Mostrando las entradas con la etiqueta Medios. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Medios. Mostrar todas las entradas

31 enero 2008

Lost o un elogio (moderado) de la ambigüedad

Me pregunto si es realmente posible no hablar hoy de Lost. Supongo que nadie, ni los más fanáticos (entre los que me incluyo) ni los que se niegan (ya por capricho) a verla, puede estar ajeno al hecho de que hoy comienza la esperadísima cuarta temporada de la serie. Lost es el alma de la nueva televisión, el mejor producto que dio la industria en lo que va del siglo, que me indujo a abandonar de momento el cine (la oferta últimamente deja mucho que desear) pero no la calidad de su imagen. La multiplicación de los enigmas planteados por los guionistas desde el principio del programa inauguró un campo en el que la ambigüedad es la ley. Y “la ambigüedad es una riqueza –señala Borges- como el jugador, esconde esa carta para eludir un diseño narrativo que obligaría a transitar antes de tiempo por ese laberinto”. Nunca antes de tiempo, pero el laberinto hay que transitarlo. Y hoy es ese día en el que se debería comenzar a andar el arduo camino que lleva desde la ignorancia al conocimiento. Y digo ‘debería’ para manifestar la duda (si no el temor) que tengo de que esto no suceda o de que suceda de una manera que no cumpla con las exageradas expectativas que Lost me ha generado. No me gustaría ver cumplidas las profecías de los más pesimistas, aquellas que sugieren que la serie va a terminar mal, es decir, que no va a terminar, que no va a tener un final acorde con el magnífico desarrollo, que será abierto y decepcionante, que la mayoría de los misterios quedarán sin resolución, que saldrán de la ambigüedad con más ambigüedad. Según Aristóteles en La Poética (ese primer manual para guionistas) la adecuada construcción de una trama debe contener principio, medio y fin. Parece algo elemental pero, sin embargo, es algo muchas veces descuidado, sobre todo, en tiras o series televisivas. Es oportuno, entonces, citar acá la carta abierta que Stephen King, devoto de la serie, escribió a los creadores recordándoles que sus responsabilidades incluyen saber cuándo escribir ‘The End’: “Cuando una historia está perfectamente contada, es tiempo de fundir a negro. Termínenla de la manera que quieran, pero cuando sea el momento del cierre, dénselo”. Que el primer episodio de esta cuarta temporada se llame ‘The Beginning of the End’ me parece un buen síntoma.

29 enero 2008

El despotismo de lo “bello” y de lo “sano” (de los “bellos” y de los “sanos”)

Clarín publicó un artículo según el cual “los profesionales de la salud” y algunos “especialistas” (siempre tengo esta desagradable sensación cuando un periodista cita fuentes de esta clase, tan impersonales) encuentran que los estadounidenses están “demasiado gordos”, que hay “demasiados gordos” en ese país que “comen demasiado” y hacen “muy poco ejercicio”. El peligro radica, aparentemente, en que estos gordos han podido acceder a la red, han conformado un “gordósfera” (muy distinta de la blogósfera) y desde ahí “celebran sus figuras rellenas e instan a los lectores a aceptar sus cuerpos, a dejar de hacer dieta y a disfrutar la vida”. Resulta amenazante, parece ser, que estos “ingeniosos e irreverentes” gordos reivindiquen la gordura “exaltando la belleza de lo grande”. Ahora bien, ¿qué hay en la estructuración de un campo simbólico que lleve a percibir como un exceso perturbador el hecho de que haya gente que coma cuanto quiera? En esta época en la que el cuidado del cuerpo se impone como tema predilecto del discurso social, lugar privilegiado del bienestar, la salud y del buen parecido; en esta época en la que todo el ser recae en el cuerpo, en la que existe la necesidad imperiosa de cuidarlo y esculpirlo –léase dieta, gimnasio, quirófano, etc.- como si se tratase de una máquina de la que hay que obtener un rendimiento óptimo, es bueno tener bien presente aquel razonamiento de Lacan de que nada falta en lo real: toda percepción de una falta (“demasiado poco de esto”) o un exceso (“demasiado de aquello”) siempre supone un universo simbólico que nunca es verdadero en sí mismo.

