tag:blogger.com,1999:blog-84501188897226767062026-06-07T15:40:06.923-03:00Cuba Lado BHay otra cara de Cuba que no todos quieren ver, y muchos pretenden ocultar.Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.comBlogger149125tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-63135210764628544312013-09-11T18:14:00.000-03:002013-09-11T18:14:10.331-03:00No tienes celular: eres un perdedor<div style="text-align: justify;"> <a href="http://st-listas.20minutos.es/images/2011-10/305065/3201148_640px.jpg?1318242641" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" height="303" src="http://st-listas.20minutos.es/images/2011-10/305065/3201148_640px.jpg?1318242641" width="400" /></a>Lo importante es que suene y los vecinos sepan: ¡Ahí viene un ganador!¿No tienes un celular? Eres un patético perdedor. Un especie de anacoreta, un Tarzán de la selva, sin chitas, Juanas, ni cabeza de un guanajo en medio de la próspera tecnología revolucionaria cubana. Para la gran mayoría de la sociedad no vales nada. De nada sirves.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Y por ahí se deshuesa el hombre nuevo cubano (y el viejo también), por el supuesto caché y el nivel estético que da un teléfono celular al portador, ya sea un recogedor de basura, un ingeniero agrónomo, una jinetera estelar o un bebé que berrea entre timbres y discusiones sobre cuánto me queda, habla poco, sólo empléalo como despertador, y otras zarandajas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En temporada de cazas organizadas por ETECSA (la empresa telefónica cubana), es decir, cuando anuncia duplicar el saldo a quién pone veinte CUC –alrededor del salario promedio de un mes para un trabajador-, los cubanos saltan como fieras y cuchichean por aquí, se agrupan por acá, se dirigen al más allá y hacen cualquier cosa por recargar su “estatus”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> No importa que se pase meses sin comer o un año sin cambiar de vestuario. Mucho menos que no tenga más nadie a quien llamar que a un tío asmático en Bolondrón, a punto de irse para “El Yuma”. La cuestión es lucir el celular en la cintura, la cartera, o en cualquier parte. Lo importante es que suene y los vecinos sepan que no es alarde. ¡Ahí vive un ganador!</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Mi niña no puede ser menos que nadie. Y esta ganga de cargar con 30 CUC de gratis a quien ponga una línea, no la debe desaprovechar quien se respete o quiera a sus hijos”, dijo una señora en una cola infinita bajo el sol en la calle Obispo, en el Tele Punto de la generosa ETECSA. Entre sudoraciones y golpes de pecho aseguró: “Para eso me sacrifico”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.absolut-cuba.com/wp-content/uploads/2010/05/1114.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="http://www.absolut-cuba.com/wp-content/uploads/2010/05/1114.jpg" /></a>Pero hay que ver quién es el sacrificado en esta historia donde madrazas o padrazos violentan su miseria congénita de país socialista quebrado, por tal de mantener una apariencia que no es tal, y mucho menos resuelve. Casi siempre, la víctima del sacrificio es un familiar en el exterior que se desloma trabajando por ayudar al pariente de acá.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> También suele suceder que las perretas de la joven o el joven en sus encandilados sueños de aparentar ser del primer mundo (siendo algo menos que del tercero) por poseer un artefacto útil si se le da el uso correcto, como es un celular, las paguen los más humildes obreros esquilmados por sus dadivosos progenitores en una oficina, una consulta o un mostrador</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Según una vecina aún no absorbida por la fiebre del celular, las muñecas de 50 CUC, ni las fiestas de “los medio quince” organizadas por los nuevos ¿ricos? (cuando la niña cumple siete años y medio), “la mayoría semejan papanatas hablando solos, o futbolistas en busca de la meta cuando reciben una llamada y corren hacia el teléfono público más cercano.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Es increíble que con tanta miseria y cosas que comprar, desde comida, calzado hasta cemento para adecentar apartamento y edificios con aspectos de barracones del siglo XXI, y con peligro de quedar aplastados junto al celular, las gangarrias y pacotillas de la aristocracia del picadillo y el jurel, tantos se desvivan por aparentar lo que no son.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ETECSA acaba de anunciar para esta semana otra “gratuidad”, después que te cobra hasta la respiración, te chantajea con la suspensión de la línea si cada dos meses no pones dinero en una cuenta ya pagada, les poncha los teléfonos a la población, y le quita el servicio a los opositores cuando es anunciada la visita del Papa o se convoca una marcha o una reunión.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Quien quiera ver que vea. Correrán multitudes hacia los Tele Puntos de toda la nación. No con banderolas que reclamen una sola moneda, ni para demandar aumento de salario y mejora social en el país. Correrán para cargar en CUC su estatus de triunfador: El celular.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div> Por&nbsp;<a href="http://www.cubanet.org/?p=49432" target="_blank"><b>Víctor Manuel Domínguez</b></a>.</div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-29280611204346272422013-08-30T09:33:00.005-03:002013-08-30T09:33:47.298-03:00Un pedido de ayuda el Rey de España.<div style="text-align: justify;"> Inspirada en el ejemplo de Florencio Alberto Valls Álvarez, vecino de Martí No. 709, entre Narciso López y Jesús del Sol, en Guantánamo, Lilia Castañer Hernández, nieta del súbdito español Eduardo Hernández, natural de Galicia, solicita ser atendida no por Su Majestad, el Rey de España, Juan Carlos de Borbón, sino por la señora María Sáenz de Heredia, jefa de la Secretaría del Despacho del Rey.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El reino de España no tiene ninguna deuda de gratitud con Eduardo Hernández, y menos con su nieta, pero un pedido humanitario no la necesita para ser implorado.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Lilia Castañer tuvo un solo hijo, Omar Rivera Castañer, quien viajó a España en octubre de 2000 con un contrato de trabajo temporal; como tantos otros cubanos que salen de la isla huyendo de la barbarie castrista, Omar no regresó al terminar su contrato, permaneciendo en la tierra de sus antepasados en calidad de indocumentado.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Alicante fue el sitio donde estableció su residencia, laborando en la Empresa CELULIMP, propiedad del súbdito español Juan Ángel Sirvent Seguí; Omar mantuvo comunicación periódica con su madre mediante cartas y llamadas telefónicas, siendo la última el 28 de marzo de 2003.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Durante más de diez años, Lilia ha tocado todas las puertas, ha hecho todas las gestiones posibles, excepto dirigirse a Su Majestad el Rey, habiéndose decidido en este momento en la creencia de que si el Rey se lo propusiera, autoridad no le falta para ayudar a esclarecer el destino de un joven cubano, que al momento de su desaparición solo tenía treinta y tres años de edad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La Policía y la Guardia Civil del Departamento Norte de Alicante se limitó a comunicarle a Lilia, en un correo electrónico, que “el expediente permanece abierto”, lo cual no constituye ni por asomo un consuelo para esta madre desesperada.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Lilia Castañer Hernández responsabiliza al gobierno de Cuba por la salida y posterior desaparición de su hijo, por lo que se incorporó a las Damas de Blanco en 2009 como forma de combatir cívicamente la dictadura castrista.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Recibir unas líneas en respuesta a este ruego será la causa de toda su ansiedad, y asiento de su última esperanza. Lo envía de forma abierta porque no tiene otra de intentar hacerlo llegar a su destino, por lo que agradece a quien le pueda ayudar en este comprensible empeño.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Lilia reside en la calle J # 104, 1er piso, apto 10, e/ Calzada y 9, Vedado; su email es <a href="mailto:liliacastaner1947@yaho.com">liliacastaner1947@yaho.com</a> cell: 53441543</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Redacción: <b>José Alberto Álvarez Bravo</b>, <a href="mailto:113dominexaudi932@gmail.com">113dominexaudi932@gmail.com</a> </div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Artículo de Referencia: Un guantanamero pide ayuda al Rey de España, Roberto Quiñones Haces, <a href="http://www.cubanet.org/">www.cubanet.org</a></div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-55748233827582621872013-02-25T11:14:00.000-03:002013-02-25T11:14:01.931-03:00Yoani Sánchez: un huracan cubano en Brasil - Parte 1 (*)<div style="text-align: justify;"> Antecedentes.- Dado Galvão, documentalista brasileño y director del documental “Conexión Cuba Honduras” –donde Yoani Sánchez es entrevistada como parte de la trama de la cinta, cuyo tema básico pudiera resumirse así: ni gobiernos autoritarios de la derecha (Honduras), ni dictaduras de izquierda (Cuba)”-- convidó a Yoani para estar presente en Brasil --en dos ocasiones diferentes-- para presidir la ‘Premier’ de su documental. La primera actividad fue frustrada por la negativa castrista a permitir la salida de Yoani y en la segunda tentativa, que tampoco Yoani fue autorizada a viajar, asistió solamente el periodista hondureño entrevistado como Yoani en el documental. Galvão entonces prometió ayudar a Yoani para venir al Brasil.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"> <a href="http://www.bbc.co.uk/worldservice/ic/640x360/worldservice/assets/images/2013/02/19/130219220911_brasil_cuba_yoani_snachez_blogger_640x360_reuters_nocredit.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"><img border="0" src="http://www.bbc.co.uk/worldservice/ic/640x360/worldservice/assets/images/2013/02/19/130219220911_brasil_cuba_yoani_snachez_blogger_640x360_reuters_nocredit.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Cuando se hizo público que en Enero 14 de 2013 la dictadura cubana comenzaría a aplicar una “reforma migratoria” Galvão me contactó personalmente para iniciar en Brasil un movimiento entre cubanos residentes y brasileros demócratas, para traer a Yoani Sánchez al Brasil. La primera actividad fue organizar una colecta de fondos para comprar el boleto de avión que trajera la bloguera al Brasil. Muchos cubanos y brasileños donaron su dinero para tal causa, hasta que un grupo de brasileños de la ciudad de “Feria de Santana” en el estado de la Bahía, asumió como suyo el compromiso, compró el pasaje y viajó a Cuba a entregarlo personalmente a Yoani, junto con la carta de invitación de Galvão para conseguir la visa de entrada a Brasil.</div> </div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En paralelo con los esfuerzos cubano-brasileños para traer a Yoani al Brasil, la embajada cubana en Brasilia comenzó a preparar un documento de más de 230 páginas (llamado en Brasil de “dossier”) con calumnias y fotomontajes burdos sobre la bloguera. La tesis contenida en el “dossier” era que a Yoani “le gustaba el capitalismo y el dinero” por tres razones: primero porque ‘comía bananas’, segundo porque ‘tomaba cerveza de lata’ y tercero porque ‘le gustaba ir a la playa’”. Los supuestos tres gustos de la bloguera eran respaldados por fotos de Yoani comprando bananas, sentada en una silla tomando sol en la playa y ante una mesa con latas de cerveza. Esta burda acusación oficial contra Yoani, hecha por un país donde estas actividades son un privilegio de turistas, desmontó desde el inicio el impacto contra la bloguera cubana en Brasil, donde hasta el más miserable ‘toma cerveza, come bananas y va a la playa’.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Pero había más. El embajador cubano, con su prepotencia característica convocó a una reunión con militantes del PT y de otros partidos de izquierda locales en la embajada cubana en Brasilia, para organizar y financiar el ataque a la bloguera cubana en las redes sociales y preparar los “actos de repudio” durante su visita, con consignas suministradas por la propia embajada. En esta reunión injerencista en los asuntos internos brasileños, participó incluso un funcionario que trabaja directamente en la presidencia de la República, tal fue la profundidad de la conspiración contra la visita al país de “una de los 10 intelectuales más influyentes de Latinoamérica” según la revista “Foreing Police” lo que debe llenar de vergüenza al castrismo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El viaje y la recepción inicial de Yoani Sánchez en Recife.- El cineasta Dado Galvão, en coordinación conmigo, había preparado un programa de actividades de Yoani en Brasil que tenía como primer punto una recepción simple en el aeropuerto de Recife, capital del estado brasileño de Pernambuco, por parte de una comisión compuesta por el propio cineasta, un representante del grupo de “Feria de Santana” y yo, momentos que Yoani sería presentada a la prensa brasileña y serían coordinados con la bloguera los movimientos del viaje, que incluía de inicio el desplazamiento inmediato desde Recife --lugar de la recepción inicial en Brasil-- hasta la ciudad de Salvador, capital del estado brasileño de la Bahía, al cual pertenece la ciudad de “Feria de Santana” donde había una programación de dos días con la bloguera cubana.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Yo me desplacé hacia Recife el domingo 17/02 desde la ciudad de Belém, capital del estado brasileño del Pará, para estar presente en el recibimiento de Yoani. Momentos antes de partir, recibí una llamada telefónica de Galvão comunicándome que la mayor revista semanal brasileña, VEJA, acababa de publicar en su edición de ese sábado 16/02, todo lo relativo a una conspiración del embajador cubano en Brasilia --que la revista había obtenido de uno de los militantes convidados a la reunión, el “dossier” contra Yoani-- estallando así un escándalo de proporciones nacionales, que lejos de perjudicar a la bloguera cubana, amplificó su importancia y destaque en Brasil, como posteriormente fue comprobado. Le salió “el tiro por la culata”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Antes de viajar a Recife compré la revista y fui en mi viaje leyendo los detalles del “dossier”, que contiene las 3 fotos de Yoani --referidas antes-- como “pruebas” de que le ‘gusta el capitalismo’ (bananas, cerveza y playa). En el reportaje se hacían pesadas acusaciones a las autoridades brasileñas por autorizar a un alto funcionario de la Presidencia de la República a asistir, en nombre del gobierno, a una reunión imposible de concebir el un país libre, como lo es Brasil. La lectura me llenó de estupor, porque en realidad la preparación del su viaje por parte de Galvão y mía, no incluía nada referente a la seguridad de la pacífica y frágil bloguera cubana en Brasil.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Al llegar al aeropuerto de Recife, lo primero que hice fue reunirme con el jefe de INFRAEREO local (una organización estatal que cuida de la infraestructura de los aeropuertos) con vistas a señalarle la gravedad de lo publicado por VEJA contra la bloguera cubana, que yo había ido a recibir y que llegaría por este punto al Brasil. La razón de este contacto era el solicitar la autorización de las autoridades locales, para contactar con Yoani antes de salir del área internacional y comunicarle los hechos narrados en la revista, con dos objetivos: primero prepararla para una recepción hostil, pagada por la embajada cubana y segundo, para ella no dar opiniones sobre la participación del la presidencia en la conspiración de la embajada, hasta no tener mayores precisiones al respecto, evitando una confrontación con el gobierno de inicio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fui profesional y excelentemente atendido en el INFRAEREO local, pero el área de recepción internacional no está sobre el control de esa institución, que me comunicó que debería ir a la Receta Federal (que cobra los impuestos de entrada de objetos al pais) o a la Policía Federal, encargada de operar la aduana de entrada a Brasil. Con esa información decidí acudir a la Policía Federal, donde comuniqué el problema que se presentaba con lo publicado por la VEJA y la potencial recepción negativa, para lo cual no estábamos preparado. El oficial fue muy receptivo con mi pedido y se comprometió a reforzar la seguridad en el horario de llegada del vuelo de Yoani (la madrugada del lunes 18/02, a las 12:30) pero que no había posibilidades de yo ser autorizado a pasar al área internacional bajo su control, por razones de seguridad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> De la Policía Federal me trasladé al buró de la empresa aérea que traía a Yoani al Brasil, la empresa panameña COPA. Un alto funcionario de la empresa me atendió con mucha cortesía, pero no tenía autoridad de autorizarme a entrar al área internacional para hablar con Yoani antes del su salida. A la salida de Yoani seguramente habría muchos periodistas así como los manifestantes pagados por la embajada cubana. Sin embargo, el funcionario de COPA me ofreció una solución: él interceptaría a Yoani en el tubo de salida del avión, antes de la frontera, para llamarme a mi teléfono celular desde su teléfono móvil, para ponerme al habla con Yoani, cosa que me pareció una buena solución en esas complejas circunstancias y así se hizo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Al presentarse Yoani en la puerta de salida del área internacional, ya había un batallón de unos 30 fotógrafos y medios de prensa brasileños e internacionales junto a un grupo de otros 20 manifestantes pagados por la embajada cubana. A la salida de la bloguera habíamos coordinado que fuera inicialmente abrazada por Galvão y posteriormente por mí. De inicio, el abrazo de Galvão se produjo sin los manifestantes haber identificado la demasiado frágil figura de Yoani como para que su mente la asimilara como la mujer que ponía en crisis a su ‘Comandante’ de la Habana. Fue durante mi abrazo que comenzaron los gritos, así como el despliegue de los carteles orientados por el embajador cubano. Las consignas eran en español y de inicios de la revolución, como “Cuba sí, yankees no”, “pin pon fuera, abajo la gusanera”, lo que resultó sumamente simpático a Yoani, que identificó enseguida el origen de la “protesta”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como ya habíamos planeado antes, nos trasladaríamos del área internacional de salida hacia una sala VIP ofrecida por las autoridades del aeropuerto. Los periodistas hicieron algunas preguntas a Yoani y los flashes de las cámaras iluminaron el ambiente con un clarón ininterrumpido. Yoani caminó por el corredor, seguida por los periodistas mientras los manifestantes intentaban llegar hasta ella con sus carteles, pero Yoani fue flanqueada por Galvão y uno de los organizadores de sus actividades en “Feria de Santana”, mientras yo me situé a sus espaldas, para evitar cualquier intento, que afortunadamente no se produjo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Una vez dentro de la sala VIP, la manifestación se dispersó afuera y Yoani fue recibida dentro de la sala por los trabajadores del aeropuerto allí presentes, todos abrazándola y queriendo retratarse con ella, pidiéndoles disculpas por las improperios en su contra “de un grupito de inadaptados a la democracia” le decían, “que no representa la hospitalidad del pueblo brasileño”. Allí Yoani dio sus primeras entrevistas (tres en esa madrugada) diciendo que “las manifestaciones no le habían causado mala impresión, porque en democracia hay que estar dispuesto a cosas como esta”. Que “lo único que sentía es que en Cuba no hubiera cosas así con los visitantes, porque la represión cubana acabaría con las protestas en 2 minutos”, dijo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La calurosa recepción de los brasileños simples en el aeropuerto, funcionarios de las líneas aéreas, policías, personal de limpieza, fotógrafos y periodistas, me dio el primer indicio de lo que se repetiría durante todo el viaje. Un grupito de ‘militantes’ pagados por la embajada cubana fueron los únicos brasileños que recibieron agresivamente a Yoani Sánchez en Brasil. Yoani Sánchez, al recorrer las calles y plazas del país en adelante, siempre fue recibida con muestras de cariño, respeto, curiosidad y una admiración más propia de un “por star” (como la califica la prensa brasileña) que de una bloguera. Todos se admiraban y sorprendían que una persona tan frágil --y mujer-- fuera quién había puesto en crisis total al “Comandante cubano”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <i>(continuará)</i></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (*) Por <b>Jorge Hernández Fonseca</b>.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Artículos de este autor pueden ser encontrados en <a href="http://www.cubalibredigital.com/">http://www.cubalibredigital.com</a></div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-39659543804879909802013-02-14T12:54:00.000-03:002013-02-14T12:54:47.533-03:00El llanto de una madre.<div style="text-align: center;"> <iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="500" mozallowfullscreen="" src="http://player.vimeo.com/video/58027563" webkitallowfullscreen="" width="700"></iframe> </div> <div style="text-align: center;"> <br /></div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-37706552742353986542013-02-13T17:07:00.000-03:002013-02-13T17:07:50.043-03:00El dolor de una sonrisa. (*)<br /> <div style="text-align: justify;"> El destino de Luis Alberto Sigas Núñez estuvo marcado desde que su padre, mucho antes del momento de la concepción, decidió abandonar las filas de la Policía Nacional Revolucionaria, en la que se había desempeñado en el Departamento de Patrullas.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El 15 de enero de 2010, cuando ya Luisito tenía nueve semanas en el claustro materno, otro giro brusco de la rueda de la fortuna lo convirtió en huérfano de padre: Alberto Sigas Hechavarría salió de casa para no regresar nunca más. Sus actos lo habían condenado sin remedio, pues no solo dejó las filas del oficialismo, sino que se integró al Movimiento Opositores por una Nueva República, y colaboró con el Partido Republicano de Cuba, en el Municipio Regla, apostasía que el carácter vengativo de la tiranía castrista no le perdonaría nunca.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Casi de inmediato, la policía política lo puso en la mira. Según cuenta su esposa, Carmen Núñez Armentos (en la foto) en noviembre de 2009 comenzó el asedio contra Alberto Sigas; citaciones, visitas, amenazas de desaparición. Menciona concretamente a un represor supuestamente nombrado Yoan, conocido en la sociedad civil como “mochilita”, quien le dijo textualmente: “si no te quitas de eso, te vamos a pasar por arriba como un tren”; “te vamos a desaparecer”.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El 15 de enero de 2010 Alberto dejó su casa con la promesa de regresar en breve, dirigiéndose al domicilio de su madre, Elia Hechavarría Dulcet, en el Reparto Abel Santamaría, aledaño al Wajay, en el Municipio Boyeros. Refiere la señora que su hijo salió junto a sujeto nombrado Dalver, “el herrero”, de quien se dice que “trabaja para el aparato” (policía política). A partir de ese momento, Carlos Alberto y Luis Alberto Sigas Núñez conocieron lo que significa la palabra huérfano.