Ya no
sé cuánto tiempo pasó desde que cayeron horas del reloj.
Todo
fue de repente, sin ruidos ni previos avisos.
Se
desmoronó el cielo sobre las nubes cargadas de oscuridad.
El
silencio me molesta con su ruido sordo que penetra.
No
tengo nada para escribir, me sobran pensamientos.
Huelo
en el aire oscuro y espeso de humedad un alivio.
Es
perfume de flores noctámbulas con tu forma.
Se las
ve hermosas, están abiertas a la noche y a todo...
Ya no
escribo, me deleito mirándolas.
La
humedad las baña como lo hace el rocío.
Mi
mirada se pierde en sus pétalos, en mis labios tengo besos fríos.
En el
silencio sin tiempo, en la noche poblada de flores estoy solo.
Te
pienso y subyace el deseo profano.
No
tengo nada para escribir.
Gritaré
que te amo.
Atisbo
de amor que me adormece y me duerme.
Mi
bendita adicción.
Char…libre,
sin registro©





