijeron que no podían votar por las propuestas de enviar investigadores de derechos humanos a la isla porque temían perder la ayuda que La Habana daba a sus países o porque se sentían en deuda con el gobierno cubano.

“Si uno se pone en sus zapatos, se percata de que tienen razón”, dice Valladares. “Sin duda, la cuestión de la salud ha sido uno de los medios de propaganda más efectivos del gobierno cubano. Los médicos [cubanos] van a lugares en que otros se niegan a trabajar, villas y poblados aislados y empobrecidos”.

Los médicos cubanos en Venezuela están conscientes de la dicotomía de su papel. Por una parte, prestan servicios a los pobres en esta nación rica que ha mantenido la economía cubana a flote. Por otra, también están sirviendo sus propios intereses, que frecuentemente son contrarios a las ideas del régimen que los educó como médicos y trató de moldearlos como revolucionarios.

Por ejemplo, la doctora de la blusa roja dice que disfruta de la oportunidad de atender a los pobres aquí y que no podría imaginarse cobrarle a un ser humano que no pueda costear la atención médica. Al mismo tiempo, y sin hacer una pausa para contemplar las contradicciones, sueña con ser médico en Estados Unidos, donde, según sabe bien, hay muchas personas sin seguro médico y la atención a la salud está en un crisis tal que con frecuencia se cita como uno de los temas clave de la campaña presidencial.

Julio César Lubián, un médico de 46 años que ya no teme hablar con la prensa porque desertó hace 14 meses, comparte ese sueño: vivir y trabajar en Estados Unidos.

“Cualquiera que le diga que vinieron aquí por ideología miente”, dice Lubián, sentado en una café a dos horas de camino de Caracas. “Todo el mundo está aquí para enviar dinero a Cuba, para ganar dólares o para buscar la manera de irse”.

Es casi imposible hablar con médicos que trabajan en lo que el gobierno de Chávez llama la Misión Barrio Adentro, que cumple su quinto aniversario el próximo mes. Entre otras cosas, se les prohíbe hablar con la prensa. Los funcionarios cubanos en Caracas no respondieron a las solicitudes del Herald para una entrevista.

El Herald consiguió un ejemplar de las normas que los médicos cubanos que trabajan en Venezuela deben cumplir y que indica que se les considera soldados y como tales deben comportarse.

Muchos trabajan en el mismo lugar donde viven, atendiendo a pacientes en la planta baja y durmiendo en un segundo piso. Se espera que notifiquen a sus supervisores si alguien “ofende a la Patria o sus símbolos” en su presencia y se les prohíbe que duerman fuera donde viven.

Aunque las reglas también dicen que no deben expresar “opiniones sobre asuntos políticos” venezolanos, el componente ideológico de su misión es imposible de evadir. En casi todos, si no todos los edificios octagonales que albergan las clínicas cubanas aquí, se ven afiches del Che Guevara, de Fidel Castro y de Hugo Chávez.

En los grandes centros de diagnóstico y rehabilitación cuelgan de las paredes imágenes intrincadas pero toscas, como un Fidel Castro joven y armado, y algunos comparan su Movimiento 26 de Julio y el ataque al Cuartel Moncada en 1953 con la guerra que Chávez le ha declarado a la pobreza, las enfermedades y el abandono. La atención a la salud se representa como otra guerra y otra victoria sobre Estados Unidos.

Frank Cabrera, un médico de 30 años que poco antes de desertar hace dos años era uno de los jefes de la misión en el estado de Zulia, dice que los dirigentes del Partido Comunista de Cuba que supervisan la brigada en Venezuela le pidieron a él y a otros médicos que consiguieran por lo menos 20 votos a favor de Chávez en las elecciones del 2004. Dice que no lo hizo, pero de todas manera no le hacía falta hacerlo.

“Es así de simple: uno empieza a distribuir vitaminas entre la población en un momento crucial de las elecciones”, dice Cabrera, que ahora vive en Miami. “La gente sabe quién envía las vitaminas, de dónde vienen y quién las paga, de modo que deciden rápidamente por quién van a votar si consideran importantes las vitaminas. Y para la mayoría lo son.

La victoria de Chávez ese año, dice Cabrera, puede atribuirse en parte a la presencia cubana en Venezuela.

Pero para algunos venezolanos partidarios de Chávez, la participación cubana no va lo suficientemente lejos.

Rubén Martínez, un trabajador social a cargo de la Misión Barrio Adentro en el municipio El Libertador en Caracas, dice que muchos médicos se han ido en otras misiones a Pakistán o Bolivia, o a trabajar en grandes centros médicos en otras regiones de la propia Venezuela, de modo que de los médicos inicialmente asignados a Caracas hace cinco años solamente quedan 400.