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Luisito nació enfermizo. Es un niño triste. Nunca le he visto la sonrisa diáfana que se corresponde con su edad. Pero el día 5 de enero de 2013 su sonrisa resplandeció como un sol. El esfuerzo de muchos buenos cubanos, dentro y fuera de la isla, cristalizó en una fiesta por el tradicional Día de Reyes, en la sede de las Damas de Blanco, en la calle Neptuno, en Centro Habana. La radiante sonrisa de Luisito al estrenar su juguetico me causó dolor. Y compartí las lágrimas con Elia, quien esta demandando al gobernante Raúl Castro la investigación del caso de su hijo. Como Secretario de la Asociación de Familiares de Cubanos Desaparecidos (AFACUDE), y como cubano, me sumo a la demanda de Elia, y pido a todos los cubanos que sumen su voz a tan justa aspiración. En change.org hay esta demanda, y quienes puedan desde el exilio dirigirse a Amnistía Internacional y otras instituciones, les pido que lo hagan también, para que la sonrisa de estos niños nos duela menos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (*)&nbsp;<img src="file:///C:/Windows/Temp/msohtml1/02/clip_image002.jpg" />Por José Alberto Álvarez Bravo.</div> <div class="MsoNormal"> &nbsp;&nbsp;&nbsp;<o:p></o:p></div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-76621690170749107352013-02-13T17:01:00.001-03:002013-02-13T17:01:39.262-03:00Memoria del vacío. (*)<!--[if gte vml 1]><v:shapetype id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"> <v:stroke joinstyle="miter"/> <v:formulas> <v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"/> <v:f eqn="sum @0 1 0"/> <v:f eqn="sum 0 0 @1"/> <v:f eqn="prod @2 1 2"/> <v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"/> <v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"/> <v:f eqn="sum @0 0 1"/> <v:f eqn="prod @6 1 2"/> <v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"/> <v:f eqn="sum @8 21600 0"/> <v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"/> <v:f eqn="sum @10 21600 0"/> </v:formulas> <v:path o:extrusionok="f" gradientshapeok="t" o:connecttype="rect"/> <o:lock v:ext="edit" aspectratio="t"/> </v:shapetype><v:shape id="_x0000_s1026" type="#_x0000_t75" style='position:absolute; margin-left:172.25pt;margin-top:0;width:212.25pt;height:141.75pt;z-index:1; mso-position-horizontal:right;mso-position-horizontal-relative:margin; mso-position-vertical:center;mso-position-vertical-relative:margin'> <v:imagedata src="file:///C:\Windows\Temp\msohtml1\02\clip_image001.jpg" o:title="DSC03108"/> <w:wrap type="square" anchorx="margin" anchory="margin"/> </v:shape><![endif]--><!--[if !vml]--><!--[endif]--><div style="text-align: justify;"> “No permitir que los cubanos que han desaparecido mueran de olvido”, es la meta fundamental de la “Asociación de Familiares de Cubanos Desaparecidos”, AFACUDE.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A falta de un espacio donde dar a conocer este fenómeno con sus características en la sociedad cubana, José Alberto Álvarez Bravo y su esposa Lilia Castañer, se vieron en la necesidad de crearlo. En el año 2003 Lilia recibió la última llamada de su hijo desde España, quien solía escribirle y llamarla al menos una vez al mes a partir del año 2000 en que salió de Cuba. Era un “indocumentado”.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Después de un montón de gestiones improductivas con el MINREX y el Arzobispado de la Habana, Lilia inició una huelga de hambre también infructuosa. El 13 de abril de 2012 ella y su esposo crearon AFACUDE. A la pregunta de “qué se propone esencialmente AFACUDE” José Alberto Álvarez Bravo respondió: “poner sobre el escenario del acontecer nacional el tema de los cubanos que desaparecen y que el gobierno silencia. La sociedad, la nación, contribuye también a este silencio. El gobierno lo silencia por una conveniencia política y nosotros como sociedad, por desidia, por falta de confianza en que cualquier gestión pueda dar un resultado. Para nosotros desaparición es cualquier forma de pérdida de contacto familiar. Ya sea telefónico, epistolar, visual. Un contacto que tiene que existir previamente. Es un desaparecido tanto aquella persona que intenta salir del país por medios ilegales y desaparece en el mar, como este cubano que viviendo fuera del país pierde la comunicación con la familia sin una explicación, sin saberse por qué. Hay tres formas fundamentales de desaparición: están los balseros, están las personas que viviendo fuera del país se interrumpe la comunicación y las personas que salen de su casa un día y no regresan. Nosotros tenemos también ese tipo de desapariciones. Hay 3 casos específicos de personas que han salido de su casa y no han regresado. Dos eran disidentes, son los casos de Alberto Sigas Echevarría desaparecido el 15 de enero de 2010 y Roberto Amelio Franco Alfaro que también salió de su casa el 20 de mayo de 2009 y nunca regresó.” <a href="http://www.youtube.com/channel/UCiPh_7rZLLWb2P3sci9SrAA">www.youtube.com/channel/UCiPh_7rZLLWb2P3sci9SrAA</a>.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A 8 meses de su fundación la AFACUDE cuenta con 20 asociados, todos ellos familiares representando a una persona cuyo destino yace en la incertidumbre de sus dolientes. Pero registrados en los archivos con sus fotos o al menos una dirección suman 132 los casos de los que se tiene conocimiento.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El último operativo represivo contra AFACUDE fue reiniciado el pasado 2 de noviembre, cuando hombres y mujeres vestidos de civil, que se identificaron como agentes de la Seguridad del Estado, más específicamente de la Sección 21, se apostaron en el portal del edificio de J y Calzada, hogar de Lilia y José Alberto y sede de AFACUDE. Algunas personas que fueron detenidas por acercarse a la casa contaron después como fueron llevados a una Estación policial donde les quitaron sus teléfonos, cámaras fotográficas, y hasta una laptop sin que hasta el momento les hayan sido devueltos sus bienes. Recibieron amenazas de ser desaparecidos y el trato habitual que intenta penetrar con los dardos del “ninguneo” a la persona detenida para hacerla sentir un bulto carente de derechos.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (*) Po<span style="text-align: right;">r&nbsp;<a href="http://elblogdejeronimo.wordpress.com/" target="_blank"><b>Lilianne Ruiz</b></a>.</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> José Alberto ha padecido 19 detenciones. Lilia también ha sido arrestada y golpeada. Se les ha amenazado con practicarles una “permuta forzosa”. Esta amenaza la realizó, en uno de esos arrestos más parecidos a un secuestro que a una detención, el teniente coronel Fernando Tamayo Gómez, jefe de la Sección 21.</div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-62224914470736773512013-02-13T15:52:00.002-03:002013-02-13T16:12:09.940-03:00Una carta desde Santiago de Cuba.<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"><tbody> <tr><td style="text-align: center;"><a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhla8WMeNlAHuCYmPoPubFKmCU4j0v5XXdrY0y8rzzfoItH7JURNBmAH8jh7Z56v0ZhtvsY2IjGi1ZFgs0ElqzEpQ9fHcT98Fr_UcpRAgb63IygNRd2ZZWI07bOHvhN5hhfXUge4OjGCjU5/s1600/image.png" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"><img border="0" height="400" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhla8WMeNlAHuCYmPoPubFKmCU4j0v5XXdrY0y8rzzfoItH7JURNBmAH8jh7Z56v0ZhtvsY2IjGi1ZFgs0ElqzEpQ9fHcT98Fr_UcpRAgb63IygNRd2ZZWI07bOHvhN5hhfXUge4OjGCjU5/s400/image.png" width="282" /></a></td></tr> <tr><td class="tr-caption" style="text-align: center;">(Click sobre imagen para agrandar)</td></tr> </tbody></table> <span style="text-align: justify;">“A\ Lidia Castañer”</span><br /> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¬“Hermana, mi nombre es Maricel Coba Morell, madre cubana que hace un año perdió a su</div> <div style="text-align: justify;"> único hijo varón de una forma muy extraña”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¬“Mi hijo Yuneski Sagarra Coba estudiaba en La Habana, en la Escuela de Seguridad</div> <div style="text-align: justify;"> Personal en el Municipio San Miguel del Padrón”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “El 1 de mayo de 2011 después del dicho desfile mi hijo y 6 jóvenes se dirigen a una presa</div> <div style="text-align: justify;"> que esta dentro de la unidad, los 6 regresan, mi hijo no”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Al 3 días mi hijo apareció en calzoncillo en la famosa presa que ellos dicen se había</div> <div style="text-align: justify;"> ahogado y la cara la tenía alterada con golpes”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Lidia, mi hijo fue asesinado, por eso su cadáver jamás me fue entregado; lo que ellos</div> <div style="text-align: justify;"> mandaron aquí era un esqueleto relleno con aserrín y tierra”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Mientras el Mayor Molina, el que lo mandó a enterrar sin mi permiso no me explique:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¿Qué pasó con mi hijo?</div> <div style="text-align: justify;"> ¿Qué sucedió con su ropa?</div> <div style="text-align: justify;"> ¿Dónde están sus asesinos?</div> <div style="text-align: justify;"> ¿A quién están encubriendo?”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¬“Lidia, deseo incluir a mi hijo en la lista de los desaparecidos por este régimen”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¬“Leyendo la Revista Misceláneas (de Cuba) conocí su historia y valentía cuando tomó la</div> <div style="text-align: justify;"> calle para apoyar a esas mujeres (Damas de Blanco) que una ocasión critiqué sin conocer su</div> <div style="text-align: justify;"> verdad”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Bueno, hermana, aquí en Santiago de Cuba tiene otra hermana”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¬“Hay te mando con mi primo Rayme Peña la carta que le envié al Consejo de Estado, a la</div> <div style="text-align: justify;"> Fiscalía del MinInt y siempre me dice que se ahogó, ¿dónde está su cadáver?”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Dios la bendiga de Una madre Cuba</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>Maricel Cobas Morell</b></div> <div style="text-align: justify;"> (firma)</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Transcripción literal: <b>José Alberto Álvarez Bravo</b>, Secretario AFACUDE (Asociación de</div> <div style="text-align: justify;"> Familiares de Cubanos Desaparecidos)</div> <div style="text-align: justify;"> Calle J # 104, e\ Calzada y 9, Vedado, La Habana</div> <div style="text-align: justify;"> Email: desaparecidoscuba@gmail.com</div> <div style="text-align: justify;"> Móvil: 53341878</div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-34993309941671900782013-01-15T13:04:00.002-03:002013-01-15T13:04:36.477-03:00Treinta días viviendo como un cubano. (*)<div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.hacer.org/latam/wp-content/uploads/2013/01/fidelcubasalud.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img alt="fidelcubasalud" border="0" src="http://www.hacer.org/latam/wp-content/uploads/2013/01/fidelcubasalud.jpg" style="text-align: -webkit-auto;" /></a><i>Los discursos ideológicos desde los que se defiende el supuesto éxito de la Revolución cubana encuentran su refutación más inobjetable en la vida cotidiana de los cubanos de a pie. En esta crónica, Patrick Symmes relata el ejercicio de vivir durante un mes en esas mismas condiciones.</i></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Creo que en las dos primeras décadas de mi vida no pasé nunca más de nueve horas sin comer. Más tarde experimenté intervalos más largos –en China en los años ochenta, viajando con insurgentes en remotas zonas de Colombia y Nepal, cruzando Sudamérica en motocicleta, completamente arruinado– pero siempre volvía a casa, me daba un atracón, comía cualquier cosa, cuando quería, y recuperaba el peso que había perdido y más. Había experimentado la trayectoria habitual de la vida americana y ganado medio kilo al año una década tras otra. Cuando decidí ir a Cuba y vivir un mes con lo que los cubanos deben vivir, pesaba 105 kilos. Nunca había pesado tanto en mi vida.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En Cuba el salario medio es de 20 dólares al mes. Los médicos pueden ganar 30; mucha gente gana solo 10. Decidí premiarme con el salario de un periodista cubano: 15 dólares al mes, los ingresos de un intelectual oficial. Yo siempre había querido ser un intelectual, y 15 dólares era sustancialmente más que los 12 dólares que ganaban los muchachos que construían paredes de ladrillo o cortaban caña, y casi el doble de los 8 dólares recibidos por muchos jubilados. Con ese dinero tendría que comprar mi ración básica de arroz, frijoles, papas, aceite de cocina, huevos, azúcar, café y cualquier otra cosa que necesitara.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Sabía que me resultaría duro renunciar a la comida, así que empecé mi dieta cubana estando aún en Nueva York. Perdí cuatro kilos y medio en los dos meses anteriores a mi partida. Una y otra vez, mientras me preparaba para ese viaje, amigos horrorizados especulaban sobre la comida de la que me iba a atiborrar y los objetos que correría a consumir. Daban por hecho que verse privado de alguna cosa querida durante treinta días era una prueba insoportable. Temían por el helado. En mi experiencia, nadie que pase hambre quiere helado.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Mi primera media hora en Cuba la pasé en los detectores de metales. Después, como parte del nuevo régimen, desconocido para mí en los quince años que llevaba viajando allí, fui sometido a un intenso pero amateur interrogatorio. No era nada personal: todos los extranjeros en el pequeño turbohélice procedente de las Bahamas fueron separados y largamente interrogados. El gobierno cubano se mostraba nervioso con los extranjeros que viajaban solos porque Human Rights Watch había estado allí gracias a visados turísticos y un contratista del Departamento de Estado, que viajaba también con un visado de turista, había sido sorprendido distribuyendo lápices de memoria usb y teléfonos vía satélite a figuras de la oposición. Los turistas eran peligrosos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como en Israel, un agente de paisano me hizo preguntas sin importancia en busca de detalles (“¿A qué localidad va? ¿Dónde está eso?”), preguntas diseñadas para provocarme, revelar alguna incoherencia o para que me mostrara nervioso. No miró mi billetera ni me preguntó por qué, si iba a estar en Cuba un mes, llevaba menos de veinte dólares.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La mirada del supervisor se posó sobre los demás pasajeros. Había pasado.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Treinta días –le dije a la mujer que selló mi visado de turista. El máximo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Del techo del aeropuerto colgaba un cartel en el que había dibujado un autobús. Pero no había ningún autobús. No en ese momento, me explicó una mujer en el puesto de información. Habría un autobús –uno– esa noche, alrededor de las ocho, para llevar a los trabajadores del aeropuerto a casa.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Para eso faltaban seis horas. El centro de La Habana estaba a quince kilómetros de distancia. Como los taxis costaban 25 dólares –más que mi presupuesto total para el próximo mes– iba a tener que andar.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La misma mujer sacó del bolsillo de su uniforme un par de monedas de aluminio que me dio: 40 centavos, dos centavos de dólar estadounidense. En la autopista, a unos cuantos kilómetros de allí, quizá encontrara un autobús urbano. Y en La Habana podía encontrar, debía encontrar, la forma de sobrevivir durante un mes. Tuve que echarme la mochila a la espalda y ponerme a caminar. Las monedas de aluminio tintineaban en mi bolsillo. Salí de la terminal, crucé el aparcamiento, cogí una salida y giré por la única carretera dejando el mundo exterior tras de mí con cada paso. Cada pocos minutos se paraba un taxi tocando la bocina, o lo hacía un coche privado que me ofrecía llevarme por la mitad del precio oficial. Yo seguí caminando y dejé atrás la vieja terminal junto a campos llenos de maleza. Los carteles anunciaban viejos mensajes: “Bush terrorista”. Al cabo de cuarenta minutos pasé por encima de un cruce de vías de ferrocarril, salí de la autopista y tuve suerte. El autobús a La Habana estaba justo allí. Una hora más tarde estaba en el centro de La Habana y buscaba a pie a un viejo amigo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Las primeras personas con las que hablé en la ciudad</div> <div style="text-align: justify;"> –gente a la que no conocía y que vivía cerca de la casa de mi amigo1– mencionaron el sistema de racionamiento. Sin que les instara a hacerlo, sacaron sus libretas de racionamiento y refunfuñaron.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La libreta es el documento fundacional de la vida cubana. Nada importante del sistema de racionamiento ha cambiado: aunque ahora se imprime en formato vertical, la libreta es idéntica a la que se ha emitido anualmente durante décadas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Lo que ha cambiado es la tinta: hay menos cosas escritas en la libreta. Hay menos entradas, por cantidades menores, que en 1995, durante la hambrienta época del Periodo Especial. En los años posteriores, la economía cubana se ha recuperado, pero el sistema de racionamiento cubano no. En 1999, un ministro de desarrollo cubano me dijo que la ración mensual aportaba la comida suficiente para diecinueve días, y predijo que esa cantidad no tardaría en aumentar. Pero ha disminuido. Aunque la cantidad total de comida disponible en Cuba es más grande, y el consumo calórico ha aumentado, eso no es gracias al sistema de racionamiento. El crecimiento ha tenido lugar en los mercados privatizados, los huertos cooperativos y las importaciones masivas, mientras que la producción estatal de alimentos cayó un 13 por ciento el año pasado y la ración se encogió con ella. Por lo general, se considera que ahora una ración alimentaria mensual solo da para doce días. Yo estaba allí para hacer mis propios cálculos: ¿cómo podía uno sobrevivir un mes con comida para doce días?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Solo hay una libreta de racionamiento por familia. Los bienes son distribuidos en una serie de bodegas de barrio (una para la leche y los huevos, otra para las “proteínas”, otra para el pan, la más grande para alimentos secos y todo lo demás, desde el café hasta el aceite o los cigarrillos). Cada tienda cuenta con un dependiente que escribe la cantidad entregada a la familia. Los vecinos de mi amigo –marido, mujer, nieto– habían recibido una ración estándar de alimentos básicos, que constaba, por persona, de:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> -Dos kilos de azúcar refinada</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> -Medio kilo de azúcar en bruto</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> -Medio kilo de grano</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> -Un pescado</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> -Tres panecillos</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Se rieron cuando les pregunté si había buey.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Pollo –dijo la esposa, pero eso provocó aullidos de protesta.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Cuándo ha habido pollo? –preguntó su marido.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Es verdad –dijo ella–. Hace ya meses que no hay.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La ración de “proteína” era entregada cada quince días y era una misteriosa carne molida mezclada con una gran cantidad de pasta de soya (si la carne era de cerdo, aquello se llamaba con falsedad picadillo; si era pollo, se llamaba pollo con suerte). Normalmente había suficiente para cuatro hamburguesas al mes, pero en enero, hasta el momento, solo habían recibido un pescado, normalmente una caballa seca y aceitosa.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Y estaban los huevos. La fuente de proteínas más fiable: los llamabansalvavidas. Antes había un huevo al día, después fue un huevo cada dos, y ahora un huevo cada tres. Yo tendría diez para el mes siguiente.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El marido se gastaba una cuarta parte de su pequeño salario en la factura de la electricidad. La familia sobrevivía porque, en su trabajo como chofer del Estado, podía robar unos cinco litros de gasolina a la semana.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Al fin, mi amigo apareció y me llevó a un domicilio particular en el barrio de Plaza, donde había acordado el alquiler de un apartamento para el mes, el único gasto que dejo fuera de la contabilidad. Era espartano al estilo cubano: dos habitaciones, sillas sin cojines, un hornillo doble sobre una encimera y un refrigerador de la mitad del tamaño habitual. Me vacié los bolsillos y guardé la comida que había comprado en el aeropuerto de las Bahamas: algunas rosquillas, una lata de refresco de fruta, sándwiches y –mi alijo de emergencia– un paquete de palitos de sésamo del avión. Tras el viaje de catorce horas desde Nueva York, me comí uno de los sándwiches y me fui a dormir.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El segundo día, mordisqueé una rosquilla de sésamo y me la acabé sin darme cuenta, como si siempre fuera a haber una más. De acuerdo con una aplicación de mi celular que contaba calorías, la rosquilla tenía 440. Todo lo que iba a comer en el mes siguiente sería introducido en ese pequeño teclado, registrado, sumado por días y semanas, divido en proteínas, carbohidratos y grasa, convertido en gráficos de barras. Un hombre activo de mi tamaño –un metro noventa, 105 kilos– necesita alrededor de 2,800 calorías diarias para mantener el peso. No disponía aún de otra comida, y me acabé el desayuno cuando el empleado que trabajaba para mi casera me dio dos dedales de café repleto de azúcar (75 calorías).</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Del mismo modo en que los cubanos explotan vacíos para sobrevivir, yo utilicé mi evidente carácter de extranjero en beneficio propio: ese día entré y salí de elegantes hoteles en los que pocos cubanos podían entrar. Eso me dio acceso al aire acondicionado, papel higiénico y música. Burlé la seguridad del Habana Libre, el viejo Hilton, y subí en ascensor hasta el último piso, que ofrecía unas asombrosas vistas de La Habana al anochecer. El club nocturno todavía no estaba abierto, pero entré de todos modos y vi que había un ensayo. Un roquero ruso, acompañado por más de treinta músicos, ensayaba sus canciones en preparación para el concierto de más tarde. Habían recibido agua embotellada y té, que yo consumí en grandes cantidades. El sabor astringente del té –matizado por una gran cantidad de azúcar– finalmente tuvo sentido para mí. Aquella era la bebida del monje novicio, con frío y hambriento. Mataba el hambre.