27 may 2013

Pequeños placeres...






Reptar por tu cuerpo.
Balancearme al contacto de tu cálida piel.
Provocar tu delirio con la humedad de mis labios.
Beber de tu néctar hasta saciar mi sed.




22 may 2013

Perdiendo las palabras...







 Sueño que tengo la mente bloqueada, que la he cerrado y perdido la llave,
dejando prisioneras a las palabras.

Y, éstas, se están acumulando, enredándose unas con otras.

Tengo que encontrar la llave o, de lo contrario, acabarán confundiéndose los deseos y sentimientos. Los odios, amores, lloros, pasiones, alegrías y tormentos.

Terminarán unas sobre otras, empujándose, arañándose, 
lastimándose e hiriéndome en su empeño por salir.

Por más grande que sea su intento, no podrán con la puerta. 
Saben que cuando se cierra así es muy difícil tirarla.

Pero hallarán cualquier rendija por dónde escapar y salir desbocadas.

Trotarán tan rápido, que me será imposible alcanzarlas...y nuevamente las perderé.

Entonces, volverá a mi memoria el lugar en dónde olvidé la llave. 

Pero no servirá de nada, porque ya las palabras habrán desaparecido
 y, con ellas, su música y su magia.

Despierto y descubro que, a menudo, no es un sueño. 




15 may 2013

¡Vida!...





Noche tranquila.
Sueño profundo.
Pesadilla.
Sobresalto.
Sangre.
Asfixia.
No, no es un sueño.
Soy yo, vomitando sangre,
me ahogo con mi sangre.
Temor.
Luces que, veloces, atraviesan mis pupilas.
Siluetas borrosas vestidas de blanco y azul.
Dolor.
Cristales de agujas atraviesan mis venas.
Más sangre.
Recluida en una pálida habitación.
Días que parecen años.
Noches de silencio, de una espera que desespera.
Me niego a quedarme de brazos cruzados esperando respuestas.
Hay que hacer algo.
Dialogar, sí.
Dialogar con la vida y la muerte,
reconocer su poder,
mostrar mi valor, mi decisión, mi apuesta por seguir viviendo.
Llegar a un acuerdo,
conseguir una tregua.
Ya no hay más sangre...buena señal.
Termina la espera, llegan noticias.
Traen consigo dudas, sí.
Pero las acompaña una sonrisa, una luz que atenúa el temor.
Salgo de la reclusión.
Tregua conseguida.
¡Gracias!

¡VIDA! 





3 may 2013

Nueva etapa



Hoy  ha comenzado una nueva etapa en mi vida. Una etapa que yo he querido y decidido.
He cambiado de lugar de trabajo. Un traslado que solicité  hace unos meses pero que por diversos y asquerosos motivos burocráticos no he podido realizar hasta hoy.

Haré unos pocos kilómetros más en coche y tendré que levantarme algo más temprano, por lo menos hasta que vaya aprendiendo el mejor trayecto para llegar o los sitios más adecuados para aparcar (eso es tarea imposible en según qué lugares), pero es lo que menos me importa.

No es que estuviera mal en el lugar que dejo, aunque 10 años dan para todo tipo de momentos, no. 
Lo que pasa es que algo dentro de mi me llevaba diciendo desde hace unos años que era hora de cambiar ciertas cosas en mi vida. Este traslado es una de ellas.

Recuerdo que cuando llegué al puesto que hoy dejo, tenía una mezcla de sensaciones. Por un lado nostalgia por los compañeros que dejaba y, a la vez, nervios por todo lo que el nuevo lugar me iba a deparar.

Sin embargo esta vez he sentido también nostalgia (como no, después de tanto tiempo), pero no había nervios, más bien todo lo contrario. Ha sido algo que tenía tantas ganas de hacer, algo decidido enteramente por mi, y lo único que había esta mañana en mi rostro era una sonrisa enorme y una confianza total en mí misma.

Ahora, casi terminando el día y pensando en este nuevo comienzo, sigo sonriendo. La primera toma de contacto ha sido positiva.
 
Sé que en esta nueva etapa habrá momentos de todo tipo, buenos y peores.
Pero cuando se empieza algo que se desea, también se sabe que todos lo que venga, se podrán afrontar mejor.

Así pues, el primer paso de este cambio está dado. A partir de aquí lo que tenga que ser...será.