04 octubre 2007

Al Qaeda aumenta el número de reclutamientos

Y todo gracias al malo de Brian De Palma. Es que a este peligroso enemigo de la libertad se le ocurrió hacer una película sobre la violación y asesinato de una adolescente iraquí por parte de soldados norteamericanos. Y como agravante, el sedicioso cineasta se atreve a decir que el film está basado en un hecho real. No quiero pensar lo que le espera a Occidente con esos jodidos musulmanes explotando (literalmente, porque eso es lo que hacen, explotar) de odio contra el mundo libre. Hacen bien las cadenas de distribución en prohibir la proyección de este malvado film y no harían mal las autoridades en, al menos, obligar al villano director a filmar películas… onda, para la familia (Scarface me gustó igual, aunque era un poco violenta).



El periodista de la cadena Fox News es Bill O’Reilly. Extraño mundo en el que vivimos ¿no?

01 diciembre 2006

Bailando por un sueño

“¿Para qué ir al zoológico o al music-hall si los animales y las vedettes vienen a casa (aunque, eso sí, descorporeizados)? (…) Uno de los momentos más recurrentes en todos esos espacios de la programación en que reina la farsa de la intimidad y en los que se acumulan los más histriónicos gestos de familiaridad consiste en lo que podríamos denominar la falsa sorpresa: el presentador finge que algo inesperado, imprevisto en el guión del programa, sucede y le sorprende. Se trata, pues, de la puesta en escena de la naturalidad a través de la representación de la emergencia de lo imprevisto. Pero es evidente para todos que se trata de una representación más, de un mero truco espectacular. De hecho, la torpe interpretación del presentador lo subraya, pues en ningún caso se espera del presentador una eficaz -verosímil- interpretación; todo lo contrario: lo que prima es, precisamente, esa torpeza que hipertrofia a la vez que inverosimiliza el gesto interpretativo: no hay realmente fingimiento de la sorpresa, sino fingimiento del fingimiento de la sorpresa; el artificio, así, se afirma en su despliegue espectacular. El animal televisivo no finge -es decir; no interpreta- finge que finge y así proclama la dimensión espectacular y hueca de una intimidad y naturalidad hipersignificada a la vez que absolutamente abolida. Finge que finge: nada real se afirma, nada se pretende convincente, salvo el esfuerzo de ofrecerse como espectáculo hueco para una mirada.”

De Jesús González Requena en El discurso televisivo: espectáculo de la posmodernidad.

13 octubre 2006

Periodistas de ficción o ficción de periodistas

Ya es la segunda vez que en el muy buen unitario de Damián Szifrón, Hermanos y detectives, aparecen las figuras de los conductores del noticiero del canal (Telefe). En la última emisión del programa, un francotirador se encargaba de matar a tres personas desde las terrazas de distintos edificios y Cristina Pérez y Rodolfo Barilli informaban al respecto tal cual lo hacen sobre cualquier hecho de la realidad. Cristina y Rodolfo (y también Guillermo Andino, conductor del noticiero de América, que tenía un gracioso parlamento, algo así como: ‘el francotirador disparó a troche y moche’) no actúan en la serie encarnando personajes de detectives, de asesinos, de víctimas, ni siquiera personajes de conductores de noticieros (de algún otro noticiero, creado para la ficción), sino que despuntan el vicio actuando de ellos mismos. El recurso se usa para darle verosimilitud al conflicto que se desarrolla y, en ese sentido, resulta efectivo, pero no repara en la consecuente pérdida de credibilidad de los periodistas (y del noticiero), capaces de presentar y comentar con la misma seriedad, con las mismas voces y gestos de solemnidad, con la misma escenografía de fondo y hasta con el mismo vestuario, una noticia creada para la ficción y la crisis en el Hospital Francés o el crimen del ‘tirador de Belgrano’ (para aprovechar las similitudes del caso). Demasiado poco serio para ser periodistas (si es que lo son), pero es posible que Telefe no esté pagando buenos sueldos a los conductores de su noticiero y éstos necesiten hacer alguna changa, algún bolo actoral para subsistir. En ese caso, por supuesto, estarían justificados.