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Se había servido el catering. Solo quedaba un sándwich y medio de queso, abandonado en una servilleta cerca de la sección de cuerdas. Durante un crescendo, me los metí en el bolsillo. Caminé durante una hora cruzando La Habana hasta llegar a mi habitación. Pasé junto a docenas de nuevas tiendas, carnicerías, bares, cafeterías y cafés, pizzerías y otros prolíficos abastecedores de comida obtenible con divisa fuerte. Me entretuve mirando los inmensos pechos de pavo congelados que se vendían en un escaparate.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Cuando llegué a mi habitación, los sándwiches se habían desintegrado en mis bolsillos y se habían convertido en una masa de migajas, mantequilla y algo parecido al queso, pero me los comí lentamente, prolongando la experiencia. Siempre me había reído de los cubanos que halagaban el régimen a cambio de un bocadillo, pero al segundo día yo ya estaba dispuesto a denunciar a Obama a cambio de una galleta.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La mañana del tercer día paseé durante más de dos horas por La Habana en busca de comida. Quemé 600 calorías, el equivalente de aquellos sándwiches de queso. Erróneamente, había dado por hecho que podría comprar la comida que necesitara durante ese mes. Pero, como americano, no tenía derecho al racionamiento, gracias al cual el arroz cuesta un penique el medio kilo. Como “cubano” viviendo con 15 dólares, no podía permitirme comprar la comida fuera del sistema, en las caras tiendas que aceptaban dólares. Los cubanos llamaban a esas pequeñas tiendas, que vendían cualquier cosa desde pilas o buey hasta aceite de cocina y pañales, el shopping. Después de horas de frustración, incapaz de comprar comida, volví en autobús a mi apartamento.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> No almorcé. Traté de leer, pero solo había llevado conmigo libros sobre penurias y sufrimiento, como Les Misérables. Empecé con una reflexión más fácil y cómica sobre la soledad y la privación, Sailing alone around the world, de Joshua Slocum, y consumí 146 páginas el primer día. Slocum cruzó el Atlántico a base de poco más que galletas, café y peces voladores, y sentí una satisfacción especial cuando, en mitad del Pacífico, descubrió que sus papas estaban llenas de gusanos y se vio obligado a tirar por la borda valiosas raciones. Pero después hacía cosas desconsideradas, como preparar un estofado irlandés o recurrir a un poco de venado ahumado de Tierra del Fuego. A un barco con el que se cruzó, hasta le lanzó una botella de vino español, el muy cabrón. Leyendo a ese ritmo, también me quedaría sin libros.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Al fin, incapaz de continuar inmóvil tumbado, salí de la casa y, siguiendo un consejo, encontré una casa a unas pocas manzanas de distancia en cuya puerta había un cartel de cartón en el que decía café. Tras la casa había una ventana con barrotes y metí entre ellos el equivalente a 40 centavos. Una mujer sacó un panecillo lleno de carne procesada. Por otros doce centavos conseguí un vaso pequeño de zumo de papaya. Aunque intenté comer lentamente, la comida desapareció en un momento. A ese ritmo –medio dólar la comida– todo mi dinero desaparecería, y salí del patio posterior prometiéndome que no comería casi nada para cenar.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Por la mañana me esperaban peores noticias cuando, al vestirme, descubrí que la cremallera de mis pantalones se había roto. En otro esfuerzo para parecer y sentirme cubano, solo me había llevado dos pares de pantalones. Los pantalones son uno de los artículos no comestibles que se distribuyen mediante racionamiento, y eso solía significar un par al año. La mayoría de los cubanos se arreglaban con un par de piezas de cada tipo de ropa. Así que tendría que arreglar la cremallera. No había pantalones en enero. Unos cuantos débiles intentos de arreglarla yo mismo fracasaron. Iba a tener que gastar algo de dinero, o intercambiar algo, por el trabajo de sastre. Desayuno: café, dos tazas, con azúcar. 75 calorías en total.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El cuarto día fui a comprar comida, una experiencia absurda. Por casualidad, me había quedado con un departamento cercano al mejor y más grande mercado de La Habana, que no era bueno ni grande. El mercado era un agro, un mercado para productos agrícolas. En ocasiones son llamados mercados de granjeros, pero no existe allí la calidez del trato entre granjeros y consumidores, solo un grupo de puestos ruidosos, atestados y sudorosos que venden una estrecha variedad de productos a precios marcados por el Estado: piñas, berenjenas, zanahorias, pimientos verdes, tomates, cebollas, yuca, ajo, plátanos, y no mucho más. Había un espacio separado especializado en cerdo, con montones temblorosos de una carne rosa claro que era cogida por hombres con las manos desnudas y cortada con cuchillos romos. Yo no podía permitirme la carne, aunque la “grasa” se vendía a solo 13 pesos (o 49 céntimos de dólar) el medio kilo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Esperé en la fila para cambiar todo mi dinero –18 pesos convertibles– en pesos cubanos normales.2 El montón de billetes raídos y sucios resultante ascendía a 400 pesos, unos 16 dólares al cambio en las calles de La Habana. Después me abrí paso trabajosamente entre la muchedumbre para comprarme una berenjena (10 pesos), cuatro tomates (15), ajo (2) y un pequeño manojo de zanahorias (13). En una panadería una mujer que vendía panecillos afirmó que era solo para gente con libretas de racionamiento, pero después me dio cinco panecillos y me cogió avariciosamente 5 pesos de la mano. Solo recibí un poco de amor del vendedor de tomates, que me regaló uno. Compré un kilo y medio de arroz por poco más de diez centavos de dólar, y un poco de frijoles, lo que sumó unos catastróficos 2 dólares, con lo que, a fin de cuentas, solo tendría para unas cuantas comidas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Jóvenes jineteros me siguieron hasta la salida susurrando: “Camarones, camarones, camarones.” Afuera, un hombre vio que me acercaba y se subió a un árbol del que descendió con cinco limas que me ofreció (no era un limero, sino el lugar en el que ocultaba sus productos de mercado negro). Volví a casa portando el peso del arroz y la verdura con el aspecto, como dijo mi casera más tarde, de un hombre divorciado iniciando una nueva vida.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Las calorías acumuladas me llevaron inevitablemente a especular sobre el otro lado de las cosas: el dinero. ¿Cómo iba a sobrevivir un par de semanas más si me gastaba el equivalente a 2 dólares como si nada? Seguí caminando a todas partes y dedicando una hora entera a pie para vagar por los hoteles para turistas del Vedado (en ningún caso volví a ver una bandeja de sándwiches), o a apretar la cara contra los barrotes de algún restaurante, observando, con cuatro o cinco cubanos, cómo el grupo tocaba un mambo para extranjeros.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Cada día se me acercaban cubanos que me decían, con una frase u otra, “dame dinero”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Mis propias opciones serían lúgubres en las semanas siguientes. ¿Debía plantarme en una esquina y pedir dólares a extranjeros? ¿Cuánta hambre tenías que pasar antes de convertirte en la chica adolescente que paseaba por una acera del Vedado esa tarde y que, sosteniendo a un bebé contra su cadera, se volteó y me dijo: “¿Quieres una chicasucky sucky?”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Si yo iba a chupar algo, sabía lo que iba a ser. Me quedé observando los Ladas que pasaban y tratando de ver cuántos de ellos tenían tapa en el depósito. Con unos tubos y una jarra podía conseguir cinco litros de gasolina y venderlos a través de un amigo en el Barrio Chino. Pero todos los coches en Cuba tenían tapas de depósito con llave o pasaban la noche encerrados. Demasiados hombres más duros que yo se dedicaban ya a eso. No es una isla para ladrones amateurs.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Necesitaba café, pero en ninguna de las tiendas había. Hasta losshopping de pesos convertibles del vecindario estaban sin café, y tras repetidas visitas a los supermercados de divisa fuerte en el Vedado y varios hoteles supe que no habían tenido café en todo el mes. En una ocasión había visto medio kilo de Cubacafé, esa cosa oscura dedicada a la exportación, en un cine de La Habana Vieja. Pero valía 64 pesos y aunque tuviera síndrome de abstinencia no podía pagar eso ni caminar tan lejos. Vi desde la ventana del baño que la tienda de racionamiento estaba abierta, así que me dirigí hacia ella.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Había cinco sacos de café en la estantería. Era la marca doméstica color café claro, Hola. La primera bolsa de dos kilos se vende a un peso, y a 5 las siguientes. Una docena de personas estaban tratando de hacerse con pan y arroz, así que tuve tiempo para estudiar las dos pizarras en las que estaban escritos los bienes que había disponibles. En la pizarra más grande estaban los bienes básicos del racionamiento. Los primeros dos kilos de arroz costaban 25 centavos; el siguiente kilo, 90. No se permitían más de tres kilos de arroz al mes, para impedir la reventa con fines de lucro. En la pizarra estaban los “productos liberados”, una lista más breve de cigarrillos y otros artículos que podían comprarse sin límites.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Grité “El último” y ocupé un lugar en la cola tras el último cliente. No tardó en llegar una mujer con una bolsa de plástico, gritó “El último” y yo levanté un dedo. Ahora ella era la última.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me atendió un hombre sonriente pero agitado. Era alto, negro, con una barba descuidada e irregular. Agitó las manos cuando le pedí café. No eran necesarias palabras: un extranjero no podía comprar alimentos racionados, y de todos modos no había café. Traté de conseguir algo de tiempo, manteniendo mi parte de la conversación mientras él permanecía en silencio y hacía gestos. “¿No hay café en ninguna parte? He estado en toda la ciudad buscando café. Nadie tiene. Me gusta mucho el café. ¿Sabes qué quiero decir?”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Los cubanos beben mucho café –dijo al fin. Establecido un vínculo entre nosotros, meneé la cabeza hacia adelante y hacia atrás y le pregunté si no había ningún sitio en el que pudiera conseguir café.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –No –contestó.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¿En serio? ¿Quizá alguien tenía? ¿Aunque fuera solo un poco?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Él meneó la cabeza. El gesto de quizá.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Quién?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –La señora… –dijo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Dónde la encuentro?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como si guiara a un hombre ciego, el hombre salió de detrás del mostrador, me cogió del brazo y me llevó a la calle. Caminamos solamente diez pasos por la acera. Giró hacia la primera puerta y como quien no quiere la cosa le tocó el culo a una mujer que pasaba. “¡Eh! –gritó ella–. ¿Quién es?”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Nos detuvimos en un piso que estaba situado encima de la tienda de racionamiento. Tocó la puerta. Respondió una mujer con un bebé.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Café –dijo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Saqué un billete de 20 pesos. Ella me dio una bolsita de Hola y me devolvió 5 pesos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Eso es todo? –Era tres veces el precio de venta en el mostrador a pocos escalones de distancia, pero más tarde descubrí que también los cubanos pagaban ese sobreprecio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Él asintió. Se llamaba Jesús.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Volvimos a la tienda.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Pan? –pregunté. Consultó a su supervisor, que soltó un “No” tan alto que todos los clientes en la tienda lo oyeron.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Lo pregunté de nuevo. Le volvió a preguntar a su jefe. Esta vez no dijo que no. Le di el billete de 5 pesos y me dio cinco panecillos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A partir de entonces, pude comprar todo lo que quise. Con Jesús de mi lado, no me hicieron preguntas. Nunca necesité una libreta de racionamiento para los alimentos básicos, y durante el resto del mes pagué el mismo precio que los cubanos por la misma comida de mierda.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El sexto día me dirigí hacia los suburbios cruzando a pie mi barrio, Plaza, por Vedado y hacia el oeste, más allá del inmenso cementerio de Colón, hogar de los mausoleos y los ángeles en pleno vuelo de las familias cubanas que fueron ricas, así como los sepulcros de hormigón de clase media. Un joven llamado Andy me acompañó un rato, entusiasmado por oír cosas sobre América (“Todos queremos ir para allá”), y me invitó a una barbería propiedad de su amigo. De nuevo a solas, pasé ante uno que otro café y estudié cada uno de sus pequeños puestos. Uno ofrecía “pan con hamburguesa” por 10 pesos, el precio más bajo que había visto hasta el momento. Pero seguía siendo demasiado para ese día.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me uní al mundo del peatón de largo recorrido, paseé por una docena de avenidas y más de veinte calles en el transcurso de una hora y encontré un pequeño puente sobre el río Almendares que separa La Habana propiamente de la Gran Habana. Los exiliados rezuman nostalgia del Almendares, cuyo retorcido curso está rodeado de parras e inmensos árboles, pero a mí siempre me ha parecido deprimente o hasta aterrador: una frontera húmeda y fangosa entre la ciudad enérgica y las casas inmensas (y caras) de los suburbios occidentales. Desde un puente bajo cercano al mar vi lo que quedaba del mundo marinero: una docena de cascos hundidos, unas cuantas casas-barco arruinadas y casetas para barcos abandonadas. Solo se movían dos botes: una lancha de la policía y un microyate sin mástil de unos veinte pies, al parecer incapaz de llegar a Florida.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Giré a la derecha hacia Miramar, pasando ante algunas de las más grandes mansiones de Cuba y muchas embajadas. Aquella era “la zona de las bolsas de dinero, empresas extranjeras y gente con linaje”, dice una prostituta en el libro Havana Babylon. “Vivir en Miramar, aunque fuera en un lavabo, era un signo de distinción.”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me seguían dos mujeres que agitaban una gigantesca lata de salsa de tomate y gritaban “¡15 pesos! ¡Para nuestros hijos!” Seguí pero después me di cuenta de que había cometido un error. Por 15 pesos, el bote de salsa de tomate para restaurantes habría sido un buen negocio. La comida robada era la comida más barata. Y nada podía ser más normal que pasear por ahí con una inmensa lata de algo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Unas cuadras más adelante me topé con el Museo del Ministerio del Interior. El personal del museo eran mujeres con uniformes caqui del MININT con charreteras verdes y faldas hasta la rodilla. La entrada costaba 2 CUC, me dijeron. No podía pagar eso, por supuesto. ¿Cuánto le costaba a un cubano?, pregunté. Pregunta equivocada. No se regatea con el minint.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Dije que volvería en otro momento, pero me entretuve en la recepción, que contaba con sus propias exposiciones: hileras de metralletas, fotos de los inmensos cuarteles centrales del MININT cerca de mi apartamento, e inmensas citas de Raúl Castro y otros funcionarios elogiando a los patriotas del MININT por proteger a la nación.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Una de las mujeres, con el pelo recogido en un tenso moño, me observaba. Aunque no tomé notas ni fotos, era astuta.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Quién es usted? –preguntó.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Sonreí y me volví para marcharme.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Es usted periodista? –exigió.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Turista –dije, volviendo la cabeza, y me alejé a toda velocidad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Tiene acreditación para estar aquí? –gritó detrás de mí.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Seguí hacia el oeste a pie durante media hora más. Cuando llegué a la casa de Elizardo Sánchez, uno de los objetivos del MININT, estaba cubierto de sudor.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Cuando le dije a Sánchez que había andado hasta allí, como parte del proyecto de pasar treinta días viviendo y comiendo como un cubano, me mostró su libreta. “Lo llaman cuaderno de suministros, pero es un sistema de racionamiento, el más antiguo del mundo. Los soviéticos no tuvieron racionamiento tanto tiempo como Cuba. Ni siquiera los chinos han tenido racionamiento tanto tiempo.” Las carencias empezaron poco después de la Revolución; un sistema para la distribución controlada de bienes básicos se estableció en 1962.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Después de cincuenta años de Progreso, el país estaba en bancarrota. En 2009, los chícharos y las papas habían sido eliminados del racionamiento, y las comidas baratas en los lugares de trabajo se redujeron a porciones del tamaño de un aperitivo. “Se habló de eliminar cosas del racionamiento, o de hacerlo desaparecer por completo”, me dijo Sánchez, repitiendo el rumor que cautivaba a todos los cubanos. Pero el rumor había muerto el 1o de enero de 2010, cuando se entregaron nuevas libretas, como siempre.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Sánchez era felizmente ignorante de las artes domésticas. “Dos kilos de arroz a 25 centavos”, dijo, tratando de recordar su asignación mensual. “Creo. Y, oh, el quinto medio kilo a 90 centavos, creo. Consultemos a las mujeres. Ellas dominan ese asunto.”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Llamó a su esposa de hecho, Bárbara. Aparte de ser abogada y trabajar en casos de prisioneros, cocinaba y ayudaba a su madre y a otra mujer a llevar una panadería desde la cocina. Habían comprado un saco de harina “a la izquierda”, es decir, harina robada comprada a un contacto. Costó 30 pesos. Con eso y algo de buey molido comprado en la trastienda de una carnicería, hacían pequeñas empanadas que vendían a tres pesos cada una, alrededor de ocho por un dólar. Así era como Cuba salía adelante: en las tiendas de racionamiento trabajaban vecinos que robaban y revendían los ingredientes, que después eran convertidos en productos acabados y vendidos a esos mismos vecinos. Ocho empanadas eran una comida, pero un dólar estaba inconcebiblemente por encima de mi presupuesto. Bárbara me dio dos. Acabé con cada una de ellas de un bocado.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ella escuchó impertérrita mientras le explicaba mi intento de vivir del racionamiento. “Es un gran plan para adelgazar”, dijo. Otro disidente que visitaba la casa, Richard Roselló, terció. Había estado llenando un cuaderno con el precio de bienes en los mercados paralelos, también llamados mercados clandestinos o negros. “Un problema es la comida”, dijo Richard, “pero otro es ¿cómo pagas la factura de la luz, del gas, la renta? El costo de la electricidad ha subido entre cuatro y siete veces, comparado con antes.” Elizardo pagaba casi 150 pesos mensuales por la electricidad, una cuarta parte del salario medio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¿Cómo salir adelante? “Los cubanos inventan algo”, dijo Bárbara. Una trampa era “revender” tus artículos baratos y racionados a precios de mercado. Yo, finalmente, había conseguido mi asignación de diez huevos de ese modo. Sin una libreta de racionamiento no podía comprar huevos legalmente. Pero al anochecer del día anterior había esperado cerca de la tienda de huevos de mi vecindario y establecido contacto visual con una anciana que había salido de ella con treinta huevos, la asignación mensual de tres personas. Ella los había comprado por 1.5 pesos la pieza y me vendió diez por dos pesos cada uno. Inmediatamente se gastó el dinero en más huevos y consiguió así un beneficio de tres huevos y unas cuantas monedas. Ambos nos encaminamos hacia nuestras casas con cautela, temerosos de aplastar un mes de proteínas por culpa de un tropezón.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Bárbara señaló entonces un terrible error en mi plan. En los últimos años, la mayoría de las fuentes del exterior de Cuba señalaban que el racionamiento incluía dos kilos y medio de frijoles. Pero hacía años que eso había dejado de ser cierto. Ese mes, la asignación era de apenas un cuarto de kilo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Diez mil calorías acababan de evaporarse de mi mes.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Para compensar ese golpe, Bárbara decidió ofrecerme una “típica” comida cubana. Esta empezó con arroz que, con ocho o diez kilos por persona al mes, era la base de la dieta cubana. Cada ciudadano podía comer al día casi todo el arroz cocido que cabe en una lata de leche condensada. Era arroz vietnamita de poca calidad y era llamado “criollo”, “feo” o “microjet”, esto último en burlona alusión a uno de los planes de Fidel para aumentar la producción agrícola mediante riego por goteo. Una comida típica incluía la mitad de una lata de arroz cocido (la otra mitad había que guardarla para la cena); era una pasta pegajosa, pero sabía bastante bien aliñada con mi hambre.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Después llegó una sopa de frijoles. Solo contenía un puñado de frijoles, pero el caldo era sabroso gracias al sabor de los huesos de buey. (“10 pesos medio kilo de huesos –señaló Bárbara–. Mucha gente no puede permitírselo.”)</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> No había probado la carne en seis días.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Después me dio la mitad de una yuca pequeña. “¡Mucho mejor nutricionalmente que la papa!”, gritó Elizardo desde algún lugar al otro lado del pasillo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> También hubo un huevo frito, aunque, como señaló Elizardo con otro grito: “Cómete ese huevo hoy y no comerás huevo mañana.” Ni pasado mañana.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El huevo era maravilloso. Con mi estómago encogido, toda la comida, incluidas dos pequeñas empanadas, era perfectamente suficiente. Mastiqué los huesos para extraer pequeñas cantidades de carne. Eso era lo mejor que había comido en días. Con mucho cuidado, Bárbara guardó el aceite de la sartén.