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martes, 30 de mayo de 2017

Ausencia, cuánto pesa tu ausencia.


¿Cuánto pesa dentro del alma, dentro del recuerdo la ausencia?


Yo que siempre creí saberlo todo,


o al menos casi todo.


Me voy dando cuenta después de cada instante


que mis pupilas viven bañadas de un océano de sal.


Me voy dando cuenta que la tormenta está.


Que después de tu falta, de la falta de tu risa,


De la falta de tu falda, de tu mirada tierna y profunda


Después de todo tu ser, creí, creí que la muerte bastaba.


Creí que la muerte curaba, que ya no existía más nada


Y me voy dando cuenta después de cada instante


Que todo es peor, ahora me toca vivir


O al menos sobrevivir sin las cosquillas de tus cabellos


Sin las caricias que desvelaban mis madrugadas


Todo se terminó tan pronto, así como comenzó


Y ahora así como estoy,  sobreviviendo, con la piel desgarrada


me voy dando cuenta después de cada instante


que lo que duele no es el amor


lo que duele es la luna brillando sin que me acompañes a mirarla en silencio


lo que duele es caminar entre el rocío y los grillos


haciéndome adicto al perfume de flores nocturnas


de besos tan profundos como la eternidad


mi nuca añora ese par de rodillas flacas


cuando recostado miraba al cielo agradeciendo al destino


poder vivir así, poder escribir así, sin rimas ni prosas


escribir como se sobrevive a la muerte


solo, o casi solo…con la compañía de tu ausencia.





Char ®

domingo, 28 de mayo de 2017

Historia de un beso, historia del diablo.


Cuentan que el diablo una vez se enamoró


y no supo qué demonios hacer con ese vacío en el estómago.


Cuentan que la miraba con ojos de ángel


y que al tocar su piel se quemaba de pasión.


Cuentan que Satanás conoció su propio infierno


en la boca de una mujer cuyos besos lo hacían un simple mortal.


Cuentan que el diablo ya no es tan diablo


y que se le puede ver caminando sólo con ojos de melancolía.





__Desconozco el autor__