Y ésos, dice, no practican el tipo de adoctrinamiento político que el país necesita.

“Esta es una sociedad burguesa, una sociedad de consumo”, dice Martínez. “Podríamos aprender mucho de los cubanos si estuvieran dispuestos a enseñarnos, pero ya están demasiado ocupados”.

Un día normal para un médico cubano de Barrio Adentro empieza temprano en la mañana. Algunos tienen que caminar varios kilómetros bajo el sol y subir y bajar colinas para visitar pacientes que no pueden salir de casa o que han perdido a su médico local que se ha ido a otra misión. Comen lo que pueden cocinar de las raciones que les da el gobierno: arroz, aceite, frijoles, harina, azúcar, leche en polvo, sardinas, pollo, mantequilla, mayonesa, café y carne enlatada.

No pueden aceptar carne ni ir al cine, a bares o discotecas. Para tener amistades ajenas a su trabajo tienen que pedir autorización a los supervisores. Tienen que asistir a reuniones políticas en que se discuten asuntos mundiales y noticias de Cuba. No pueden conducir vehículos, visitar otros estados del país, ni tener opiniones contrarias a las del gobierno o su sistema de atención de la salud. Deben regresar a su residencia para las 7 p.m., se les indica, por razones de seguridad.

Varios médicos han muerto en Venezuela víctimas de delitos. Las cifras son difíciles de precisar. Martínez dice que conoce de cuatro casos de asesinato, pero algunos dicen que la cifra es mucho mayor, tal vez 14.

La doctora de la blusa roja termina de almorzar y después de una conversación de dos horas, pide que la lleven en auto a su casa. Sus compañeras de residencia podrían notar su ausencia y no quiere provocar sospechas. Dice que está tan bien vista por sus colegas que ahora es supervisora. Con frecuencia asiste a reuniones en las que no habla y trata de no poner los ojos en blanco como reacción a la retórica.

“Si supieran lo que estoy pensando”, dice. Su idea más obsesiva es cómo escapar. Dice que necesita $2,000 para un boleto de avión y un lugar donde quedarse después de desertar antes de conseguir la visa estadounidense.

Rechaza con cortesía la oferta de postre o café. Está muy nerviosa y no puede comer más. Llévenme a casa, suplica, y especifica que la dejen en la esquina, lejos de la vista de sus vecinos y colegas.

“Es peor que en Cuba”, dice en voz baja al bajarse del carro.


(*) Por Mirta Ojito.

La otra cara de los médicos cubanos en el exterior. (*)

Es cierto. Su labor es encomiable. En los 49 años que Cuba lleva enviando personal de salud a naciones de África, Asia y América Latina, cientos de miles de seres humanos han sido curados o sus vidas salvadas. Enhorabuena.

 
Pero debido a las penurias y carencias que desde hace medio siglo azotan a la isla, el personal sanitario ha aprovechado esas 'misiones internacionalistas' para reunir dinero y comprar enseres en beneficio suyo y de sus familias. Derecho tienen.

Después de tomar café, el doctor Elías volvió de nuevo a sacar cuentas. La noche anterior, antes de volar a Caracas, luego de hacer el amor con su esposa, en su calculadora china verificó que en su tercer viaje a Venezuela, como parte del trueque de médicos por petróleo que el gobierno cubano ha diseñado para mantener funcionando la raquítica economía local, podría terminar de reparar su casa.

Elías es uno de los 37 mil médicos, enfermeras y técnicos que actualmente prestan “ayudas solidarias y desinteresadas” en más de 70 países. Aunque ya no es tan solidaria y desinteresada. Raúl Castro sacó de su alforja el ábaco y comprobó que es ventajoso intercambiar doctores por cosas de valor, sea petróleo o dólares contantes y sonantes.

Ya quedó atrás la época de dar lo que no sobra sin recibir nada a cambio. Para calmar la conciencia de los marxistas tropicales, siempre quedarán países como Haití o alguna república perdida de África, donde los gastos corren a cuenta de la casa.

Pero si por pura necesidad -recuerden que la ideología no se come-, el gobierno con la ayuda de médicos y especialistas ha creado su chiringuito estatal en cualquier latitud de la geografía tercermundista, qué decir de los protagonistas.

Desde siempre, médicos y especialistas se han afilado los dientes a la hora de prestar servicios lejos de su patria, sea en Johannesburgo o Puerto Cabello. Antes, cuando tener dólares era un delito, venían cargados con camisetas y jeans, comprados por cantidades en mercadillos.