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Richard, con su pequeña libreta de precios, señaló las implicaciones de comer así. Una “cesta mensual” de comida racionada (que en realidad duraba doce días) costaba 12 pesos por persona, según el cálculo del gobierno. Durante los diez días siguientes la gente tenía que comprar la misma comida por unos 220 pesos en el mercado libre, el paralelo y el negro. Eso solo te daba veintidós días. Un mes costaba unos 450 pesos, más que todo el ingreso de millones de cubanos, y eso no incluía ropa, transporte o artículos domésticos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ya nadie podía permitirse tazas y platos. Se robaban de empresas estatales cuando era posible y se vendían en el mercado negro. La ropa tenía que comprarse usada, en reuniones de trueque llamadastroppings en burlona alusión a los shoppings para divisa fuerte. Los que se quedaban sin comida la rebuscaban en contenedores o se convertían en alcohólicos para calmar el dolor, dijo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Elizardo regresó. “Esto no es Haití o Sudán –dijo–. La gente no se desmaya en las calles, muerta de hambre. ¿Por qué? Porque el gobierno garantiza dos kilos o tres de azúcar, que tiene muchas calorías, y pan cada día, y suficiente arroz. El problema de Cuba no es la comida ni la ropa. Es la falta total de libertad civil, y por lo tanto de libertad económica, que es la razón por la que tienes que tener libreta.”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como en el resto del mundo, el problema de la comida es en realidad un problema de acceso, de dinero. Y el problema de dinero es un problema político.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El séptimo día descansé. Tendido en la cama con Victor Hugo, perdido en la prueba de la bondad del hombre, me podía olvidar durante una hora de que me dolían las encías, de que tenía la garganta llena de saliva.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La Habana estaba cambiando, como lo hacen las ciudades. La zona histórica había sido puesta bajo control de Eusebio Leal Spengler, el historiador de la ciudad. Leal había dado especial prioridad al abastecimiento de la construcción: mano de obra, camiones, herramientas, combustible, canalizaciones, cemento, madera, hasta grifos e inodoros. Pero esa no era la razón por la que la gente lo adoraba. No, me explicó mi amigo, el acceso “privilegiado” a los abastecimientos significaba simplemente que había más que robar.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Un amiga mía estaba reformando su casa con la esperanza de alquilar habitaciones a extranjeros, y ciertamente al cabo de unos pocos minutos se produjo el chirrido de unos frenos de camión y se oyó un fuerte bocinazo. Su marido me hizo una señal urgente y abrimos la puerta de entrada. Un camión de remolque descubierto estaba esperando. En sesenta segundos, los tres descargamos más de doscientos cincuenta kilos de sacos de cemento Portland. El marido pasó un fajo de billetes al camionero, que no tardó en arrancar y largarse. Había ganado dinero con el cemento destinado a alguna construcción. Nos pasamos media hora llevando los sacos a un rincón oscuro en la sala de atrás y los cubrimos con una lona porque estaban impresos con tinta azul, lo que los señalaba como propiedad del Estado. La tinta verde era para la construcción de escuelas. Solo el cemento en sacos impresos en rojo podía ser comprado por los ciudadanos, en tiendas estatales, por 6 dólares el saco.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A diferencia de la mayoría de los funcionarios cubanos, Leal había conseguido mejorar la vida de la gente. Él reconstruyó los viejos hoteles; mis amigos consiguieron más de 250 kilos de cemento para su nuevo búngalo turístico.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Él restauró un museo; ellos robaron láminas metálicas para los tejados. Él mandó camiones de madera al vecindario; ellos hicieron que desapareciera la mitad de la madera.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El Estado era propietario de todo. La gente se apropiaba de todo. Un sistema de racionamiento al revés.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ayudar a robar el cemento fue mi primer gran éxito. A cambio de media hora de trabajo, recibí un plato lleno de arroz y frijoles, con un poco de plátano y una pequeña porción de picadillo. Al menos 800 calorías.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La segunda semana fue más fácil: tenía mis dos pequeñas estanterías llenas de bolsas de arroz y frijoles, unas cuantas yucas a 80 centavos el medio kilo y una botella de whisky de contrabando todavía medio llena. Tenía nueve, después ocho, después siete huevos, aunque el refrigerador estaba por lo demás vacío.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Había abandonado por completo lujos como los sándwiches (o sándwich, en singular: había comprado uno, pero el gasto todavía me hace temblar). El décimo día descubrí que me quedaban 100 pesos. Como con los huevos, imaginaba una cuidadosa y lenta reducción durante los veinte días siguientes, pero mi presupuesto y mi dieta podían verse igualmente arruinados por un resbalón que dejara una yema de huevo en el suelo. Todo se reducía a la cuestión de cuánto me duraría el arroz: con solo 5 pesos por día, no podía permitirme compras importantes durante el resto de mi estancia. Había aprendido a suprimir el apetito al caminar junto a las colas de cubanos que compraban pequeñas bolas de pasta frita por un peso cada una. Mi única indulgencia era una barra de rígida mantequilla de cacahuate hecha a mano por granjeros, que se vendía por 5 pesos en los agros. Con algunas restricciones, esa tableta de unas seis cucharadas de cacahuate molido burdamente y muy azucarado podía durar dos días. Podía verse a los campesinos más pobres mordisqueando esos bloques de mantequilla de cacahuate y volviendo a envolverlos después de cada bocado.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Otra cosa que yo tenía en común con casi todos los cubanos era que no trabajé absolutamente nada en mis treinta días. Es decir, trabajé mucho y frecuentemente en mis propios proyectos –cargué cemento y moví grava a cambio de dinero, y escribí mucho– pero no era trabajo estatal, ese trabajo que se cuenta en las columnas de la Cuba oficial, en la que más del 90 por ciento de la población es empleada del Estado. ¿Por qué iba a buscar trabajo? Nadie más se tomaba el suyo en serio, y el chiste más viejo de La Habana sigue siendo el mejor: Ellos simulan pagarnos, nosotros simulamos trabajar.3</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> De modo que tenía tiempo libre. Esa noche oí música y encontré una serie de escenarios colocados a lo largo de la calle 23 que culminaba en una buena banda de rock que tocaba bajo la luna ascendente. Me senté en el pedestal de algún heroico desconocido, la estatua de una madre que empujaba a su hijo a la batalla. Al cabo de un rato, una niña pequeña, de siete u ocho años, vino y se sentó en la piedra.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Caramelo? –dijo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –No tengo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿No?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –No.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Ni uno?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –No.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Después lo habitual: de dónde eres, dónde vives, qué haces aquí. Y de nuevo:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Dinero?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –No tengo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Pero los extranjeros siempre tienen mucho dinero.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Sí, en mi país tengo dinero. Pero aquí vivo como un cubano.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Dame un peso.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> No puedo. Estoy jugando, querida. Estoy simulando estar en la ruina. Estoy viviendo un tiempo como tus padres. No he comido en nueve horas. En los últimos once días he ingerido 12,000 calorías menos que en mi dieta habitual. Me duelen los dientes.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> O, dicho en español:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –No.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Finalmente me dirigí a casa para una celebración largamente esperada. Era viernes, y esa noche era la semanal Comida de Carne. Aunque ese día había sido hasta el momento uno de los peores –menos de 1,000 calorías a las nueve de la noche, tras mucho andar–, estaba determinado a arreglarlo con un festín. Preparé arroz, puse una sola yuca en la olla a presión –conocida por los cubanos como “La que nos dio Fidel”, porque fueron entregadas en un plan de ahorro energético– y serví un precioso vaso de whisky (250 calorías) con hielo, todo acompañado con los frijoles y el arroz de ayer. Necesariamente, las raciones eran pequeñas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Saqué del refrigerador mis proteínas, una de las cuatro chuletas empanadas del mes. Encendí el fuego sin fijarme y quemé la chuleta hasta dejarla negra, aunque en la mesa demostró estar fría y macilenta por dentro. No era pollo. Ni siquiera era el “pollo formado”. Los principales ingredientes, decía, eran pasta de trigo y soya. Una inspección más cercana reveló que no había nada de pollo. Me estaba comiendo una esponja empanada de solo 180 calorías. Lo que habría dado por un McNugget.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Al final, crucé la barrera de las 2,000 calorías por primera vez en diez días, aunque fuera por poco. Quitando los muchos kilómetros caminados y un poco de baile, eso me dejaba en mi meta habitual de 1,700 calorías. Pero tenía el estómago lleno cuando me fui a la cama.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> O eso creía. Después de dos horas de sueño, me desperté con insomnio, el compañero del hambre. Me quedé en la cama desde la una hasta el amanecer, cinco horas tratando de matar moscas, dando vueltas y leyendo a Victor Hugo y Alexandre Dumas père.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Con todo, no puedo comparar mi situación con el hambre de verdad. Como señala Hugo: “Tras el arte de vivir con poco está el arte de vivir con nada.” Me sumergí en miles de páginas de la Francia del siglo XIX, dos autores que describían la Revolución, marchas forzadas y verdadera hambre. “Cuando uno no ha comido –escribe Hugo– es muy raro… Masticó esa cosa inexpresable que se llama hambre. Una cosa horrible, que incluye días sin pan y noches sin sueño.” Y llegó el amanecer, mi duodécimo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> De repente, fortuna y felicidad. La noche siguiente, cuando estaba sentado delante de mi vivienda contemplando la calle, mi vecino se acercó por el callejón sosteniendo un teléfono. Una llamada. Para mí.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Era una amiga de un amigo que visitaba Cuba con su novio. Eran verificables americanos de pies a cabeza y al instante olí la comida gratis. Habían aterrizado en La Habana y, como no conocían la ciudad ni el idioma, me invitaban a cenar con ellos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fuimos a pasear por el Vedado y yo evité cuidadosamente pedir comida, haciéndome el estoico. Decidieron cenar en un restaurante para turistas y por primera vez comí cerdo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La tarde siguiente nos encontramos de nuevo. Les llevé a ver una iniciación a la santería, una hora de vaporoso tamborileo en un pequeño apartamento completado con tres actos distintos de posesión. Siguió otra invitación a cenar en un restaurante elegante.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¡Más cerdo!</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El lechón marinado de los cubanos, el inocente cerdito, con ajo y naranja amarga y cocinado lentamente que hasta te lo puedes comer con una cuchara. Junto a la refulgente grasa y la proteína, nos sirvieron un plato de arroz y frijoles, exactamente lo que yo comía dos veces al día en mi cocina. El plato daría para cuatro de mis comidas, expliqué.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Discúlpame –dijo el novio, sirviéndose–. Voy a comerme tu jueves.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como los centenares de cubanos a los que he dado de comer en el transcurso de los años, algo tuve que hacer a cambio de mi cena. Las tradiciones de los cultos afrocubanos. La historia de edificios que yo nunca antes había visto. Paseos siguiendo los pasos de Capone, Lansky, Churchill y Hemingway. Bromas socialistas. El arte del racionamiento. El secreto del daiquiri. Ambas noches tomé cerdo, arroz con frijoles y un par de cocteles.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A pesar de la carne apenas estaba mejor –solo 2,100 calorías cada día, comparadas con mis 1,700 habituales. Pero las comidas contribuyeron a mi bienestar psicológico. Había tenido un alivio, unas vacaciones, de la consumidora ansiedad de ver cómo mis alimentos secos se evaporaban.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La mañana siguiente encontré a una mujer rebuscando en mi basura. Quería botellas de cristal o cualquier cosa de valor: le di mis pantalones rotos. Tenía ochenta y cuatro años, la misma edad que mi madre, y vivía con una pensión de 212 pesos al mes, un poco más de 8 dólares. Buscaba en la basura cosas –para furia de mi casera, que consideraba que la basura era un recurso suyo– y trabajaba como “colera”, haciendo cola por los demás, para cinco familias de la manzana. Llevaba sus libretas de racionamiento a la bodega, recogía y entregaba el abastecimiento del mes y recibía a cambio un total de 133 pesos por ello. Sorbía un inhalador para el asma que costaba 20 pesos, unos 75 centavos de dólar, pero solo el primero tenía ese precio: los demás tuvo que comprarlos en el mercado negro por varios dólares cada uno.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A cambio de mis pantalones, mencionó que la panadería “libre” tenía pan. Se trataba de la panadería que operaba fuera del racionamiento, donde cualquiera podía comprar una hogaza. El precio era cuatro veces el de las panaderías del racionamiento, pero tenían mucho más pan. Cogí una bolsa de plástico, caminé ocho cuadras (pasando frente a tres panaderías de racionamiento vacías) y compré una hogaza por 10 pesos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Mientras caminaba de vuelta a casa, una mujer que iba en dirección contraria me preguntó:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Tienen pan?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Dobló el paso.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Después, cuando pasé junto a un juego de ajedrez a la sombra de una higuera, un hombre alzó la mirada y me preguntó lo mismo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Sí, hay pan –le dije.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Derribó las piezas, enrolló el tablero y ambos jugadores se marcharon hacia la panadería.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El desayuno había sido un pequeño plátano duro comprado a un hombre en un callejón. Con café y azúcar, eran menos de 200 calorías. La comida era un huevo y dos rebanadas del nuevo pan, 380 más.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Tenía tres dólares en la cartera y diecisiete días por delante.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Un error catastrófico. Había andado a pie toda la tarde, el azúcar de mi sangre estaba descendiendo y al pasar por un callejón vi un pequeño pedazo de cartón en el que decía pizza, me detuve y me compré una. La pizza básica –un disco de masa de treinta centímetros con cátsup y una cucharada de queso– costaba 10 pesos. Pero impulsivamente pedí la versión con chorizo. Era ahora un tentempié de 15 pesos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En mi apartamento, puse sobre la mesa la pequeña pizza y la miré horrorizado. Quince pesos eran unos increíbles 60 centavos de dólar que echarían por tierra mi presupuesto. Me podría haber comprado kilos de arroz por esa cantidad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Mirando esa cosa raquítica, más pequeña que una sola porción en Estados Unidos, me puse a temblar. Tuve que sentarme. Después me eché a llorar. Lo hice durante unos buenos diez minutos, maldiciéndome. ¡Idiota! ¡Estúpido! ¡Imbécil!</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me había gastado una quinta parte del dinero que me quedaba impulsivamente. Ahora solo tenía 64 pesos para sobrevivir durante los diecisiete días siguientes. ¿Qué iba a ser de mí? ¿Cómo iba a comer cuando me quedara sin frijoles, de los que ya no había muchos? ¿Y si cometía otro error? ¿Y si me robaban? ¿Cómo llegaría al aeropuerto el último día si no tenía ni unos cuantos peniques para el billete de autobús?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Llorar no solo libera tensión y miedo, sino también endorfinas. Cuando la pizza se hubo enfriado, también lo había hecho yo. Comí con cuidado, con tenedor y cuchillo, y me bebí un vaso de agua helada. Esa “comida” duró menos de dos minutos. Era el punto bajo de mi mes.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Una hora más tarde llamaron a la puerta. La hija de uno de mis vecinos estaba fuera. “¡Patri! –gritaba– ¡Patri!”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Salí. Me dio una caja de zapatos. Pesaba y estaba cubierta de cinta aislante. Alguien se había detenido –otro americano de visita en Cuba– y la había dejado. En la cocina corté la cinta y la abrí y encontré una nota de mi mujer y mi hijo pequeño y tres docenas de galletas de té hechas en casa.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me comí diez galletas. Emboscada para escapar. Lágrimas para la paz. Maldición para la alegría.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Racioné el resto de las galletas: cinco por día hasta que se reblandecieran; después dos al día, y al fin desarmé la caja con un cuchillo y me comí las migas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Una vez al día cedía a mi vanidad, me quedaba sin camisa delante de un espejo y miraba al hombre que no había visto en quince años. Había perdido dos, luego tres, luego ocho kilos. Pero el estómago y la mente se ajustan con una aterradora facilidad. La primera semana había estado asustado y muerto de hambre. La segunda, dolorido y hambriento. Ahora, en mi tercera semana, comía menos que nunca pero estaba bien física y mentalmente.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Había pasado mi peor día hasta el momento, con solo 1,200 calorías. Eso era lo que comía un prisionero de guerra americano en Japón durante la Segunda Guerra Mundial.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Volví con mis amigos los ladrones de cemento y, después de mucho esperar, la mujer me hizo una cena generosa, riéndose a carcajada batiente de “mi experimento”. Había frito (en aceite robado de una escuela) un poco de pollo molido (comprado a un amigo que lo robó) que me sirvió con el arroz “feo” de una ración y una única y minúscula remolacha. Después de la comida, hasta me hizo un poco de ponche, pero a la manera cubana: una sola cucharada en una taza de café expreso. También hubo algunas cucharadas de papaya (a un peso cada una, en un mercado barato que me recomendó) cocinada con jarabe de azúcar.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Es imposible”, dijo de mi intento de ser oficialmente cubano. Para sobrevivir, todo el mundo tenía que tener “un extra”, algún ingreso fuera del sistema. Su marido alquilaba una habitación a un turista sexual noruego. Su vecina vendía comida a los trabajadores que habían perdido el almuerzo gratuito de las cantinas. Su madre vagaba por las calles con jarras de café y una taza, vendiendo dosis de cafeína. Su amigo de la esquina robaba el aceite de cocina y vendía a 20 pesos el medio litro. Otro vecino robaba pollo molido y vendía a 15 pesos el medio kilo. (“Buena calidad, a muy buen precio, deberías comprar”, y lo hice.)</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Su comida fue la única que tomé aquel día y las calorías se consumieron en un asombroso paseo no solo de una punta a otra de La Habana, sino a su alrededor, más allá de una gigante circunvalación hasta llegar a las calles purulentas, pasando por los grandes hoteles, las casas oscuras, entre gente que dormía sin techo, sentada en cajas de embalar, siempre hacia adelante, horas en rotación durante el mediodía, la tarde, el anochecer, en anchas avenidas y estrechos callejones, por Plaza, Vedado, Centro, Habana Vieja, Cerro, por Plaza de nuevo, Vedado de nuevo, cuatro, seis, ocho, diez, doce kilómetros, junto a la estación de autobuses, el estadio de deportes, agujeros ardientes en mis zapatos, después la cama.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me dolían los pies. Pero no sentía la menor queja de</div> <div style="text-align: justify;"> mi estómago.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Yo tenía por costumbre decir que un 10 por ciento de todo era robado en Cuba, para ser revendido o reutilizado. Ahora creo que la cifra real es un 50 por ciento. El delito es el sistema.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Un día, en la acera, delante de mi tienda de racionamiento, vi a un adolescente con corte de pelo punk paseando en su brillante Mitsubishi Lancer y jugando con lo que tomé por un iPhone. “Esto no es un iPhone –me corrigió–. Es un iTouch.”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Se venden por 200 dólares, 5,300 pesos. Algunas personas tienen dinero, incluso aquí. La única certidumbre es que no han conseguido ese dinero legítimamente.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Caminé hasta la amplia Riviera, donde la sala de juego fue nacionalizada un año después de su apertura. (Meyer Lansky, el propietario, dijo, como es célebre, que la había “cagado”.) En el gimnasio me pesé: 95 kilos. En 18 días había perdido cinco kilos, un ritmo que en los Estados Unidos conlleva hospitalización.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> De camino a casa, una mujer me preguntó dónde se cogía el autobús P2. Farfullé la respuesta.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Oh, creía que era cubano –dijo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Pierdes peso y cambias de nacionalidad. Me reí por su error y seguí caminando, pero un instante después ella me perseguía.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Eh, invíteme a comer –dijo–. Donde sea.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Negué con la cabeza.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –A comer –me gritó–. A cenar. Como quiera.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En casa, abrí el refrigerador y conté: cinco huevos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como la mujer que buscaba elP2, me volví directo. Caminé tres kilómetros hasta Cerro, un mal barrio. Eso me llevó directamente a un callejón en cuyos lados había sendas líneas de camiones oxidados, junto a un estadio de deportes que se caía a trozos, por un parque dejado y una arboleda, hasta la puerta de entrada del Ministerio del Interior. Es el famoso edificio con un gigante Che Guevara. Estaba vigilado por un par de soldados con boina roja. El edificio del MININT es fotografiado constantemente por la singular escultura del Che, pero no quieres estar dentro. Ignoré a los guardias y seguí hasta el vasto y descuartizado asfalto de la Plaza de la Revolución. En el otro lado, caminando con cuidado, pasé junto a la entrada de un edificio bajo pero inmenso situado en la cima de una grandiosa entrada. Era el Consejo de Estado, el núcleo del sistema revolucionario, en el que Raúl Castro supervisaba a los funcionarios de mayor rango.