MOSHÉ
"...ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó y le puso por nombre Moshé diciendo: Porque de las aguas lo saqué."(Éxodo 2,2)
Moisés o Moshé (hebreo: מֹשֶׁה, Moshé (salvado de las aguas)
El temporal hizo estragos este fin de semana. Cuando el sábado llegué al trabajo fui a dejar comida a los gatos. Solo acudió una de las crias, otro de sus hermanos lo veia tumbado a lo lejos pero no se acercó, siempre fue el más tímido así que pensé que acudiría cuando yo me fuera.
Ya a la tarde me acerqué con un compañero para enseñarle a los gatitos. Observé que ese que por la mañana no se habia acercado seguía en el mismo sitio. Me fui hacia esa zona, levanté una cama elástica que la cubria y descubrí a uno de los gatitos pardos muerto y junto a él su hermano de color más claro. Los toqué. El gatito pardo estaba ya rígido pero el claro no. Lo cogí y vi como todavía a duras penas mantenia la boca abierta. Estaba mojado, posiblemente salieron de su escondrijo huyendo de la lluvia pero al empaparse ni el ni su hermano pudieron mantener el calor sufriendo los estragos de la hipotérmina. No sabía que hacer, agonizaba. Pensé en practicarle la eutanasia para que no sufriera pero soy incapaz. Me acordé de mis hamsters cuando era pequeño, en ocasiones quedaron en la terraza en invierno y casi se mueren por el frio. Los sintomas eran los mismos, apenas se movian, y poniendolos al lado del radiador conseguí recuperarlos.
No tenia ningún radiador asi que heché mano del ingenio. Un compañero de trabajo salió con una bombilla y un portalamparas que usan los de mantenimiento. Era de 25w, le daría calor pero sin quemarle. Coloqué al gatito encima de la bombilla y esperamos ver como reaccionaba.
Parecía que estabamos haciendo gato a la parrilla. Al rato las patas traseras emepezaron a dar rampas, como cuando se te ha dormido una pierna. Poco después al cogerlo ya intentaba dar un maullido, cosa impensable hacia tan solo media hora. Lo dejamos en una cajita con la lampara de improvisada incubadora y esperamos.
Al cabo de un par de horas ya reaccionaba. Movia la extremidades, maullaba aunque todavía no comia.
A la noche lo llevamos al apartamento. Cuando le ofrecí comida con la mano era tal su hambre y ansiedad que parecían que queria comerse mis dedos. Se atiborró a paté de whiskas, a leche y acto seguido se vino a sentarse sobre mis piernas en cruz. Eso ya fue lo que me derritió.
No podía dormir en su cajita, tenia miedo asi que lo llevé a mi cama. Aún no estaba desparasitado pero no pude dejarlo solo.
El dia siguiente lo pasó en parte en el trabajo haciendonos compañía en parte en el apartamento. A la noche lo bañé con filvit que por un casual tenia allí después de la visita frustada de uno de sus hermanos del año pasado.
El lunes volví a Valencia. Se vino conmigo en un bolso. Hizo el camino en tren/bici como todo un campeón, si asustarse ni maullar en todo el trayecto.
Ahora está conmigo en el piso. Ha sido una locura traerlo pero después de salvarlo de las aguas no podía volver a dejarlo a su suerte. Eso sí, este ha gastado ya una vida.






ayyyyy, qué pena. Y qué bien que lo salvaras. Ahora, no sé que tal se llevara con tus Pixie y Dixie...
ResponderEliminarfeliz dia del padre
ResponderEliminarjoer, si algún día tuvieras hijos, serías todo un padrazo. besos.
ResponderEliminarJo, se me han puesto los sentimientos a flor de piel. No me quiero ni imaginar cómo tuvo que ser encontrarlo en ese estado...
ResponderEliminarCon esos antecedentes no solo harías un buen padre, sino seguro que también un buen marido. Hace muchos años que rescaté a Babel (mi gata) en unas circunstancias parecidas y aunque hace ya tiempo que murió sigo recordándola como aquel saquito de huesos al que el veterinario fumigó para que cayeran 20 o 30 pulgas que anidaban en ella.
ResponderEliminarhola
ResponderEliminarque historia más entrañable chico,mira que te gustan los felinos,yo es que ya sabes que soy alérgico y debo cuidarme,con mis peces tengo suficiente¡
abrazo fuerte
aaaaay... Cuánto se sufre con los animalitos... Nos dan tanto...
ResponderEliminarA la atencion de Moises:
ResponderEliminarBienvenido a tu nueva vida Moises. Quizas no guies a todo un pueblo por el desierto, ni bajes las tablas de la ley del monte Sinai, pero estoy seguro de que tu vida sera grande, y que grande sera el amor que recibas de quien te recogio de las aguas. No podias haber caido en mejores manos, te lo aseguro.
Ya sabes lo mucho que me recuerdas a Lucky cuando lo recogi de la calle, tenia el mismo tiempo que tu y la misma cara. No era mas que una pequeña borla de pelos blancos medio revueltos, una mirada tierna y muchas ganas de vivir.
Solo una cosa, traele mucha felicidad a tu papi, tal y como Lucky hace conmigo, juega mucho y ronronea de vez en cuando.
Un beso muy grande Moises y de nuevo bienvenido.
Jo Fennec, me has tocado la fibrilla. Qué emoción ganarte un minino de esa manera. Qué lindo el rescate.
ResponderEliminarVaya... pobret...
ResponderEliminarme da mucha penita que uno de sus hermanos no haya tenido su suerte... Espero que esté contigo durante muuuucho muuucho tiempo.
Es muy guapo.
¿Dónde te metes? Bezos.
ResponderEliminarque ha pasado? sigues por ahi?
ResponderEliminarsaludos
ResponderEliminarUn poco tarde, he leido tu aventura con el gatito, y bueno no estoy de acuerdo contigo, el gatico no ha perdido ninguna vida mas bien al contrario ha ganado muchas vidas y por lo que se ve tal como lo cuentas unas vidas llenas de cariño.
Saludos.
P.D.:
Me encantan los gatos.