La pacotilla vendida en el mercado negro reportaba unos cuantos miles de pesos que ayudaban a reformar la casa, pagar el auto ruso otorgado por el régimen o celebrarle los quince a la hija.

Un viejo zorro como Elías, cansado de viajar por medio mundo a nombre del ‘internacionalismo proletario’, mejor que nadie sabe lo que reportan los viajes al extranjero. “A Haití se va para ganar puntos. Tras seis meses en Puerto Príncipe, entre enfermedades y miserias, uno puede palabrear con el jefe un destino más soportable, donde se pueda ‘jinetear’ dinero y pacotilla de la buena”.

Para los médicos cubanos, Sudáfrica es lo máximo. “Pagan bien y si tienes buenos contactos puedes hacer mucho dinero practicando abortos”, señala Ramiro, galeno jubilado que gracias a sus tres años en Ciudad del Cabo pudo comprar un auto y con un dinero extra, permutar su incómodo apartamento por una casa de cuatro habitaciones y un garaje. Vaya, cambió un cerdo por una vaca.

Ciertas ventas de textiles en tenderetes y bazares por cuenta propia en La Habana, son gracias a los médicos cubanos que cumplen servicio en Venezuela, Bolivia o Ecuador.

“Me he vuelto un lince. Antes de partir hacia el país a donde me han asignado, por internet veo los precios de ropa, calzado, teléfonos móviles, reproductores de filmes, ordenadores y televisores de plasma. Calculo los gastos y los beneficios que me reportarían. Corro la voz entre familiares y amigos y me voy ya con una lista de artículos de valor que a mi regreso tendrán una venta segura”, cuenta Mariano, quien varias veces ha prestado ayuda médica en países sudamericanos.

Hace cinco años, el doctor Elías pudo haber hecho el negocio de su vida. “Me seleccionaron para integrar la brigada Henry Reeve, organizada por Fidel Castro con la intención de prestar socorro a los damnificados del huracán Katrina en Nueva Orleans. Imagínate qué cantidad de cosas hubiera podido traer si se hubiese realizado ese viaje a Estados Unidos”.

Con antelación a su partida, los médicos y especialistas compran dólares en el mercado negro. Es el caso del doctor Elías, quien acaba de comprar 2 mil dólares. “Por cada peso convertible me dieron 0.93 centavos de dólar (el cambio oficial en ese momento era de 0.87). En Caracas los cambio por la zurda y gano miles de bolívares. Los fines de semana los dedico a rastrear tiendas y pulgueros, en busca de ropa, zapatos y electrodomésticos baratos. Lo bueno de trabajar en barrios marginales de Venezuela es que puedes comprar mercadería robada o traída ilegalmente de Colombia o Brasil a precios muy bajos”.

Lo malo es la familia y la violencia. “La violencia en Caracas se puede evitar no saliendo de noche. Y la familia, sí, está lejos, pero la tengo presente todos los días. Al fin y el cabo, este ‘trapicheo’ lo hago para que los míos vivan mejor".


(*) Por Iván García.

sábado, 17 de julio de 2010

PROPUESTA DE REVOLUCIÓN 2010

PROPUESTA DE REVOLUCIÓN 2010



Aqui les propondre una propuesta de revolución, cuando uno piensa en revolución piensan en movimientos armados, pero estos movimientos no son inteligentes, al contrario seran como torpes, tal vez si funcione, pero a la larga resultaria lo mismo, quitar a uno y poner a otro que verdaderamente pueden creer que sepa, pero si ese derepente le dan ganas de volverse egoista ya surgio el mismo problema y sistema, de lo que se trata es cambiar todo el sistema y no cambiar gobernantes.
Un gobernante llamese presidente, gobernador, presidente municipal, congresistas lo que hacen es tomar desiciones por nosotros, y nosotros como espectadores. Yo creo que no.
LA MEJOR REVOLUCIÓN QUE PUEDE HABER ES HACER CASO OMISO A LOS GOBERNANTES, LA SOLUCION ES QUE TODA LA SOCIEDAD CIVIL NOS AUTOORGANICEMOS PARA PRODUCIR NUESTRAS COSAS, ALIMENTOS, ENERGIA, COMUNICACIONES, SALUD, LIMPIEZA DE AGUAS, TODO HACERLO ENTRE COMUNIDADES, UNA COMUNIDAD SE ORGANIZA DESPUES AUXILIA A OTRA COMUNIDAD PARA QUE SALGA ADELANTE ASI SUCESIVAMENTE HASTA QUE SEA TODO EL PAIS, ETC.