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Soldados de fuerzas especiales con pistolas y porras vigilaban la rampa de entrada; el gobierno se siente suficientemente seguro como para que solo un par de pistolas se interpongan entre Raúl y yo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Paseando, a veces en círculos, pasé por Cerro y otros vecindarios hasta que encontré la casa de Oswaldo Payá, uno de los disidentes más importantes de Cuba. Hablamos sobre política, cultura, neoliberalismo y derechos humanos, pero lo que me llamó la atención fue su economía personal. “Mi salario es de 495 pesos al mes –dijo–. Eso son diez comidas para cuatro o cinco personas. Los sueldos no cubren una quinta parte de nuestras necesidades alimentarias. Un sándwich de 10 pesos y una bebida de 1 peso es la mitad de mi salario diario. Entre mi ir y venir del trabajo, y el viaje a la escuela de mis tres hijos, nos gastamos 12 pesos al día en transporte, es decir, un 50 o 60 por ciento de nuestros ingresos totales.” Él sobrevivía gracias a un hermano en España que le mandaba dinero. “La paradoja es que los trabajadores son la gente más pobre de Cuba. Todos estamos peor que el tipo que vende perritos calientes en la gasolinera de la esquina (una empresa de divisa fuerte).” La mayoría de la gente no tenía CUC y pasaba hambre cada noche. “No digo que todo en Cuba sea malo, o terrible. Porque tenemos planes de distribución para alimentar a los pobres, para dar beneficios. Pero hay otra forma de dominación, mantener a la gente eternamente pobre. Si me liberan las manos, abriré una empresa y me alimentaré por mí mismo.”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Le pregunté dónde podía alguien conseguir dinero para un iPod Touch, o cualquiera de los aparatos, bienes de lujo, coches modernos, sistemas de sonido y ropa elegante que eran cada vez más comunes en Cuba. “Un salario… es igual a pobreza –dijo–. Todos tienen que robar al sistema para sobrevivir. Es la tolerada corrupción de la supervivencia.” Una pequeña clase media había emergido: “Hombres de negocios, la mayoría ex funcionarios, gente que lleva restaurantes. Todos gente del régimen. La mayoría ex militares o del Ministerio de Exteriores, y demás. Todos tienen conexiones. Todos están dentro del sistema. Son intocables.” Y había un tercer grupo, increíblemente pequeño pero “indescriptiblemente” rico en el interior del liderazgo, “con grandes casas, viajes al extranjero, todo. El pueblo cubano sabe que este grupo existe, pero nunca los verás, es imposible”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Durante nuestra charla de una hora, su mujer, Ofelia, otra activista pro derechos humanos, me trajo un vaso de zumo de piña. Oswaldo dio fin a la conversación y me dijo que volviera a comer y tomar un mojito cuando quisiera.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me quedé en la silla. Toda esa charla sobre comidas futuras me había llenado la boca de saliva. Ofelia lo vio y no tardé en oír cómo freía pollo en la cocina.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Comimos sopa de tomate, tomates, arroz y unas lentejas amarillas. Sirvió un poco de proteína, un puré gris que tomé por picadillo del gobierno porque sabía a soya y pedazos de algo que en el pasado había sido un animal. Pero Ofelia sacó el envoltorio de la basura. Era carne de pavo “separada mecánicamente” de Cargill, en Estados Unidos, parte de cientos de millones de dólares en productos agrícolas vendidos a Cuba cada año bajo una exención del embargo. Era casi incomible, incluso en mi estado hambriento, pero Ofelia estaba refulgente. “Es mucho mejor que el pavo que teníamos antes”, dijo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> De camino a la salida, Oswaldo trató de darme 10 pesos. “Todos los cubanos harían esto por usted”, dijo. Me dijo que me lo gastara en comida, pero lo rechacé apartando los billetes. No podía recibir dinero de una fuente, aunque no había tenido escrúpulos con la comida. Insistió. Al final, para evitar volver a casa caminando, acepté una moneda de un peso para el autobús.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Oswaldo me acompañó por su arenoso vecindario, lleno de observantes adolescentes, hasta una parada de autobús.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Póngase pantalones largos –fue su último consejo. Solo los turistas andan por ahí con pantalones cortos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Hacía mucho tiempo que me había acabado el whisky y no me era fácil disfrutar de Cuba sin una copa. Oswaldo Payá me había puesto la mosca detrás de la oreja al decir: “Tomar una copa es uno de los derechos que todos tenemos.” Había llegado el momento de conseguir algo de licor.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El único alimento que tenía en abundancia era el azúcar. Ni siquiera me había molestado en recoger mi asignación de azúcar bruto, porque en tres semanas apenas había consumido la mitad de dos kilos y cuarto de azúcar refinada. El proceso de hacer ron es simple, al menos en teoría. Azúcar más levadura es igual a alcohol. Destilación es igual a alcohol más fuerte. Nunca había destilado antes, pero recientemente había visitado la destilería Bushmills en Irlanda del Norte y, reconfortado por las notas de Chasing the white dog, de Max Watman, me abrí paso hacia la felicidad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El primer paso era preparar una solución con bajo contenido alcohólico. Ya tenía el azúcar. Fui a la panadería libre, donde una muchedumbre decepcionada esperaba que las máquinas produjeran otra hornada de pan. En la puerta de atrás, le hice un gesto a una panadera y le pregunté si podía comprar un poco de levadura. “No –dijo–. No tenemos suficiente para nosotros.” En un ritual ahora familiar, insistí un poco, charlé con ella, y no tardó en sacar media bolsa de levadura –hecha en Inglaterra– por la reja. Traté de pagarle, pero se negó.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Después traduje la prosa de Watman con una calculadora y convertí las medidas al sistema métrico con la esperanza de acertar. Un kilo de azúcar requeriría poco menos de cuatro litros de agua. Como era propio de La Habana, el agua era el mayor obstáculo: el agua del grifo de la ciudad contiene mucho magnesio. Mi casera tenía un purificador de agua coreano, pero estaba roto. Tardé treinta y seis horas en gorronearle cuatro litros de agua purificada. Después limpié a conciencia mi olla a presión, la probé, reparé sus sellos de goma, la esterilicé y eché en ella el agua y el azúcar. Watman no menciona cuánta levadura usar; decidí que “la mitad” con la idea de que si metía la pata seguiría quedándome lo suficiente para un segundo intento.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Mezclar, cerrar, esperar. En cuatro horas la olla a presión –“La que nos dio Fidel”– casi rezumaba una espuma marrón cuyo olor era mortal.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Destilar requiere un alambique. Lo intenté en una ferretería de un centro comercial de divisa fuerte en el Malecón, después en unshopping ferretero, y al final le pregunté al dependiente de una gasolinera. Me dijo que buscara a un hombre que estaba junto a una pequeña mesa de cartas en la 3a avenida. Después de mucha discusión sobre el alcohol, ese hombre cubierto de brillantina, un fontanero del mercado negro de la calle de Brasil me dio casi un metro de mugriento tubo de plástico. Me pasé dos horas tratando de limpiar la grasa endurecida del tubo. Calor, jabón y una percha desmontada no sirvieron de nada. No podía permitir que mi alcohol supiera como un viejo Chevy.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Finalmente le pedí a un jardinero que trabajaba en un jardín del vecindario si podía conseguirme un tubo que sirviera para destilar aguardiente. Le pareció que esa petición era la cosa más natural del mundo y volvió en media hora tras haber despojado algún jardín de su manguera.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Durante los dos días siguientes comprobé la espumilla de estanque de mi olla. Atraía a las moscas de la fruta y emitía un débil silbido.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Los dioses sonreían, y también lo hacían las prostitutas. Durante más de una semana había estado despertando las atenciones de una joven dama que caminaba frente a mi vivienda. Era un clásico ejemplo de la economía en acción cubana: pantalones apretados, cadenas de oro, sombra de ojos azul, sandalias con plataforma y uñas acrílicas de centímetros de longitud pintadas con los colores de la bandera cubana.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Pst –me decía, llamando mi atención sobre esos atributos. Con frecuencia me sentaba fuera de mi pequeño apartamento para aliviarme de la sensación de estar atrapado dentro. Ella me miraba a través de la verja de hierro que había junto a la calle y me llamaba.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Pst.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me resistí. Pero ella era, como la mayoría de las prostitutas cubanas con las que hablé, una superviviente encantadora y lista bajo las toscas proposiciones jewwanafuckeefuckee. Habíamos hablado en una ocasión y volvimos a hacerlo unos días después, y nuestra tercera conversación duró mucho tiempo. Seguía intentando meterse en mi apartamento –¿tenía fuego para su cigarrillo?, ¿café?, ¿una cerveza o un refresco?– y yo seguía dándole cuerda, disfrutando con sus historias.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Su escote había empezado a sonar y ella sacó un celular. Siguió una conversación enconada en inglés. Cuando colgó, dijo: “Quiere cogerme el culo.” Los cubanos, especialmente las prostitutas, son muy directos con el sexo. También con la raza. “Los negros siempre quieren hacerlo por el culo –prosiguió–. No me gustan los negros, aunque yo me considero negra. Soy la más clara de mi familia, mi madre es negra, mi hermana es negra, pero yo creo que la gente negra huele mal. Ese chico tiene mucho dinero. Es alguien importante en las Islas Caimán, un hombre muy rico. Me ha ofrecido 150 dólares, pero le he dicho que no. Ahora dice que me va a pagar 300 solo para cenar.”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –No lo creo –dije.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Lo sé. Le digo que llame a mi prima. A ella le encantan los negros.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Todas nuestras conversaciones empezaban y acababan con una proposición. Como durante una semana la había rechazado repetidamente, me dijo: “Creía que eras un pato.”</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Un qué?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Maricón. Un gay. Homosexual.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Era una enfermera de veinticuatro años de Holguín. Trabajaba turnos de doce horas para conseguir vacaciones, y después, durante cuatro o seis meses, iba a La Habana para “dedicarme a esto” un largo periodo de tiempo, decía. En un raro eufemismo, decía que era una dama de acompañamiento.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –La mayoría de las chicas tienen chulos, pero yo no, así que tengo que cuidarme.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Además del teléfono, su escote escondía una pequeña navaja que abrió y agitó de un lado a otro.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –¿Sabe por qué hacemos esto –dijo–, verdad? Es la única forma de sobrevivir. Tengo una hija. La quiero mucho, es preciosa. La echo de menos. Así que hago esto por ella. ¿Por qué no me da un billete de cien y vamos arriba ahora mismo?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (Finalmente me ofreció el “precio cubano” de 50 dólares.)</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Le dije que no tenía dinero. Le expliqué lo que estaba haciendo. El racionamiento. El salario. Que ya había perdido cinco kilos. “No tengo un peso”, le dije. Me pidió un bolígrafo, escribió su número de teléfono y me lo dio. Después sacó de uno de los minúsculos bolsillos de sus apretados pantalones una sola moneda de un peso y me la dio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Para que puedas llamarme –dijo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ese fue otro día terrible para la comida, el peor hasta el momento. Entre el amanecer y la media noche comí arroz, frijoles y azúcar que sumaban un total de 1,000 calorías. Me desperté a las tres de la madrugada y me acabé el arroz. No quedaba más que un puñado de frijoles, dos yucas, unos cuantos plátanos, tres huevos y una cuarta parte de calabaza.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Quedaban nueve días.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fui a la tienda de racionamiento, encontré a Jesús y compré café, medio kilo de arroz y un poco de pan, todo a precio cubano, 14 pesos en total, alrededor de 60 centavos de dólar. Ese fue el fin del dinero. Pero con restos de comida y la generosidad de varios cubanos y un estómago encogido hasta el tamaño de una nuez, sería suficiente. Sabía que iba a conseguirlo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El día siguiente caminé hasta la casa de Elizardo Sánchez, el activista pro derechos humanos. Una hora y diez minutos cada trayecto.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> –Todo está bien ahora –dije, delirando por el bajo nivel de azúcar en la sangre–. Hasta las prostitutas me dan dinero.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Estuve en su casa una hora. Me ofreció un vaso de agua.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Finalmente había llegado el día de la gran huida. No mi marcha, para la que todavía faltaban ocho días, sino el alcohol. El líquido fermentado marrón había dejado de borbotear tras cuatro días –cuando el contenido alcohólico alcanza el 13 por ciento desactiva el resto de la levadura. Esterilicé la manguera de jardín y, utilizando una percha doblada, la fijé sobre la rejilla de la olla a presión. Encendí una cerilla y en diez minutos tenía vapor de alcohol, y después un goteo regular de condensación hacia el interior de la botella de whisky vacía que tenía en un cuenco con hielo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Era un ignorante y una deshonra para mis raíces en Virginia porque calenté demasiado el líquido fermentado y no conseguí deshacerme del primer vino de baja graduación, un alcohol áspero e incluso tóxico. Pero después de cuatro horas el alambique había producido un litro de bebida lechosa y yo tuve la ingenua idea de dejarlo antes de que los posos la envenenaran. Debería haber procedido a una segunda destilación, para refinarlo, pero me daba igual. A las cuatro de la tarde finalmente me senté con un vaso de alcohol blanco y tibio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Treinta segundos después de empezar a beber me dolió la panza. El contenido alcohólico era bajo, pero también lo era mi tolerancia, y no tardé en marearme. Vino el jardinero y probó un poco, con una expresión triste. Me desperté a medianoche con dolor de cabeza y así seguí la última semana de mi estancia. Dolor de barriga instantáneo, levemente borracho, dolor de cabeza. Las primeras dos o tres horas valían la pena. Cuando me fui de La Habana no quedaba una sola farola encendida.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> •</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Tampoco quedaba mucho de mí. A mediados de febrero me encaminé una última vez a la Riviera y me pesé en el gimnasio. Había perdido seis kilos y cuarto desde mi llegada.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Más de seis kilos en treinta días. Había perdido unas 40,000 calorías. A ese ritmo, en primavera estaría tan delgado como un cubano. Y muerto en otoño.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Acabé con unas pocas comidas pequeñas –lo que quedaba del arroz feo, una última yuca y una cuarta parte de una calabaza. El día antes de mi marcha irrumpí en mi alijo de emergencia y me comí los palitos de sésamo del avión (60 calorías) y abrí la lata de refresco de fruta que había llevado de las Bahamas (180). El sabor del líquido rojo me estremeció: amargo con ácido ascórbico y lleno de azúcar para imitar los sabores del zumo de verdad. Era como beber plástico.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Mis gastos totales en comida fueron durante todo el mes de 15.08 dólares. Al final había leído nueve libros, dos de ellos de unas mil páginas, y escrito la mayor parte de este artículo. Había estado viviendo con los ingresos de un intelectual cubano y, de hecho, siempre escribo mejor, o al menos más rápido, cuando estoy en la ruina.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Mi última mañana: no desayuné después de no haber cenado. Utilicé la moneda de la prostituta para coger un autobús al aeropuerto. Tuve que caminar los últimos minutos hasta mi terminal y casi me desmayo en el camino. Se produjo un momento tragicómico cuando un hombre de uniforme me apartó de la fila en los detectores de metales porque un agente de inmigración creía que me había quedado más de los treinta días que me permitía el visado. Fueron necesarias tres personas, contando repetidamente con los dedos, para probar que seguía en el trigésimo día.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Cené y desayuné en las Bahamas y gané dos kilos. De vuelta en Estados Unidos, engordé otros tres y medio. Cambias de nacionalidad y cambias de peso…</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <i>(*) Por&nbsp;<b><a href="https://twitter.com/patricksymmes" target="_blank">Patrick Symmes</a>.</b>&nbsp;Editor colaborador de la revista Harper y la revista Outside. Como corresponsal extranjero, ha viajado con los insurgentes maoístas en Nepal, ha visitado los dos principales grupos guerrilleros en Colombia y las bandas de narcotraficantes en Brasil. Sus ensayos sobre Camboya y Colombia fueron seleccionados para la antología ”Best American Travel Writing”. Es autor de “Persiguiendo al Che: Un viaje en motocicleta con el legendario Guevara”, relato de un viaje de 12.000 millas a través de América del Sur, reviviendo los viajes y las campañas guerrilleras del Che Guevara. También escribe frecuentemente para la revista GQ y Conde Nast Traveler.</i></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La version original en ingles de todo el relato puede leerse en PDF <a href="http://www.penultimosdias.com/wp-content/uploads/2010/10/Harper-Havana-Oct2010.pdf"><b>aqui</b></a>.</div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-88059132776508329702012-11-26T16:50:00.000-03:002012-11-26T16:50:59.681-03:00De lo que más se habla en Cuba, después de la comida. (*)<div style="text-align: justify;"> <a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiBzPZ8XaD3vbvwx7PpugFrxrmCd64seJqjPFk7Zx0o2aoecJ21KaOxMRjQ_SbM4-aCBED5bxhgAWhTUI0scLah9y6MowEhCkzwLX05Qzt5ZAE_vCQBFiae0qUnu4xZ7focwl8Q4Hg-MjdX/s1600/bandera+en+rompecabezas.PNG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiBzPZ8XaD3vbvwx7PpugFrxrmCd64seJqjPFk7Zx0o2aoecJ21KaOxMRjQ_SbM4-aCBED5bxhgAWhTUI0scLah9y6MowEhCkzwLX05Qzt5ZAE_vCQBFiae0qUnu4xZ7focwl8Q4Hg-MjdX/s1600/bandera+en+rompecabezas.PNG" /></a>Si Dios no le abandona, antes que llegue la primavera de 2013, Ernesto, 35 años, dueño de un pequeño negocio de dulces finos en la barriada habanera de Santo Suárez, es probable que pueda viajar a Madrid. Y pasear por la Cibeles, comprar en una tienda Outlet o un mercadillo de chinos. Y si su cuñado paga la entrada, sentarse en la grada sur del Santiago Bernabeu a ver jugar a Cristiano Ronaldo y el resto de la pandilla de Mou. Es el sueño de su vida.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Si a pesar de la crisis bestial que asola la península ibérica su hermana residente en Vallecas le puede girar unos cientos de euros para sacar los pasajes y el Consulado español en La Habana no pone trabas a la hora de ponerle el cuño de visado, enviaría un email a los parientes y amigos en España: Espérenme en Barajas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ahora mismo, la cacareada reforma migratoria es el segundo tema más importante de conversación de los cubanos después del dolor de cabeza que provoca poder almorzar y comer cada día. Los deseos de inmigrar o trabajar temporalmente en el extranjero para ganar unos dólares o euros decorosos, ya sea talando árboles en un bosque intricado de Canadá, limpiado nieve en Berlín o vendiendo helado en Sevilla, forma parte del proyecto de futuro de muchas familias cubanas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Unos lo pueden alcanzar porque tienen parientes de primer grupo sanguíneo al otro lado del Estrecho de la Florida y, luego de gastar dinero en chequeos médicos y meses esperando por el visto bueno de las autoridades estadounidenses, logran viajar definitivamente a la ciudad del sol. Cada año, más de 20 mil personas de forma ordenada, legal y segura ven realizado su sueño americano.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Pero no todos en Cuba tienen parientes en Miami. Existen otras formas de ingresar en suelo norteño. Debido a la Ley de Ajuste Cubano, rocambolesca ordenanza federal que otorga residencia automática a aquellos cubanos que logren pisar suelo gringo, en la isla la gente se las agencia para llegar a El Dorado. Historias dignas de culebrones. Desde transformar un camión Ford de los años 50 en un velero a motor, marcharse en una tabla de surf o huir en el tren de aterrizaje de un avión comercial.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Por escapar de la autocracia verde olivo, cientos de cubanos han perdido sus vidas. No hay datos exactos. Según los guardacostas de Estados Unidos, uno de cada tres balseros es merienda de tiburones. La Ley de Ajuste es como una carrera de maratón: no todos llegan a la meta. Una ruleta rusa, donde puedes perder la bolsa o la vida. En la red circulan relatos de los estafados por bandas de traficantes de seres humanos. Numerosos compatriotas han visto tronchada sus ilusiones al fallecer de hambre y sed en una montaña colombiana intentando acceder a Panamá o en un desierto de la frontera con México.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Si a eso sumamos las medidas absurdas del régimen, que se otorga el derecho natural de autorizar o denegar el permiso de entrada o salida de los cubanos, llegamos a una conclusión demoledora: en estos 53 años hemos vivido en un estado de sitio perenne. Siempre es de agradecer cuando se levantan prohibiciones perversas. Pero las nuevas reformas propuestas por el General Raúl Castro huelen a queso rancio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Sorprende la imaginación de corresponsales foráneos cuando en titulares escriben que a partir del 14 de enero del 2013 los cubanos pueden hacer turismo. ¿Cuántos en Cuba podrían hacerlo? Les aseguro que son los menos. Los mandarines y su parentela, esos sí. Ya lo vienen haciendo. Lo mismo van a Isla Margarita que a Mallorca. Esos ‘turistas’ son la excepción.