25 septiembre 2006

Instrucciones para conseguir trabajo

“No intentes conquistar a tu entrevistador, lo único que le importa es tu currículum. Recordá que los besos en la mejilla son muy informales y manchan, a menos que seas Sharon o Brad. No realices gestos estimulantes con la boca o manos. Reclinarse sobre el escritorio no suma tanto como un master, y menos si sos hombre. Si la seducción fuese la base de toda entrevista, las modelos y las estrellas de cine, como Brad, dominarían los mercados. La cruzada de piernas de Sharon, o la sonrisa de Brad son de ficción y están registradas. Utilizá las palabras gracias y por favor. Si la entrevista es durante un almuerzo, cuando llegue tu plato, probalo antes de agregarle sal. Salarlo antes de probarlo es como hablar sin saber. Cuando hagas el pedido andá a lo seguro. Una fondeau de caracoles ahumados es extravagante pero ¿es rica?”.

No se trata de un relato de Cortázar, sino de los consejos que publica Clarín para tener entrevistas laborales exitosas (!¿Cómo no tener éxito con semajante manual?!). Un ejemplo claro de que, a veces, los mejores chistes no están en la contratapa.

09 septiembre 2006

Las dudas son nuestras

Quedan muchas dudas sobre lo que Inbobae quiere decir con la sentencia de su última campaña publicitaria: “Las noticias son nuestras”. ¿Que las noticias son de ellos? ¿Son propiedad del medio y de nadie más? ¿Pagan por ellas? ¿Les pertenecen naturalmente? ¿Las fabrican? ¿Las manipulan como quieren? O bien podría tratarse de una especie de advertencia del estilo: ‘¡Las noticias son nuestras y ojo el que se meta con ellas!’. Pero, pensándolo bien, la frase debe querer significar que las noticias son de ‘la gente’, es un nosotros que incluye a todos. En ese caso: ¿el medio estará presumiendo que representa a todos los ciudadanos que habitan suelo argentino? Y si no es así, “las noticias son nuestras” ¿incluye a sólo un sector de la sociedad, y el resto queda fuera de ellas (como protagonistas y como lectores ideales)? ¿Significará que hay ‘gentes’ y ‘gentes’ y que las noticias son de ‘la verdadera gente’? En fin, una campaña cuyo mensaje no resulta claro. No se por qué, no me sorprende.

(La foto del afiche puede verse acá, en un blog mejor que este).

23 agosto 2006

Las malas costumbres

Los periodistas tienen (no sé si alguna vez me atreveré a decir “tenemos”) la costumbre un tanto molesta de usar algunas palabras “nuevas” con muchas frecuencia, como si fueran chicos con un juguete nuevo. Aduciendo que se trata de términos precisos o técnicos, han utilizado hasta el cansancio palabras como, por ejemplo, “tsunami” para referirse al maremoto (porque se trató de un viejo y conocido maremoto) en el Índico en 2004. Más recientemente, un nuevo “descubrimiento”: “Katyushas”, para referirse a los misiles lanzados en la guerra entre Líbano e Israel. Que seis Katyushas cayeron aquí, cinco allá. Pareciera, a veces, que lo único que les (¿nos?) interesa es poder meter el bocadillo en la nota, esas palabras, más allá de lo que sea realmente importante para decir.

De igual manera, resulta molesto el uso de tantas frases hechas en periodismo (¿no seré muy irritable?). La cuestión es la misma: a veces se estructura toda una nota en base a una frase de este tipo, que sí o sí el periodista parece querer incluir, sin caer en la cuenta que su uso, en algunas ocasiones, hasta contradice el espíritu general de lo que se quiere decir. Es el caso de la utilización de la frase “es tierra de nadie” usada en la cobertura del diario Clarín respecto a los incidentes de hinchas de River que pincharon los neumáticos de los autos de los futbolistas en el estacionamiento del club, tras la derrota del equipo con Racing. “Lo que hubo fue una clara demostración de que River es tierra de nadie”, es la frase final que cierra la nota, la que pretende darle fuerza, la que el periodista pensó a priori para hablar de la situación en el club. Pero no queda claro que eso sea lo que realmente quiso transmitir porque ya el título de la nota es “Los violentos son los dueños del monumental” y en su interior el cronista hace esfuerzos por describir como los hinchas tienen impunidad para manejarse en las instalaciones del club. Entonces, ¿en qué quedamos? Todo lo que escribe parece indicar que River no es tierra de nadie sino tierra de estos hinchas, que hacen lo que les plazca sin ningún tipo de control. Pero la inclusión de la frase final destruye todo el concepto que se venía construyendo. Para agregar más confusión y contradicción al asunto, en la columna de opinión de Julio Marini titulada “¿River es tierra de quién?” (¡en la misma edición!), el periodista escribe: “Si alguien dice que River es tierra de nadie hará que su frase muera en la propia enunciación. River no es tierra de nadie. En River hay control. El tema es definir de quienes…”.

