Israellywood
En el último tiempo Israel ha vivido puntuales hechos racistas por parte de minorías muy especificas y radicalizadas pero bien constituidas y con un discurso muy fuerte e ideológico fácil de propagar. Veamos los tres casos mas publicitados por la prensa.
La derecha radicalizada aprovecho las ultimas elecciones para actos racistas contra los africanos ilegales que en masa entraron en el ultimo tiempo . Pequeñas marchas de algunos cientos de personas coparon el sur de tel aviv (donde se asienta esta comunidad) y con consignas extremadamente racistas protestaron. Pidieron limpieza étnica y acusaron a los africanos de ser un virus en nuestra sociedad. Quizás lo mas grave paso en Jerusalén, ciudad sin paz, donde un grupo quemo una vivienda de eritreos.
Un no bien aclarado plan de inyecciones de esterilización hacia mujeres de la comunidad etiope fue denunciado por la prensa. Nunca logre entender bien si fue una acción individual o de un centro medico, pero el echo existió mas allá de todo.
La contratación por parte de Betar Yerushalaim, equipo de futbol jerusalemita muy identificado con la derecha israelí, de 2 jugadores de confesión musulmana llevo a una parte de la barra brava a colgar un cartel que decía » betar equipo de raza pura»
Los tres hechos provocaron un gran repudio de parte de la sociedad. Los tres fueron repudiados por el establishmen político, actúo la justicia (quizás sin grandes resultados) y sobre todo la prensa.
No toda la derecha quiere una limpieza étnica de africanos, tampoco el estado tiene un plan secreto de esterilización de etíopes y la gran mayoría de la gente de betar así como la dirigencia del club rechazaron las protestas violentas de la barra brava.
Pero los actos existieron y fueron realizados por ciudadanos israelíes. Fueron todos actos con un fuerte contenido ideológico y racista. Y todos fueron en muy poco tiempo.
La caja no tan boba.
Un profesor de cine una vez me dijo que los Norteamericanos ganan siempre sus guerras. La gran mayoría en el campo de batalla y las que pierden ahí las ganan en Hollywood.
Los realities son las grandes estrellas del prime time de la televisión israelí. Hay de todos gustos, formatos e ideas. Y se han convertido en la gran respuesta social a los actos de racismo. Una especie de equilobrador discursivo.
En poco tiempo las minorías han pasado de casi ni participar ha ser los grandes ganadores: una joven etiope ha sido elegida reina de belleza de Israel, una joven enfermera árabe israelí musulmana llego a la final de un reality de cocina (Master Chef) que fue ganado por un alemán convertido al judaísmo!!!
Y en estos últimos días una joven árabe israelí de confesión católica ha ganado la versión israelí de «the voice» en la cual llegaron a la final además de la joven árabe una joven negra, y dos de origine sefardí.
No creo que ninguno de los concursos este arreglado pero si veo una tendencia de las producciones a elegir staff mas variados, con mas representaciones de minorías. Hay una búsqueda de mostrar cierto ascenso de las minorías, pequeñas victorias que los ponen en el mapa.
El juego de la televisión no creo que sea la igualdad sino representar un discurso de igualdad. Que por un lado esta bien ya que nos pone a discutir cosas que antes estaban vedadas en Israel . Imposible era cuando yo llegue a medio oriente hace 10 años hablar de que existía un racismo dentro de la sociedad y hoy esto se discute, se palpa.
Pero por más que sea políticamente correcto no es real. No hay ministros etíopes, y apenas hay haberim keneset (diputados) y en casi 70 años de existencia nunca ha habido en primer ministro que no sea asquenazí. No veo las universidades plagadas de etiopes, es mas veo los reclamos de esa comunidad por mejor educación basica. Y nunca me voy a olvidar las palabras racistas del anterior ministro del interior Eli Yshai para justificar la expulsion de los africanos «ellos traen una serie de enfermedades como la hepatitis, el sarampión, la tuberculosis y el SIDA [así como] las drogas»
La igualdad se da por el equilibrio en las posibilidades de desarrollo social de las minorías y no solo por el echo de ganar un reality