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La mayoría de los cubanos que pretende viajar, si su estadía fuera de 24 meses, lo que quieren es trabajar duro y reunir plata para reparar la casa que se viene abajo, comprar muebles nuevos o un televisor de plasma de 42 pulgadas. Sólo si las cosas marcharan muy bien pensarían en quedarse.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Los cubanos no podemos hacer turismo en el extranjero porque, en primer lugar, el dinero que paga el Estado no vale. Y los ahorros de varios años de trabajo no les alcanzar para comprar un pasaje de ida y vuelta en avión. A diferencia de un Paco andaluz o un John de Nebraska, Pepe, el de Mantilla, solamente puede ‘fastear’ (viajar) si el tío de Hialeah le manda mil o dos mil dólares.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La dependencia económica de los parientes en la diáspora es casi absoluta. Todo lo bueno que le puede acontecer a una familia media en Cuba, que no tenga dádivas del gobierno o sean músicos y escritores famosos, depende de quienes residen en la ‘Yuma’, de donde procede casi toda la pacotilla que entra a la isla. La mejoría de la calidad de vida del ciudadano de pie está íntimamente ligada a las remesas y ayudas de sus familias y amistades en el exilio. Para poder viajar sucede lo mismo. Los gastos correrían por los residentes en la otra orilla.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> No hablemos ya de las prohibiciones contempladas por la nueva reforma migratoria respecto a los cubanos que son profesionales o disidentes. A Raúl Rivero o Carlos Alberto Montaner, el régimen seguirá negándoles una visita a su patria. Y a un ingeniero en telecomunicaciones le será cancelado el billete por un ceñudo oficial de inmigración alegando razones de seguridad nacional.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El gobierno se limpia las manos como Pilatos levantando las prohibiciones a tipos como el dulcero Ernesto, con planes de viajar a Madrid. Los profesionales y disidentes siguen en lista negra.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (*) Por <a href="http://www.desdelahabana.net/?p=8071" target="_blank"><b>Iván García</b></a>.</div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-14519760335649379722012-11-24T14:20:00.000-03:002012-11-24T14:20:19.485-03:00La represión en Cuba contra la disidencia, por Al Jazeera.<div style="text-align: justify;"> <div style="text-align: justify;"> La cadena de televisión árabe, Al Jazeera, logró burlar la férrea vigilancia en Cuba, y este año, un reportero encubierto filmó escenas en la isla que documentan el activismo de la oposición pacífica, la represión, la vigilancia y abusos a que son sometidos aquellos que se oponen públicamente al gobierno de La Habana. Las imágenes inéditas quedaron resumidas en el documental titulado “Las Damas de Blanco de Cuba”.</div> <div style="text-align: center;"> <br /></div> </div> <div style="text-align: center;"> <object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=9,0,47,0" height="400" id="flashObj" width="700"><param name="movie" value="http://c.brightcove.com/services/viewer/federated_f9?isVid=1&isUI=1" /><param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /><param name="flashVars" value="videoId=1982383201001&playerID=664965303001&playerKey=AQ~~,AAAAmtVJIFk~,TVGOQ5ZTwJZbyLu770YWZ_LE4OaoU5Nv&domain=embed&dynamicStreaming=true" /><param name="base" value="http://admin.brightcove.com" /><param name="seamlesstabbing" value="false" /><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="swLiveConnect" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><embed src="http://c.brightcove.com/services/viewer/federated_f9?isVid=1&isUI=1" bgcolor="#FFFFFF" flashVars="videoId=1982383201001&playerID=664965303001&playerKey=AQ~~,AAAAmtVJIFk~,TVGOQ5ZTwJZbyLu770YWZ_LE4OaoU5Nv&domain=embed&dynamicStreaming=true" base="http://admin.brightcove.com" name="flashObj" width="700" height="700" seamlesstabbing="false" type="application/x-shockwave-flash" allowFullScreen="true" allowScriptAccess="always" swLiveConnect="true" pluginspage="http://www.macromedia.com/shockwave/download/index.cgi?P1_Prod_Version=ShockwaveFlash"></embed></object></div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com2tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-13162607741997512032012-11-03T11:46:00.000-03:002012-11-03T11:46:05.796-03:00La revolución cubana está agotada<div style="text-align: justify;"> <b>Este es el testamento que Eloy Gutiérrez Menoyo entregó a su hija durante su enfermedad.</b></div> <div> <div style="text-align: justify;"> <span style="font-weight: bold;"><br /></span></div> <b><div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.wradio.com.co//images/1785784_n_vir1.jpg?u=151042" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="http://www.wradio.com.co//images/1785784_n_vir1.jpg?u=151042" /></a><b>Eloy Gutiérrez Menoyo, cubano nacido en Madrid en 1934, comandante de la revolución que depuso al dictador Fulgencio Batista, dictó este texto a su hija durante su enfermedad para que fuese publicado a su muerte:</b></div> </b><div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El año 1959 registró un acontecimiento que parecía marcado por la poesía: la Revolución Cubana. De aquella Revolución, esparcidos por la isla y por el mundo, quedan hoy restos dolorosos de un naufragio. En el 2003 regresé a Cuba. Enemigo en un tiempo del Estado cubano y percibido así oficialmente, intentaba una actividad pacífica que fecundara a favor de un espacio político. Durante años, desde el exilio en visitas puntuales a Cuba, habíamos dialogado con este gobierno con vista a una apertura política. Con el país hecho añicos, sin el socorro de la desaparecida esfera comunista, no le quedaba a Cuba otra salida que no fuera el cambio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Así se lo manifesté a Fidel Castro en nuestros encuentros que consideré breves pero sustantivos. Sin embargo, desde mi llegada sorpresiva, no se me ha extendido el carnet de identidad ni se me ha otorgado el espacio político que se discutió en un tiempo. Es cierto que se ha tolerado mi presencia pero ello ha ocurrido bajo el ojo orwelliano del Estado que se ha preocupado por observar de cerca a nuestra militancia.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En el tiempo que he pasado aquí, he visto también la destitución de sus cargos de algunos de los funcionarios oficiales que compartieron conmigo y otros activistas de Cambio Cubano, no sólo la preocupación por los problemas que asolan a nuestro pueblo, sino también la urgencia de producir la necesaria apertura política. Esa apertura política traería consigo grandes transformaciones que se hacen impostergables y para las cuales no faltó en los momentos de nuestras conversaciones cierto estímulo alentador por parte del más alto liderazgo de este país.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Hoy día, sin perder mi fe en el pueblo cubano, denuncio que aquella empresa, llena de generosidad y lirismo, que situaría de nuevo a Cuba a la vanguardia del pensamiento progresista, ha agotado su capacidad de concretarse en un proyecto viable.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Comparto esta realidad con los mejores factores del pueblo cubano, estén en el gobierno, en sus depauperadas casas o en el exilio, y asumo la responsabilidad de este tropiezo a la vez que me reafirmo en las ideas que en su inicio suscitaron la admiración de amplios sectores cubanos e internacionales. Hago esta declaración en medio también de un diagnóstico médico en lo que va menguando mi salud personal. Asumo la responsabilidad de esta batalla y no me amedrenta el hecho de que algunos puedan calificarla de fracaso.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La voluntad de perpetuarse en el poder de Fidel Castro ha podido en este caso más que la fe en la posible renovación de los mejores proyectos cubanos desde fecha inmemorial. ¿Cuál es la Cuba a la que me enfrento hoy en medio de mi enfermedad? Es una Cuba desolada en la que el carácter ético del proceso de 1959 se ha hecho inexistente. El ciudadano ha ido perdiendo consciencia de sí mismo: se resiste aunque a veces no lo exprese y la juventud se sustrae y convierte el deseo de escapar en una obsesión desmesurada. Grandes sectores de la gente de a pie ya sabe de memoria que esta revolución ya no tiene sentido moral.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El cubano ha ido perdiendo su esencia. Sobrevive en la simulación y en ese extraño fenómeno del doble lenguaje. Las estructuras son irracionales. La extranjerización de la economía se monta precariamente sobre una fórmula absurda y desbalanceada que excluye el protagonismo y la iniciativa nacional.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El gobierno que pregonó ser del pueblo y para el pueblo no apuesta por la creatividad y la espontaneidad nacional y el sindicalismo brilla por su ausencia.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me ha tocado vivir de cerca la ardua faena de intentar hacer oposición en este país. He sido firme en mi posición independentista y en mi llamado a marcar distancia de cualquier proyecto vinculado a otros gobiernos. Pero el gobierno cubano ha sido tenaz en su minuciosa labor de hacer invisible a la oposición, a la que se coacciona y cohíbe de movilizarse y no se le permite insertarse en las áreas importantes de las comunicaciones o la legislación.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¿Cómo indemnizar a un país a 50 años de disparates contra su ciudadanía? ¿Cómo se indemniza a un pueblo de tantos daños directos contra la colectividad y el ciudadano? ¿Cómo se le indemniza de los errores por consecuencia?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El gobierno cubano no deja duda de su incapacidad de crear progreso. Como resultado de esta realidad el cubano deambula sus calles como un ciudadano disminuido, inquieto, triste e insolvente. En la mentalidad de los que se aferran del poder a toda costa ese ciudadano es el modelo y candidato perfecto a la esclavitud. La constitución no funciona. El sistema jurídico es una broma. La división de poderes no es siquiera una quimera. La sociedad civil es, como el progreso, un sueño pospuesto por medio siglo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¿Burla la justicia la madre desesperada que busca leche para su hijo en la bolsa negra? Hace unos 60 años, Fidel Castro se dirigió a un magistrado, en medio de una dictadura pero con prensa libre como testigo, y explicó que si se le acusaba por uso de fuerza militar revolucionaria, ese agravio, ese desacato a la ley, y aquella querella oficial contra él, debían ser desestimados ya que el gobierno existente era producto ilícito de un golpe de estado.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Aquella lógica, inexpugnable y cierta, podría aplicarse hoy día, en nombre de la oposición para decir que el gobierno cubano hace un grosero uso del poder absoluto y que su consolidación a perpetuidad es una intolerable disposición testamentaria. Se usaría bien aquel planteamiento de Fidel ante un magistrado para decir que nadie puede hacerse custodio eterno de un país ni llevar adelante una meticulosa empresa de abolir la realidad y de paralizar el avance. También se me ocurriría preguntar dónde está la dirección originaria del proceso por el que murió mi hermano Carlos o cuándo terminará la desazón de sentir que el futuro está hipotecado.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Durante 50 años de destreza política y control policiaco el cubano ha sido un verdadero héroe de la subsistencia dentro de un laberinto dialéctico. Ha manejado el desencanto y el extravío y el desdoblamiento y la fatiga. ¿Qué tiene de nuevo que decirle este gobierno a ese cubano acerca de su destino incierto? Según los médicos, mi diagnostico es irreversible. Voy sintiendo que cada día será más opaco y a la vez más cierto en la brevedad de mi destino. No temo el diagnóstico que parece ser una ruta y la caminaré con calma y con esperanza en el futuro de Cuba, esta tierra de hombres y mujeres inigualables.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Quisiera decir que me reitero en las ideas que alentaron en mí y en mis hermanos mis padres generosos; ni tamizo ni renuncio a mi vinculo con la socialdemocracia, una vinculación que es, cada vez más, a partir de la visión incluyente de la historia; las posibilidades de éxito de cualquier visión política se engrandecen o achican a partir de la generosidad y el sentido de compromiso colectivo, la capacidad de acuerdo de sus portadores.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Si ofendí a alguien, si los fantasmas de las diferentes contiendas me tentaron a faltarle a la generosidad, pido benevolencia, al igual que olvido a quienes pudieron haberme juzgado de manera apresurada hoy reflexiva. Creo haber servido a Cuba en diferentes etapas por encima de los errores de mi autenticidad, de cualquier falta de visión de mi parte o de cualquier terquedad en el camino.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Durante la revolución, creo haber sido una voz de humanismo que se manifestó quizá mejor en el sentido de oponerme a los fusilamientos. Haber vivido en mi infancia la guerra civil española me había preparado para intentar al menos el dominio de las pasiones. No creo haber sido de los que permitieron el reverso del sueño que acabó en convertirse en la peor pesadilla. Alguien podría interpretar este documento como un lamento pesimista.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Sin embargo, no es ese su propósito como no va en él ninguna forma de cólera aunque me haga eco de estos duros quebrantos de la familia cubana a la que me uní desde mi niñez al llegar a Cuba como miembro de una familia de exilados españoles republicanos. Mi optimismo se basa en la fuerza telúrica de esta isla; en la ternura infinita de la mujer cubana; en el poder de innovación de su gente más sencilla.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La herencia de perdurabilidad de la Nación cubana resistirá todos los ciclones de la Historia y a todos los dictadores. Varela es más que una seña. Maceo es más guía que guerrero admirable. Martí no es una metáfora. La suerte llegará. Cuando el último cubano errante regrese a su isla. Cuando el último joven nacido en Madrid, en Miami o en Puerto Rico se reconozca en la isla. Cuando sanen las heridas y desaparezca el dolor habrá un pueblo que tendrá cautela de celebrar su nueva dicha y de cuidarse de magos iluminados y de proyectos mesiánicos. Porque, no importa cómo, la suerte llegará: delgada, silenciosa y frágil como una mariposa llena de júbilo, como una señal para este pobre pueblo que merece algo mejor. Yo sé que habrá una mariposa que se posará en la sombra. Me habría gustado poderle decir que habría querido dar más; acaso ella habría entendido que sólo pude dar mi vida y que tuve el privilegio de ser parte de esta isla y de este pueblo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fuente: <a href="http://www.economiaparatodos.com.ar/ver_nota.php?nota=4069">www.elpais.com</a></div> </div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-85673247870863805202012-10-14T11:15:00.000-03:002012-10-14T11:15:15.321-03:00Un año sin Laura Pollán<div style="text-align: center;"> <iframe allowfullscreen="allowfullscreen" frameborder="0" height="450" src="http://www.youtube.com/embed/DbJKpDLDbjw?rel=0" width="700"></iframe></div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-24031851250804940502012-08-30T12:02:00.003-03:002012-08-30T12:02:47.944-03:00Una hija de vicepresidente cubano desertó y vive en EEUU<table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"><tbody> <tr><td style="text-align: center;"><a href="http://www.cubanosporelmundo.com/wp-content/uploads/2012/08/murillo-300x225.jpeg" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"><img alt="Glenda Murillo Díaz" border="0" src="http://www.cubanosporelmundo.com/wp-content/uploads/2012/08/murillo-300x225.jpeg" /></a></td></tr> <tr><td class="tr-caption" style="text-align: center;"><span style="background-color: #f1f1f1; color: #888888; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 18px;">Glenda Murillo Díaz (der.), de 24 años, <br />cruzó desde México por el puesto fronterizo de Laredo, <br />Texas, alrededor del 16 de agosto.</span> </td></tr> </tbody></table> <div style="text-align: justify;"> Una hija del vicepresidente cubano Marino Murillo, quien en ocasiones ha sido mencionado como posible sucesor del gobernante Raúl Castro, desertó y vive en Estados Unidos, según informa hoy el diario El Nuevo Herald, en su edición digital.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Glenda Murillo Díaz, de 24 años, cruzó desde México por el puesto fronterizo de Laredo, Texas, alrededor del 16 de agosto”, precisó el periódico, que cita fuentes que no identificó.</div> <div style="text-align: justify;"> Su decisión de abandonar Cuba y radicarse en el país “que ha sido el máximo antagonista del gobierno de la isla, representaría un voto de censura a las reformas económicas que Castro ha ordenado y que su padre tiene el encargo de implementar”, se dice en la información.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Para el director de derechos humanos de la influyente Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), Omar López Montenegro, esa deserción denota que en Cuba la juventud no está satisfecha con el proceso, ni siquiera a ese “nivel donde probablemente su familia (la de Murillo Díaz) goza de todos los privilegios”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Es indudable que ni siquiera los privilegios son suficientes para satisfacer las necesidades de la juventud cubana”, dijo a Efe el directivo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La joven vive en Tampa, en la costa oeste del estado de Florida, donde hay una importante comunidad cubana exiliada, y al cruzar la frontera es posible que las autoridades le otorgaran un “parole” bajo la llamada política de “pies secos, pies mojados” que permite a los cubanos que logran llegar a EEUU quedarse en el país.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Aquellos que son interceptados son repatriados a Cuba.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Murillo, de 51 años, conocido como el “zar de las reformas” en Cuba, es vicepresidente del Consejo de Estado y miembro del “poderoso buró político del Partido Comunista. El año pasado, Castro lo puso a cargo de ejecutar el plan de reformas”, según el diario.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El vicepresidente, un economista, salió por primera vez a la luz pública en 2006 cuando Castro, quien fue durante décadas ministro de Defensa antes de suceder a su hermano Fidel, lo designó como ministro de Comercio Interior.</div> <div style="text-align: justify;"> Posteriormente fue nombrado ministro de Economía y Planificación, de acuerdo con El Nuevo Herald.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fuente: <a href="http://www.cubanosporelmundo.com/2012/08/27/una-hija-de-vicepresidente-cubano-deserto-y-vive-en-eeuu/">Cubanos por el Mundo</a>.</div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-41925162168375723472012-08-25T17:54:00.000-03:002012-08-25T17:54:09.414-03:00Testimonio de periodista independiente: Dania Virgen García <div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.miscelaneasdecuba.net/media/Diverse5/CIMG2354.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="http://www.miscelaneasdecuba.net/media/Diverse5/CIMG2354.JPG" /></a>El domingo 12 de agosto, desde horas bien tempranas de la mañana, esta reportera fue el objetivo de un operativo de la policía política en el que intervinieron dos motos y un carro patrullero de la Seguridad del Estado, con cuatros policías, dos de ellas mujeres, vestidas de uniforme, no de la policía, y el carro del oficial de la Seguridad del Estado quien se hace llamar Camilo, y otro llamado Víctor.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Un vecino me avisó en dos ocasiones de que tenía vigilancia policial a cuatro cuadras de mi casa. Horas más tarde, el carro del teniente coronel Camilo, quien estaba acompañado por otros tres oficiales, fue parqueado detrás de la secundaria básica “28 de septiembre”.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Yo tuve que salir, ya que me dirigía a Miramar a buscar un pescado que me tenía guardado la vice presidenta del Frente Cívico Femenino ¨Gladis Núñez Villalta¨, y bibliotecaria independiente, Caridad Montaña Fernández, quien vive en calle 110, numero 308, entre 3ra y 3ra A.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A pesar del operativo, no me detuvieron a la salida de mi casa, sino que me secuestraron frente a la vivienda de Caridad. Cuando me iba a bajar del almendrón donde iba, se abalanzaron sobre mí varios oficiales de la Seguridad del Estado, uno de ellos mostrándole el carnet del DSE al chofer.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me bajaron y me montaron en el carro patrullero. Fui grabada durante todo el camino con una cámara de videos –supongo que una de las tantas que roban- por el oficial Camilo, como si yo fuera una peligrosa terrorista.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Me condujeron para la unidad del Departamento Técnico de Instrucción (DTI), situado en Avenida Acosta, La Víbora, en el municipio Diez de Octubre. Allí también se me grabó un video hasta que me llevaron para una oficina, donde se encontraban cuatro oficiales de la Seguridad del Estado, entre ellos el oficial Víctor.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Minutos después fui trasladada para una celda. Me quisieron obligar a ponerme el uniforme de preso, a lo cual me negué.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La intención de este operativo fue desaparecerme por un tiempo. Durante la detención, el oficial Camilo estuvo todo el tiempo interesado en que no pudiera utilizar el celular; ordenó que se me quitara, pero tuve tiempo de enviar un mensaje de aviso de mi detención a varias personas, por lo que les salió muy mal la jugada que tenía preparada la Seguida del Estado contra mí.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La unidad policial tiene 18 celdas subterráneas. No tienen ventilación, son muy húmedas, no se sabe cuándo es de día o de noche. Las cucarachas caminan por el piso y las paredes. No permiten hacer llamadas telefónicas. Desde que se entra en estas celdas estás incomunicado totalmente. A los detenidos no les permiten nunca salir al sol. Tienen que comer dentro de las celdas, sentados en el piso.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> De las 18 celdas había ocupadas 17, con 40 presos, la mayoría por delitos de robo con fuerza, y con violencia. Todos van a parar a prisión preventiva. A ninguno la fiscalía nunca les solicita fianza.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En una de las celdas se encontraba un enfermo mental. Junto a mí se hallaba una detenida por jugar a la bolita, quien era licenciada en enfermería. Desde el año 2007 dejó el trabajo. También estaban presos su esposo y su cuñado. Llevaba más de 26 días encerrada sin ver a su hijo.