Por otro lado, la publicación de las dos notas evidencia, o bien que los periodistas de Clarín tienen mucho diálogo entre ellos (es cierto que la columna de Marini parece una respuesta irónica a la otra nota), o bien ninguno.

20 agosto 2006

La revolución marciana

Una voz interrumpe la habitual cortina musical de Tchaikovsky que suele dar comienzo al ciclo de radioteatros: “En este mismo momento, estamos siendo escrutados por inteligencias superiores a las nuestras que observan cada uno de nuestros movimientos cual si fueran gotas de agua observadas a través de un microscopio. Cada uno de nosotros está siendo estudiado por esas criaturas, con intenciones que no sabemos con exactitud hacia dónde derivarán. Esos seres poseen inteligencias vastas. Se parecen a peligrosos animales de la jungla, que mientras nos contemplan con sus ojos de envidia, trazan lenta y seguramente sus planes contra todos nosotros”. La voz desaparece misteriosamente y comienza un programa musical.

Otra voz, nerviosa y excitada, la del locutor del informativo de la cadena, interrumpe abruptamente la música y anuncia: “Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa para ofrecerles un boletín especial. A 19:40, hora local, el profesor Farell del Observatorio de Mount Jenning, de Chicago, Illinois, comunica haber observado varias explosiones de gases incandescentes, producidas a intervalos regulares, en el planeta Marte. El espectroscopio señala que el gas es hidrógeno y se mueve en dirección a la Tierra con enorme velocidad”.

Un nuevo tema musical es interrumpido a las 20:10: “Como continuación de las noticias facilitadas en nuestro boletín hace unos momentos, se nos informa que el Government Meteorological Bureau ha pedido a los grandes observatorios del país que mantengan una vigilancia astronómica sobre cualquier nueva perturbación que pueda producirse en el planeta Marte. A partir de este momento nuestro país ha entrado en emergencia Nacional”. De aquí en más continúa al aire el informativo. Se suceden entrevistas con astrónomos que tienen opiniones disímiles sobre lo que está ocurriendo. Al preguntársele al profesor Farell ¿en qué puede concluir todo esto?, responde: “Afortunadamente, en el fin del mundo”. En tanto, es entrevistado al aire el Secretario de Defensa norteamericano que, lejos de tranquilizar a la ciudadanía, sólo atina a decir: “Nuestro único destino está en manos de Dios”.

El movilero Carl Phillips sale al aire a las 20:26 describiendo lo que sus ojos ven: “Hay dos esferas metálicas en estado incandescente depositadas sobre este bosque en Groves Mill. Estas esferas han atravesado la atmósfera y han impactado produciendo un ensordecedor ruido, seguido de un incendio (se escucha el crepitar de las hojas, el murmurar de las sirenas de las autobombas que se acercan para apagar el incendio, el murmullo de los vecinos congregados, las órdenes militares para alejar a la población y acordonar el sitio). A las 20:30 el relato de Phillips se vuelve nervioso y minucioso: explica como una de las bolas metálicas se abre y emerge de ella un extraño ser envuelto en vapores que “posee una tez verdosa y brillante, cual si fuera la de una serpiente; tiene un solo ojo de mirada azul y penetrante; y posee en lo que pareciera ser su extremidad superior, un miembro del cual pende un extraño artefacto (se escucha un zumbido, acompañado de un extenso e intranquilizador silencio). Diez segundos después, el griterío espantado de los vecinos es interrumpido por una temblorosa voz que dice: “El periodista Carl Phillips ha sido alcanzado por una lengua de fuego marciana, y ha muerto instantáneamente”.