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Varios detenidos gritamos “abajo Fidel y Raúl”, “abajo la dictadura”, “vivan los derechos humanos”. Cuatro reclutas que se encontraban de guardias intentaron darles golpes a los presos que gritaron conmigo, pero yo les advertí que si los golpeaban iban a salir por la Internet como torturadores, y parece que eso los intimidó.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Perdí el conocimiento en la tarde del día 13 por unos fuertes dolores de cabeza que tenía desde el día anterior. No acepté ir al hospital, ni recibir asistencia médica. Tampoco acepté ningún tipo de medicamento.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El 14 a las doce del día, me entrevistó el teniente coronel Víctor de la Seguridad del Estado, quien me amenazó por la divulgación de las informaciones sobre las prisiones. Media hora más tarde me entrevistaron dos instructores, el teniente coronel Águila y el capitán José Carlos, quienes me advirtieron que sería llevada a prisión por la difusión de noticias de las prisiones y al respecto, me hicieron un acta de advertencia. Finalmente fui puesta en libertad en la tarde del martes 14.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> dania.zuzy@gmail.com</div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-16102929576887049652012-08-15T13:05:00.001-03:002012-08-15T13:05:05.446-03:00"Jinetear" ya es parte de la cultura nacional. (*)<div style="text-align: justify;"> <a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhcTCUirGgtS6iR1As831rvUo4kz1uArvIdq7KOLr95wihh0yibjKot9h9tjdRS9nOGBJolqQYI3iet072sAOfPy6OJBmULLHFejFIFpeiZhveDYB2_65qZQunHXAMHTLYet6EOARcTTtiF/s1600/20120814.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhcTCUirGgtS6iR1As831rvUo4kz1uArvIdq7KOLr95wihh0yibjKot9h9tjdRS9nOGBJolqQYI3iet072sAOfPy6OJBmULLHFejFIFpeiZhveDYB2_65qZQunHXAMHTLYet6EOARcTTtiF/s400/20120814.jpg" /></a>Si algo han aprendido muchos cubanos en los últimos 53 años, es a pedir y lamentarse de su mala suerte. Ordeñar como si fueran vacas a extranjeros, parientes o amigos emigrados forma parte de las reglas de juego. Casi un estilo de vida.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Jinetear no es solo prostituirse por 20 dólares la noche. Es cierto que jineteras y pingueros han puesto a Cuba en el mapa del turismo sexual.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La cifra de turistas que viajan a la isla detrás de las nalgas de una mulata o el pene de un negro no aparecen en los anuarios estadísticos estatales. Pero créanme, son bastante. Estamos aún lejos de ser Tailandia o Brasil, pero vamos tras sus pasos. Muchos negocios mixtos con extranjeros nacen después de una noche fogosa en la cama.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> No son pocos los inversionistas foráneos que están casados con cubanas o liados con alguna jinetera espectacular que le ha montado una historia de amor digna de un guión cinematográfico.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Cuando un europeo tiene relaciones sentimentales con una cubana, en confianza le pregunta a sus amigos: “¿Tú crees que sea jinetera?” Y es que jineteras no solamente son las mulatas de minifaldas cortísimas que te hacen propuestas cuando caminas por el malecón.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> No. También en Cuba existe una legión de jóvenes con dotes de actrices, que cuando pescan un “yuma” elaboran un drama amoroso al estilo de Corín Tellado. Su finalidad es escapar. No importa cuán lejos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Da igual Helsinki, Ottawa o Montevideo. Si es una ciudad estadounidense, bingo. En la lista no entran Puerto Príncipe ni Kabul. Jinetear se ha convertido en la principal herramienta de un gran número de jóvenes cubanos para poder emigrar legalmente.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Pero el jineteo en Cuba es más que sexo. En sus inicios, quienes jineteaban eran los hombres. El verbo jinetear nació a mediados de los 80, y se refería a aquéllos que se dedicaban a la compra y venta de dólares en las calles, un ‘bisne’ entonces ilegal.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En esa época, los jineteros cazaban a los turistas fuera de los hoteles para proponerles cambios de moneda a mejor precio que el ofrecido por el gobierno. Si la policía te pillaba, ibas cuatro años tras las rejas. Jinetear con divisas era un negocio suculento.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “Recuerdo que compraba los dólares a 4 pesos. Luego a un estudiante africano le pagaba un dólar por cada dos que yo le daba, y éste me adquiría pacotillas: pitusas, zapatillas, camisas ‘bacterias’ o shorts reversibles en tiendas para técnicos extranjeros. Las ganancias eran descomunales. Uno compraba un par de zapatillas Cast en 2 dólares (8 pesos) y las vendía en 120 pesos”, evoca Jorge, un jinetero ya ‘jubilado’.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Cuando en 1993 Fidel Castro despenalizó el dólar, la palabra jinetera acabó colgada en las despampanantes muchachas que se prostituían, primero en los barrios habaneros y el resto de las provincias después.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Actualmente, debido a la dura competencia de las prostitutas, las jineteras se han ido desvalorizando. Si en los 90 una jinetera solo iba a la cama con alguien que tuviese pasaporte, y no por menos de 100 dólares la noche, hoy ya son tantas, que la escala de precios abarca todos los gustos y bolsillos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Existen jineteras en moneda dura y en pesos cubanos. Las hay de 15 años y de 40 o más. Desde las que cobran 40 cuc, hasta guajiritas apeadas la noche anterior del tren procedente de Santiago o Guantánamo, que se ofertan por 80 pesos. O menos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> También ahora jinetean chicos que se pasan seis horas haciendo pesas en un gimnasio particular. Travestis que madrugan por las avenidas. Y gays orgullosos de los nuevos aires que corren y suelen hacer sexo oral en escaleras oscuras de la ciudad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El verbo jinetear llegó para quedarse. Y va más allá. Se utiliza cuando alguien se aprovecha de una persona con dinero y se le pega como una lapa para que lo invite almorzar o le pague unas cervezas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En aquellos centros de trabajo donde es posible viajar al extranjero, jinetear consiste en “trabajarle fino” al tipo que da luz verde para ‘fastear’ (viajar). Si el jefe es intransigente, se le hace una brujería. Si es ‘fácil’, le ofrecen regalos y promesas de compartir con él una parte del dinero asignado. Todo con tal de que tu nombre aparezca en la lista de candidatos del viaje a China.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En ocasiones se jinetea a la propia familia. Se acercan los 15 de la hija o las vacaciones están al doblar de la esquina y se quiere pasar un fin de semana en un hotel. Como los familiares viven lejos, los llaman a cobro revertido o les envían emails. De poco valen los sermones del pariente, de que la crisis económica es real y no es un invento del Granma. Después de la descarga, el jineteo sigue en pie: “Mira a ver si puedes mandar algo, hazlo por tu sobrina que este año termina la secundaria”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Jinetear ya forma parte de la cultura nacional. Se ha convertido en un ‘deporte’, como tomar ron con los socios o jugar dominó en las esquinas. Pero los reyes del jineteo son los gobernantes.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ellos inventaron la fórmula. Desde que Fidel Castro cambió de alianza en 1961 y se comprometió con el comunismo ruso, los mandarines criollos tienen un doctorado a la hora de pedir. En aquel tiempo, armas y aviones Mig-21, sin pagar un duro. La promesa de ponérsela fea a los yanquis, bastaba para enamorar a los ‘bolos’.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como el socialismo es un sistema ineficiente por antonomasia, al socio soviético -al margen del petróleo, que llegaba por tuberías- frecuentemente se le hacían peticiones. Camiones, tractores, autos, maquinarias textiles, televisores en blanco y negro, compotas de manzana, latas de carne, préstamos monetarios... De todo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Pagar nunca estuvo en los planes del jinetero mayor. Hoy a la extinta URSS le debemos más de 20 mil millones de rublos. Con China se intenta, pero los ‘narras’ son duros de pelar.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ahora sólo queda Hugo Chávez, quien cayó como un chorlito en el jamo de Fidel Castro. Los que más poder tienen en Cuba, todas las noches rezan para que el hombre fuerte de Caracas no muera de cáncer y gane las elecciones el próximo mes de octubre.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Por si llegan malas noticias de Venezuela, ya se ha empezado a jinetear con cubano-americanos acaudalados. ¿Qué algunos académicos formados en los clásicos del marxismo y emigrados que no olvidan que una vez fueron tildados de ‘escoria’ se puedan resistir?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Es un riesgo menor. Se apartan de un manotazo y se pacta con los cubanos más ricos. Los expertos en la cultura del jineteo cambian el discurso con la misma facilidad que una chica de blumer.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Al final, afirman, todos somos cubanos. Aunque eso no les ha impedido hacer caja con el ‘impuesto revolucionario’ a las remesas giradas por los compatriotas residentes en los Estados Unidos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A estas alturas, los Castro se van de fiesta con cualquiera, mientras legitimen su poder político. Pasar cepillo es un mérito innegable del régimen. A la hora de jinetear, tienen el número uno.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (*) Por <a href="http://deivangarciaysusamigos.blogspot.com.ar/2012/08/jinetear-ya-es-parte-de-la-cultura.html">Iván García</a>.<br /> <br /> <br /></div> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-21050034065633210352012-06-29T23:31:00.001-03:002012-08-15T13:06:04.373-03:00Fidel no es el primero, ni será el último. (*)<div style="text-align: justify;"> <div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"> <a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgcmeENK18d-EtHkNwl1GlzVeuYm4O1XjjHwsFkm2_u83T3HZC-rD4EpZWweYBbSo5UPoiZr9lIhRqHOTlvvQWIxYMqx5GzfD5SSw33aU4RKyOJshXLqgWyIpC7Prjm6XzgKip-LA-pHBE/s1600/Fidel+hitler+y+musolini.PNG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgcmeENK18d-EtHkNwl1GlzVeuYm4O1XjjHwsFkm2_u83T3HZC-rD4EpZWweYBbSo5UPoiZr9lIhRqHOTlvvQWIxYMqx5GzfD5SSw33aU4RKyOJshXLqgWyIpC7Prjm6XzgKip-LA-pHBE/s400/Fidel+hitler+y+musolini.PNG" style="background-color: white;" /></a></div> <span style="background-color: white;">La vida de Fidel Castro se resume a una lista de metidas de pata y golpes de suerte. Mucha gente confundió su buena racha con su inteligencia. Por esa razón llegaron a considerarlo un genio político. Pero la sabiduría o la incompetencia de un gobernante se demuestra en como recibe una nación y como la deja.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Fidel Castro comenzó su carrera política con el asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. Antes de esta aventura nunca pudo llamar la atención de nadie. En aquellos tiempos, en lugar de carisma, lo acompañaba fama de pequeño gánster. Ni en la Universidad de la Habana donde estudió, ni en el partido Ortodoxo al que pertenecía le hacían ningún caso.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">El asalto al Moncada fue un disparate en el que no había la menor posibilidad de triunfo. Él y Raúl salvaron la vida porque huyeron mientras los compañeros que quedaron combatiendo la perdieron. Fidel no cumplió su cómoda condena en prisión porque Batista lo favoreció con una amnistía. El viaje desde México a Cuba en un yate sobrecargado y el desembarco en una costa que no conocían fue un desastre como demuestran los hechos.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">En más de una ocasión en la Sierra Maestra los errores de Fidel nos pusieron al borde de derrotas que podrían haber tenido serias consecuencias. Su falta de previsión no se reflejó solo en los combates, sino también en la logística, campo en el que se presentaban dificultades innecesarias que los miembros del Ejército Rebelde superaron con idealismo. Fidel era el jefe, pero todos sabíamos que su juicio no era siempre acertado. Luchábamos contra una dictadura y por la democracia, eso era lo importante.</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Una vez en el gobierno su ambición, su orgullo y su ignorancia se magnificaron. Ya no era asunto de dirigir una guerrilla con todas las ventajas del terreno como era el caso en la Sierra Maestra. Ha sido el pueblo cubano el que ha pagado el precio. Su mayor error fue tomar el camino del comunismo. Además de una estupidez fue una traición al pueblo cubano y a la revolución. En 1959 cualquier persona informada sabía que como consecuencia del totalitarismo comunista millones de seres humanos habían perdido la vida y muchos más la libertad. En 1959 se conocía en detalle cómo en 1956 los húngaros habían luchado heroicamente contra el ejército soviético tratando de liberarse del comunismo. En 1956 Nikita Khrushchev denunció la perversidad y los crímenes de Stalin en el Congreso del Partido. En varias ocasiones le advertí a Fidel que por el camino del comunismo a Cuba la esperaba el fracaso. Siempre repetía: yo no soy comunista.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Fidel Castro tenía su agenda escondida. El no quería servir a Cuba sino servirse de los cubanos para alcanzar sus delirios de grandeza en un enfrentamiento con los Estados Unidos. Era lógico pensar que en ese esquema el único que perdería seria el pueblo cubano. No es el primero ni será el último en la historia. Adolfo Hitler se aprovechó de los alemanes y de Alemania, les hizo creer que eran una raza superior destinada a gobernar el mundo. Llevó a su país a la ruina, causó millones de muertos y terminó suicidándose como un cobarde. Benito Musolini fue otro demagogo delirante que convirtió a Italia en ruinas y murió ejecutado.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">En 1959 Cuba era uno de los países más progresistas de este continente. Lo que había que hacer se podía hacer dentro de un marco de justicia social. Nuestro país se habría convertido en una de las naciones más avanzadas del mundo. Quien lo puede dudar después de ver como prosperan los cubanos cuando llegan en desventaja a cualquier país. Medio siglo después Cuba está en la ruinas. La sabiduría de un gobernante se demuestra en su capacidad para sortear las dificultades de un pueblo, dirigir constructivamente la energía y el entusiasmo colectivo e incluso en el peor de los casos, ante una guerra inevitable contra un enemigo exterior, unir a la población y pedirle el sacrificio sin exponerla a riesgos innecesarios. Fidel provocó un conflicto que tenía que evitarse y en su afán de gloria hundió a Cuba en la desgracia.</span></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;"><br /></span></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;"><br /></span></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">(*) Por el <a href="http://cubacid.blogspot.com.ar/2012/06/fidel-no-es-el-primero-ni-sera-el.html">Comandante Huber Matos</a>.</span><br /> <span style="background-color: white;"><br /></span> <span style="background-color: white;"><br /></span></div> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-72926685346295768152012-06-29T17:06:00.000-03:002012-08-15T13:06:27.742-03:00Cuando la barbarie hace metástasis. (*)<div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.abc.es/blogs/luis-ayllon/public/carcel.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="http://www.abc.es/blogs/luis-ayllon/public/carcel.jpg" /></a><span style="background-color: white;">La barbarie cometida por sus carceleros contra Niurka Luque Álvarez, a quien el Capitán Israel le dio golpes cuando reclamó sus medicamentos para la epilepsia, demuestra la perversidad sin límites a que puede descender un ser humano cuando la impunidad protege y alienta sus inicuas tentaciones.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Con independencia de su condición de Dama de Blanco y activista de DDHH, Niurka es para nosotros como una hija, y sabemos que ocupamos un lugar prominente en sus afectos. De ahí que cuando conocimos del pérfido actuar del esbirro, de inmediato nos dimos a la tarea de redactar una breve nota de condena, rubricada por cien personas de diversos niveles de notoriedad dentro de la sociedad civil cubana.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">La crueldad injustificada e innecesaria contra Niurka no es, lamentablemente para nuestro país, un caso aislado ni mucho menos, sino una norma corriente por parte del aparato represivo de un régimen que solo puede permanecer en el poder mediante la barbarie generalizada, pero lo que le da un carácter peculiar es que se trata de una mujer que a la sazón se encontraba en una celda de castigo por negarse a vestir el uniforme de reclusa común, siendo políticos los motivos de su encierro, sola, reducida a la obediencia, y enferma crónica.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Lo mas preocupante es que este mal de la brutalidad punible contra seres indefensos hace metástasis en toda la isla, y ya el diálogo y la solución negociada es algo descartado del imprescindible abanico de opciones para el arreglo de diferendos. Tampoco es la primera vez que Niurka recibe golpes propinados por “hombres”, pues entre otras ocasiones, el 8 de diciembre de 2010 fue golpeada mientras la secuestraban en la esquina de Calzada y K, en El Vedado, para impedirle llegar a nuestro domicilio.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Durante demasiado tiempo, el régimen castrista ha oprimido y vejado al pueblo cubano, apoyado en el silencio cómplice de la opinión pública internacional, muchos gobiernos extranjeros, y una oportunista e interesada izquierda bistec, pero la noticia sobre el compromiso de la Ministra alemana de Familia, Kristina Schroder, de luchar por la liberación de Niurka, ha significado un rayo de esperanza para quienes dentro de Cuba arriesgamos todo en aras de que el mundo conozca la verdadera cara de la dinastía Castro.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">A título personal, y también a nombre de mi esposa, la Dama de Blanco y golpeada varias veces –pese a tener mas de sesenta años- Lilia Castañer Hernández, queremos agradecer su noble gesto para con Niurka, extensivo a todos los cubanos víctimas del gobierno más brutal que ha padecido nuestro país en toda su historia, así como a la Sociedad Internacional por los Derechos Humanos (IGMF, por sus siglas en alemán) y a todas las personas de buena voluntad que nos entienden y apoyan.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Con la ayuda de hombres y mujeres sensibilizados con nuestra causa, en todos los confines del orbe, Cuba alcanzará la libertad a que tiene derecho, pues son muy fuertes las coyundas que nos atan para salir solos de este nefasto trance.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">¡Solidarios de todos los países, uníos!</span></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;"><br /></span></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;"><br /></span></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">(*) Por&nbsp;</span><span style="background-color: white;"><b>José Alberto Álvarez Bra</b></span><span style="background-color: white;"><b>vo</b>.</span><br /> <span style="background-color: white;"><br /></span> <span style="background-color: white;"><br /></span></div> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div> Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-8191456889587573172012-06-29T16:53:00.001-03:002012-06-29T16:53:27.485-03:00Una fábrica de presos. (*)<div style="text-align: justify;"> <a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj9hcdcVO7ZXZvv2S67t7-vgHsf3CIMjJCplPZ0N4IYrfK0HruIcTG8r_8_poQaIcoNOXCvjubzNhVrcCt4E6nFvJIFlHZuDwqmnlz4YiJFmVnfW2PwJZNlb7fecAKS2KqE9eGtiHA9sALJ/s1600/golpizas.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj9hcdcVO7ZXZvv2S67t7-vgHsf3CIMjJCplPZ0N4IYrfK0HruIcTG8r_8_poQaIcoNOXCvjubzNhVrcCt4E6nFvJIFlHZuDwqmnlz4YiJFmVnfW2PwJZNlb7fecAKS2KqE9eGtiHA9sALJ/s1600/golpizas.jpg" /></a><span style="background-color: white;">Desconozco si hay alguien en Cuba que haya sido sancionado por violar las normas internacionales que condenan a los que cometen abusos, crueldades y torturas en contra de los presos.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">En las cárceles cubanas, miles de reclusos se encuentran cumpliendo condenas sin haber cometido delito alguno, por capricho de la policía o por no tener dinero para sobornar a jueces y fiscales. Otros que sí cometieron delitos, a veces cumplen sanciones desproporcionadas por motivos similares. Policía, fiscales, y jueces, son una familia corrupta, por llamarla así. Una verdadera mafia.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Las prisiones cubanas amontonan a reos de todo tipo, no interesa el delito que cometió, para que “se pudran en las cárceles”, como suelen decir los carceleros.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Centenares de reclusos por años duermen en el piso, en condiciones infrahumanas, son víctimas de los carceleros que los golpean, algunos quedan con lesiones graves para toda su vida, o mueren por las severas golpizas. Pero cuando las familias reclaman, les responden que fue suicidio.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Las escuelas pre universitarias en el campo, al no tener condiciones para mantener a los&nbsp;adolescentes, ya que la alimentación era critica, y las condiciones de vidas estaban por debajo de lo establecido, han sido convertidas en la actualidad en prisiones para albergar a reos de ambos sexos.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">No poseen un espacio de tres metros por reo, algunas tienen solo tres baños con turcos, tanques de 55 galones para almacenar el agua. Otras no tienen las instalaciones de agua potable. Abundan todo tipo de insectos, no poseen médicos para primeros auxilios, y la alimentación es pésima.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Estos campamentos de mínima severidad, llamados Centros de Estudio y Trabajo Municipal (CETEM) son una gran farsa. Los reclusos son analfabetos funcionales que nunca llegan a terminar tales estudios. Los maestros son los mismos presos. Trabajan en la construcción de edificios para los oficiales del MININT: según la categoría, así es la vivienda del oficial. También trabajan en la construcción de nuevas oficinas y nuevos comedores para los jefes. Los salarios devengados por los reclusos están por debajo de los 225. pesos en moneda nacional, lo que equivale a menos de 10 dólares al mes. Más del 40 % de la fuerza productiva encarcelada trabaja para el MININT.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Uno de los principales beneficios de los jefes de estos centros penales es el transporte, donde gastan miles de litros de gasolina, y petróleo para su uso personal. Sin embargo, no llevan a reclusos enfermos ni les es permitido montar a reos que tengan a sus padres graves o que hayan fallecido, por lo que la mayoría de los reclusos en estas situaciones no pueden ir al entierro de sus padres, o visitarlos en un hospital.