Seis millones de oyentes siguen la transmisión. Muchos salen asustados por las calles, algunos buscan seguridad en los templos más cercanos o en los sótanos, no sin antes sellar puertas y ventanas con toallas húmedas, para evitar los gases venenosos. Algunos toman el coche y atestan las estaciones de servicio para aprovisionarse. No faltan los saqueos a tiendas y almacenes. En la radio siguen los anuncios sobre autopistas bloqueadas y sobre rutas de escape para evitar embotellamientos.

Dos segundos antes de las 21:00, la misteriosa voz anuncia: “Señoras y señores, les habla Orson Welles, terminada la emisión, para asegurarles que la guerra de los mundos no tiene otra significación que la que le brindaba la festividad. Hemos aniquilado al mundo ante sus oídos. Espero que se sientan aliviados al saber que lo hicimos sin mala intención”.

Adaptación de La guerra de los mundos, de H. G. Wells, hecha por Orson Welles el Domingo 30 de Octubre de 1938 para la cadena radial CBS. Una emisión que cambió la historia de la radio y de las teorías de la comunicación. El realismo de la misma causó auténtico pánico en Nueva Jersey: un millón de oyentes efectivamente creyó que el mundo estaba siendo invadido por marcianos. Orson Welles fue despedido por su broma pesada.

(El 13 de Agosto se cumplieron 60 años de la muerte de H. G. Wells).

07 agosto 2006

Un humorista frustrado

Cleto Ruiz Díaz es un correntino de 44 años que tiene 37 hijos y quiere que le hagan una vasectomía que anule su capacidad reproductora: “mi vida se fue dando así y no es para reírse, porque es muy duro tener que alimentar a tantos chicos sin un trabajo digno, ganando seis pesos por día, abrigándolos con ropa de segunda mano que por suerte me regalan mis patrones, esperando ayudas del gobierno que nunca llegan”. El periodista de Clarín, Pablo Calvo, que le hizo la entrevista para la sección Sociedad del diario parece no coincidir con eso de que su drama familiar no es para reírse y redactó una nota color con algunos toques de humor (fácil):

“‘¿Por qué no me puedo controlar? Porque cuando estás enamorado, la emoción te llleva’. No sobra una ‘l’, es el énfasis que pone Cleto Ruiz Díaz para explicar su envión. Tanto se emocionó que hoy es uno de los padres más fértiles de la Argentina: 37 hijos, 5 nietos y un árbol genealógico que se parece a una reserva forestal”.

“En el arco, Ruiz Díaz; línea de cuatro, Ruiz Díaz, Ruiz Díaz, Ruiz Díaz y Ruiz Díaz; en el mediocampo, Ruiz Díaz… Y sí, Cleto Ruiz Díaz se sabe el equipo de memoria, porque ocho de los titulares, hijos o sobrinos, llevan su apellido.”

“‘Cuando yo jugaba a la pelota, me decían que tenía la pegada de Riquelme. En esa época, el equipo tenía una gran hinchada femenina’, cuenta Cleto Ruiz Díaz, siempre orgulloso de su puntería” (¡!).

19 julio 2006

Firme junto al pueblo

Con motivo del aniversario del atentado a la sede de la AMIA, el diario Crónica publicó en su suplemento de entretenimientos este (in)oportuno juego:

“Efemérides. Hechos de la historia que nos ayudan a jugar.

Eran las 9:53 de la mañana del 18 de Julio de 1994. Los porteños eran protagonistas de algo aterrador. Un segundo atentado se perpetraba en una ciudad que jamás había imaginado siquiera algo similar. Esta vez, Pasteur 633 era la dirección, en el barrio de Once. La mutual Israelí en la Argentina la víctima y 85 ciudadanos los que al final del terror, perdían su vida a manos de responsables que, a pesar del paso del tiempo, la justicia argentina aún no pudo determinar. Esta asociación había sido fundada en 1894, justamente ese año, se festejaba el primer siglo de vida. El edificio destruido en el atentado había sido fundado en el año 1945.

JUGÁ y GANÁ $$$ Calculá el alfanumérico de la palabra ATENTADO envianos la respuesta con un mensaje de texto al celular 15-62-52-18-25”.

(Los números aparecieron resaltados para aquellos que juegan a la quiniela).

No parece ser cierto aquello de que el atentado “aún nos conmueve” como publicó el diario en la tapa.

24 junio 2006

El gran diario argentino

¿Cuál es la necesidad de saber con anticipación con qué alineación titular argentina jugará sus partidos en el mundial? En televisión pueden resultar entendibles las millones de especulaciones que se hacen al respecto porque, en una programación de 19 horas continuadas sobre el campeonato del mundo, de algo hay que hablar. Ahora, que un medio gráfico entre en este juego sin sentido es poco comprensible. Menos aun cuando los errores son tan frecuentes.

El lunes 19 y el miércoles 21 de Junio, antes del partido contra Holanda, Clarín publicó que Pekerman “pondrá a Tevez y Cruz de entrada. Ellos serán los atacantes”, que “quieren cuidar a Riquelme”, que otras modificaciones (como el ingreso de Scaloni por Mascherano y de Cufré por Burdisso) “responden a cuestiones tácticas” y que “Messi no será titular”. ¿Qué fue lo que finalmente ocurrió?: Cruz no jugó de titular, Messi sí lo hizo al igual que Riquelme, al que nadie “cuidó”. Por suspuesto, Scaloni no ingresó por Mascherano y Cufré sí ingresó, pero no por Burdisso sino por Sorín que era titular seguro para Clarín.

Ya el diario había errado cuando el domingo 14 de mayo afirmó conocer la lista de jugadores que Pekerman daría a conocer tan sólo 24 hs. después. El diario incluyó a los pobres de Lux y Demichelis que finalmente se quedaron fuera del evento y excluyó a Ustari y Cruz, que hoy están en Alemania. Con vehemencia se afirmó en las páginas del suplemento deportivo que Cruz “una vez más, se quedará afuera del mundial” y que “ahora es Pekerman quien no le da una chance mundialista que, probablemente, sea la última de su carrera”.

En definitiva, por una primicia cuya relevancia es dudosa, Clarín está dispuesto a pagar un alto precio: hasta el lector más ingenuo comienza a desconfiar, a criticar las fuentes, a suponer que si los errores son tantos y tan frecuentes respecto de algo como el fútbol, en lo que se refiera a temas más importantes pueden ser mayores y más graves, a notar la falta de autocrítica del medio y sus periodistas (adjudican sus errores a lo que ellos llaman “la gran Pekerman, una jugada reconocida con la que el DT sorprende con alguna movida impensada”), y la lista puede continuar.

Después de la goleada ante Serbia, Clarín publicó en tapa “Candidatos”. Espero que en esto no se equivoque aunque, a esta altura, no guardo ilusiones.

05 mayo 2006

Otra víctima de la tv

Fernando de la Rúa volvió a escena. En una entrevista emitida por una señal de cable, el ex presidente sostuvo que padeció de “mala suerte” durante su gobierno, que todas las medidas que tomó eran “necesarias” y que, repasándolas, está seguro de no haber cometido errores gruesos. Dijo, además, que en su afán por respetar la libertad de prensa, sufrió “mofas y burlas” y que la gente empezó a tener una imagen de él distanciada de la realidad. Sólo le faltó decir que el inicio de la crisis de su gobierno se debió a una joda de Tinelli.

18 abril 2006

Porque es macho y se la banca

En una entrevista a Ronnie Arias en Clarín, la periodista Magela Demarco le pregunta: “¿Cuándo terminaste de darte cuenta que eras gay?”. “Creo que lo supe siempre” -dice Ronnie- “sabía que era diferente, que no era igual a los otros chicos. Me había criado con mis hermanas, mi mamá, mi abuela Alicia y mi tía Lucy. Eran demasiadas mujeres”. “¿Para vos eso influyó?”, “creo que sí, además me gustaba mucho el espectáculo, no jugaba a la pelota, me gustaba marearme en la calesita y me imaginaba secciones de fotos y ese tipo de cosas. Siempre fui muy maricón”. El machismo monumental de Ronnie me hizo pensar en un amigo mío que es hijo menor, el padre se murió y vive con la madre, la hermana y una gata. Y no le gusta el fútbol para nada. Debe estar jodido. En cualquier momento deja a su novia para venirme con una sorpresa.