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">En Cuba los reos son desechables, no importa que enfermen, de qué enfermedad padezca, que edad tengas, si eres menor de edad, o de la tercera edad.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Si hacemos una estadística sobre la población penal en Cuba, y su crecimiento progresivo podemos que sacar el&nbsp;por ciento&nbsp;de presos en relación con la cantidad de habitantes, seguramente Cuba está entre el 1 y el 10 en el mundo en cuanto a cantidad de presos por cada 100 habitantes adultos.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Con la&nbsp;exuberancia&nbsp;en la administración de “justicia”, los índices de criminalidad se han disparado, en un sistema que dice ser equitativo e incapaz de violar los derechos humanos.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Ya en Cuba no alcanzan las prisiones para encerrar a hombres, mujeres, y menores de ambos sexos.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">¿De cuáles derechos humanos y civiles se habla, de qué justicia, cuando sancionados a un año de privación de libertad por delitos menores son encarcelados en prisiones de máxima severidad mientras que otros que llevan más de 20 y 25 años recluidos por asesinato, violaciones, pederastia, y otros delitos graves, son trasladados a los campamentos penitenciarios?&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">En Cuba, una sanción de privación de libertad, por cualquier motivo, por pequeño que sea, significa matricular en una universidad criminal, donde impera el “sálvese quien pueda”.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">En las cárceles cubanas imperan el racismo, la segregación, la homofobia, y las rencillas regionalistas cuando los presos son trasladados para otras provincias.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">La&nbsp;re educación&nbsp;e reinserción en la sociedad es mentira. Cuando estos reos cumplen sus condenas en el infierno, no son acogidos por la sociedad, sino que son rechazados, les niegan el trabajo y la posibilidad de rehacer sus vidas. Muchos se ven obligados a volver a delinquir y son enviados de nuevo a la cárcel. Otros, en busca de una alternativa tratan de abandonar el país, pero la mayoría desaparece en el mar&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Los miembros de las altas esferas, los dirigentes, o sus descendientes, cuando cometen delitos graves, y traicionan la confianza depositada en ellos, son sancionados, pero cumplen en sus casa sus condenas, o en prisiones con mejores condiciones y tratos especiales.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">La coacción, y el chantaje, son métodos usados por las autoridades de las cárceles para que el recluso no se queje. A los reclusos que osan de denunciar los abusos, las torturas, y los tratos infrahumanos, les son quitados sus beneficios penales, libertad condicional, el tercio de la sanción, son castigados, maltratados, y llevados a celdas de castigos por años, en espera de que “se compliquen” en otros delitos e indisciplinas.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">Me pregunto: ¿Cuántos reos sufren estas represalias? ¿Por qué hay tantos menores de edad presos en Cuba?, ¿Por qué son de la raza negra la mayor cantidad de reclusos en las cárceles? ¿Por qué son tantos los presos que se auto agreden, y se suicidan por desesperación? ¿Por qué el gobierno cubano no permite la visita a las cárceles de los relatores de derechos humanos, la Cruz Roja Internacional, y de representantes de la ONU?.&nbsp;</span></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <span style="background-color: white;">(*) Por&nbsp;</span><span style="background-color: white;">Dania Virgen García.</span><span style="background-color: white;">&nbsp;</span><span style="background-color: white;">&nbsp;</span><br /> <span style="background-color: white;"><br /></span></div> <br /> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div>Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-45602920874837821382012-05-27T15:12:00.000-03:002012-05-27T15:12:59.165-03:00Las absurdas prohibiciones de Cuba<div style="text-align: justify;"> <b>La lista de lo "contrarrevolucionario" coloca a todos los cubanos ante una irremediable situación de ilegalidad. Viajar sin permiso, tener internet o una antena parabólica puede merecer largas estadías en prisión&nbsp;</b></div> <div style="text-align: justify;"> <b><br /></b></div> <div style="text-align: center;"> <img src="http://america.infobae.com/adjuntos/jpg/2012/05/129058.jpg" /> </div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Durante la semana, Antonio se para frente a los alumnos de una escuela primaria de La Habana. Los fines de semana, sube a una bicitaxi y pedalea por el centro transportando por un peso convertible o CUC a turistas y cubanos. Tiene tres hijos y su trabajo extra como <b>cuentapropista</b> le permite "pagar la comida de cada día", necesidad básica que su sueldo de maestro no puede satisfacer. Antonio viste chancletas, pantalón corto y una camiseta raída sin mangas. Es evidente que vive con lo justo. Cuando se le pregunta cuales son los cambios que ambiciona para la isla, apenas se refiere a la cuestión política. <b>"¿Sabe lo que quiero? Poder viajar</b>, que nadie me impida subirme a un avión y conocer gente de otros países", confiesa.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Hoy, cumplir con ese deseo no es una tarea fácil, y no sólo porque alguien como Antonio <b>necesitaría destinar durante 35 meses, casi tres años, la totalidad de sus ingresos mensuales</b> a la compra de un pasaje de avión.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La obsesión del Gobierno por controlar una sangría de población lo llevó a crear un "Permiso de Salida al Exterior" o "Tarjeta Blanca", como se la conoce vulgarmente. Su otorgamiento depende de múltiples factores, como demostrar el origen del dinero que posibilitará la salida, el comportamiento político del interesado y <i>pruebas ciertas de que habrá retorno</i>. La activista <b>Yoani Sánchez,</b> por poner un ejemplo, ha visto denegada la Tarjeta Blanca más de 15 veces.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El aeropuerto de La Habana es la única salida legal posible desde la isla. Y la necesidad de romper la muralla imaginaria que separa a los cubanos del resto del mundo, Océano Atlántico mediante, explica la existencia de gente capaz de enfrentar a los tiburones montado sobre una rueda de camión y dos remos rudimentarios.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A bordo del taxi que maneja desde hace 5 años, Ramiro también pone al tope de sus deseos que se le permita salir libremente de la isla. "Tengo 55 años y no conozco otro sitio que no sea Cuba. Y si he podido salir de La Habana es por mi trabajo", se lamenta. "No digo que si liberan los visados podamos comprar los pasajes -aclara- pero al menos sabremos que no está prohibido".</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Para los cubanos tampoco es fácil desplazarse dentro de su propio país, ya que <b>se exigen permisos para residir en ciudades distintas a las de origen</b>. Hay también regiones que están totalmente vedadas. <b>"Tú puedes visitar a un familiar en otro pueblo, pero por la noche debes volver al tuyo", </b>explica Antonio. ¿Pero no es evidente que hay cubanos del interior viviendo en La Habana, y viceversa? Por supuesto que sí, y eso forma parte de las lógicas de supervivencia de un país plagado de normas que de tan absurdas se tornan incumplibles.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Olga, una científica hoy jubilada que ha vivido largas temporadas estudiando en el extranjero con permiso estatal, lo resume con crudeza: "Aquí son tantas las prohibiciones que siempre estás violando alguna norma. El Estado te deja hacer, pero si te metes en algún problema político saca a relucir la larga lista de infracciones que has cometido". Es así que La Habana está plagada de inmigrantes del interior. Pasarán inadvertidos, incluso durante décadas, mientras el ojo del Gobierno no tenga interés en posarse sobre ellos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ya pasó -en teoría al menos,ya que los precios son inalcanzables- el tiempo en que los cubanos no podían ingresar a los hoteles internacionales, bañarse en las playas destinadas a turistas o cenar en un restaurante con tarifas en dólares. <b>El "apartheid" turístico</b> ha caído por su propio peso con el crecimiento de un grupo de privilegiados con acceso a los CUC. Esos mismos cubanos pueden también, desde hace poco más de un año, <b>comprar una casa, tener un celular o poner un pequeño negocio</b>. Sin embargo, la lista de actividades prohibidas es todavía larga y variada.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>Internet</b></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Las limitaciones de contacto con el exterior no son sólo físicas. Los cubanos<b> no pueden tener internet en el hogar</b>, esa "ventana al mundo", como la define Olga, que les permitiría leer <b>prensa internacional </b>o mantener vivo el contacto con sus familiares en el exilio (todo cubano los tiene). Pero las conexiones están limitadas a funcionarios y personas afines al Partido Comunista, además de médicos e investigadores. El resto de los cubanos debe acudir a las <b>sesiones semanales</b> cedidas por algunas embajadas o gastar el equivalente a un sueldo básico por una hora de red en los hoteles de cadenas internacionales. Quienes no pueden pagar sumas semejantes han ideado formas más económicas y, por supuesto, ilegales.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Si un cubano envía un correo, seguramente podrá leerse al pie que la cuenta pertenece a algún ministerio, como el de Salud, o tendrá la firma de una prestigiosa Universidad habanera. El usuario puede que sea médico, efectivamente, pero no así el emisor del mensaje. <b>"Alquilamos las cuentas a quienes pueden tenerlas"</b>, explica Olga. En su caso, el propietario le permite acceder una hora por día, tiempo que ella misma controla de buena fe. El procedimiento "está prohibido, pero mientras no mandes mensajes conflictivos no te harán problema", aclara Olga.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El uso compartido de una cuenta merece algunas atenciones especiales, como no insistir si la contraseña marca error, <b>evidencia de que otro beneficiario del alquiler la está utilizando</b> en ese momento. La conexión, además, es lenta y penosa, por lo que la navegación se limita a leer y contestar correos: ver películas online o bajar fotos y videos es una tarea imposible.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>Antenas parabólicas</b></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Si un cubano desea colocar una antena parabólica que le permita acceder a canales de televisión de América Latina o Estados Unidos se arriesgará sin dudas a una requisa de las autoridades. Consumir medios provenientes del exterior está prohibido en Cuba, sometiendo a los televidentes a largas horas de <b>televisión estatal.</b> Es posible, claro está, hallar antenas ocultas fabricadas con <b>ollas de cocina o paraguas con papel de aluminio</b>. Pero si la intención es mirar televisión extranjera con un mínimo de calidad de señal, el cubano ha ideado un original sistema informal de <b>televisión por cable</b>.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Carlos Alberto tiene una parabólica que le permite acceder a una decena de canales, y desde su casa parten los cables coaxiles que llegan hasta las casas de los vecinos que contratan su servicio. Estas pequeñas redes clandestinas están a la vista de todos y, soborno mediante, cuentan con el <b>amparo de los empleados de la compañía telefónica estatal.</b> "Cada tanto, el Gobierno decide levantar las redes, pero siempre hay algún funcionario que nos adelanta el operativo", explica Carlos Alberto. Cuando la limpieza termina, los coaxiles vuelven a su sitio.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>Alimentos</b></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Claro que no está prohibido comer en Cuba, pero muchas veces <b>adquirir lo necesario exige niveles de esfuerzo dignos de una cruzada</b>. La libreta de racionamiento convierte a la ingesta de huevos o carne de res en una quimera, dependiendo la variedad de la dieta de la posibilidad de tener ingresos en CUC. Sin pesos convertibles, a razón de uno por dólar, se dispondrá de una pasta de dientes cada dos o tres meses, <b>leche en cartón si se es menor de siete años</b> o diez huevos al mes para todo el grupo familiar. Sólo los CUC permiten a los cubanos comprar en supermercados o shoppings mejor abastecidos, aunque ciertos insumos básicos seguirán dependiendo de inescrutables lógicas estatales de oferta y demanda.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>La falta de CUC obliga a los cubanos a delinquir constantemente para satisfacer sus necesidades básicas. </b>(Lea <a href="http://america.infobae.com/notas/47695-Abastecerse-en-Cuba-la-isla-de-la-escasez">Abastecerse en Cuba, la isla de la escasez</a>). Es así que los alimentos se obtienen la mayoría de las veces en el mercado negro, es decir aquel que no está bajo control del Estado y que se abastece del robo a las instituciones oficiales encargadas de suministrar mercadería a hoteles y restaurantes para turistas.(Lea<a href="http://america.infobae.com/notas/7988-Cuando-la-miseria-empuja-a-los-trabajadores-al-hurto"> Cuando la miseria empuja a los trabajadores al hurto</a>)</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>Reunirse o ir a la huelga</b></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En su artículo 54, la Constitución cubana reconoce <b>"los derechos de reunión, manifestación y asociación"</b>, especificando que son ejercidos por "los trabajadores, manuales e intelectuales, los campesinos, las mujeres, los estudiantes y demás sectores del pueblo trabajador, para lo cual disponen de los medios necesarios a tales fines". Pero la realidad es bien distinta, al menos para los grupos considerados por el régimen como <b>integrantes de la disidencia</b>. Cualquier reunión "sospechosa" merecerá la presencia de un miembro de la seguridad del Estado, que pacientemente limitará el número de asistentes a no más de diez. No cumplir con esa normativa<a href="http://america.infobae.com/notas/48794-Cuba-encarcelo-una-vez-mas-a-un-lider-de-la-lucha-contra-el-r"> se pena con la cárcel.</a></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>La situación se torna crítica si se trata de hacer valer los derechos laborales. En Cuba</b> "no hay derecho a la huelga y las manifestaciones se permiten sólo si son organizadas por el propio Estado o sus organizaciones de masas. De todas formas la Constitución de la República deja bien claro que ninguna de las libertades ciudadanas puede ser ejercida contra la existencia y fines del Estado socialista", escribe la abogada Laritza Diversent, autora del blog <a href="http://jurisconsultocuba.wordpress.com/">Jurisconsulto de Cuba.</a> </div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Al mismo tiempo, el Estado se toma la libertad de realizar procesos de reestructuración y despidos masivos alegando la falta de idoneidad de un trabajador.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fuente:&nbsp;<a href="http://america.infobae.com/notas/51145-Las-absurdas-prohibiciones-de-un-pais-llamado-Cuba"><b>InfoBae</b></a>.</div> <br /> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div>Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-52416413708371300792012-05-15T14:08:00.000-03:002012-05-15T14:08:07.189-03:00Orlando Zapata hoy cumpliría 45 años: “Como Cristo, tenemos que estar dispuestos a morir por la libertad”.<div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"> <a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKH8h4kS7Pf7kYMUZQXrL3ojT1ZBiuGU9MBW_eBTqg0qKszX3WU5ZpCGjHqDHGmXfHyu6aX8m8sqOr1GZx-33mIRmmAQLQWcnrcTfnMJs7GAQ48eif3OiOA_gfml_lrOKjt9gUeAWO3ns/s1600/OZT.PNG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjKH8h4kS7Pf7kYMUZQXrL3ojT1ZBiuGU9MBW_eBTqg0qKszX3WU5ZpCGjHqDHGmXfHyu6aX8m8sqOr1GZx-33mIRmmAQLQWcnrcTfnMJs7GAQ48eif3OiOA_gfml_lrOKjt9gUeAWO3ns/s1600/OZT.PNG" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> Hoy 15 de mayo Orlando Zapata Tamayo, mártir de la libertad de Cuba, cumpliría 45 años de edad. Su madre Reina Luisa Tamayo declaró en Miami que el sacrificio de su hijo fortaleció la lucha de la oposición democrática y se mantendrá siempre vivo. Orlando murió el 23 de febrero de 2010 después de una larga huelga de hambre y como resultado de la premeditada falta de atención médica que resultó en un fatal desenlace.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Reina Luisa, presidenta de honor del CID, envía un saludo a las Damas de Blanco y a toda la oposición en Cuba y les ratifica que no descansará en defender la causa de los que luchan por la democracia. Este próximo sábado Reina Luisa viajará a Puerto Rico invitada por el gobernador de la isla.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Orlando era un joven cristiano, humilde, discreto y valiente. Desde muy temprano comenzó su enfrentamiento contra la tiranía. Cumplía sus condenas predicando el Evangelio Cristiano y lo que él llamaba el Evangelio de la Libertad: “Como Cristo, tenemos que estar dispuestos a morir por la libertad”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Condenado y recondenado en simulacro de juicios por su constante rebeldía, Orlando insistía en denunciar en voz alta los abusos contra otros presos y la falta de derechos en nuestro país. A los tres años iniciales se sumaron otras condenas hasta pasar de 30 años. Orlando nunca se doblegó.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> No se consideraba un predestinado ni buscaba un liderazgo. Un ejemplo en esta época de tantas pretensiones. El 18 de mayo del 2004, en una de las parodias de juicio comenzó su alegato como: “Mi pequeña defensa contra el régimen de dinastía del dictador Fidel Castro y su hermano Raúl”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fuente: <a href="http://cubacid.blogspot.com.ar/2012/05/orlando-zapata-cumpliria-hoy-45-anos.html">Cuba Independiente y Democrática</a>.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div>Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-60426780562766107372012-05-14T11:14:00.000-03:002012-05-14T11:18:03.154-03:00La lista de La Habana. (*)<div style="text-align: justify;"> <div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"> <a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEip1jSCDi2sZAjj0C-cuczeugm-sQjlVUCODAOfUTczTCHmkPbpM1YrZ3MTpjdtcSvTbSH97waT_oZqOqw6lhKEZPjv2z4xpiJqs4TPoBKjPJ7C6yqp2ev9pZJVW_FQfTxJBLMOvFjwIQGC/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEip1jSCDi2sZAjj0C-cuczeugm-sQjlVUCODAOfUTczTCHmkPbpM1YrZ3MTpjdtcSvTbSH97waT_oZqOqw6lhKEZPjv2z4xpiJqs4TPoBKjPJ7C6yqp2ev9pZJVW_FQfTxJBLMOvFjwIQGC/s1600/images.jpg" /></a></div> El costo de la vida, la recesión, el trabajo, la distracción y los múltiples avatares del día a día, absorben la existencia del mundo de hoy. El agotamiento resultante remite al sueño, sin espacios para la reflexión. Un cuadro común y cotidiano para la mayor parte de la población del planeta.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Esta realidad tangible compulsa la&nbsp;búsqueda&nbsp;del modo, en los furtivos momentos de solaz, de descargar el inevitable stress de la vida moderna, postergando <i>ad infinitum</i> un instante compasivo para quienes sufren los embates de un destino adverso.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>La lista de La Habana</b> se propone llamar la&nbsp;atención&nbsp;sobre alguien necesitado de apoyo, de candor, de solidaridad, valores en repliegue en un mundo donde el temor y el&nbsp;egoísmo&nbsp;se han globalizado: se trata, entre otros tipos de desdichados, de las madres que desconocen el paradero de sus hijos, de los desaparecidos cubanos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>La lista de La Habana</b>, es un mensaje de solidaridad y de apoyo a quienes desde el interior de la isla de Cuba, día a día arriesgan su vida y la de sus familiares, para alcanzar sus deseos de libertad, <b>la lista de La Habana</b>, es un simple pero importante mensaje de apoyo a todas esas personas que desde una isla aislada&nbsp;del&nbsp;mundo exterior, sólo necesitan un mensaje de aliento y apoyo de todos aquellos que desde nuestras cómodas libertades estamos&nbsp;acompañándolos, aunque como mínimo menos sea desde nuestros deseos o plegarias de libertad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Desde la capital del odio fratricida, del aplastamiento gubernamental de las libertades fundamentales, de la conculcación de los más elementales derechos humanos, de la feroz represión del disenso, <b>"La lista de La Habana"</b> &nbsp;pide un minuto para leer estas líneas, y otro para enviar un simple email a:&nbsp;<a href="mailto:-113dominexaudi932@gmail.com">113dominexaudi932@gmail.com</a>&nbsp;con nombre, apellidos y&nbsp;país&nbsp;de residencia de toda persona que acepte suscribir este llamado a la conciencia cívica universal, a fin de levantar un tsunami de amor por encima de fronteras humanas y barreras naturales, de razas, idiomas e ideologías, posiciones económicas u creencias religiosas, en torno a un anhelo universal:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>POR EL DERECHO DE TODA MADRE A SABER DE SU HIJO, por el derecho de toda persona a vivir en paz y libertad, por el derecho a expresarse libremente.</b></div> <div style="text-align: justify;"> <b><br /></b></div> <div style="text-align: justify;"> Si podés, tomate sólo unos segundo, y envia un mail de apoyo y solidaridad a&nbsp;<a href="mailto:-113dominexaudi932@gmail.com">113dominexaudi932@gmail.com</a>&nbsp; miles de cubanos estarán felices de saber que fuera de la isla, hay millones de hermanos que los están acompañando.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (*) Por<b> José Alberto Alvarez Bravo</b>, gestor y Secretario de <b>AFACUDE </b>(Asociación de Familiares de Cubanos Desaparecidos)<br /> <br /></div> <br /> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div>Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com5tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-78895433783432715562012-04-30T16:34:00.000-03:002012-04-30T16:34:01.474-03:00La ofensiva estratégica del hermano en Jefe<table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"><tbody> <tr><td style="text-align: center;"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgsmzsCuylLTj7Ph91cLB6rG2GZTQ-hgGNSukUmot6HAoGBOdVZc8lyhQRhFB3gWuyxCmdEDTaPpIYCsigf7FRp2E6DGkBrR9X_newDM0g4FeGs0-65jgTQjVkoqHceLpr_kJnGDsTt4ARv/s1600/raul.PNG" style="margin-left: auto; margin-right: auto;" /></td></tr> <tr><td class="tr-caption" style="text-align: center;">Añadir leyenda</td></tr> </tbody></table> <div style="text-align: justify;"> Este artículo trata sobre la estrategia de la élite castrista en su lucha por la supervivencia. Se analiza en dos partes:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 1) Se enumeran los problemas que encontró Raúl Castro cuando comenzó a tomar las riendas del poder, a los que se sumaron luego nuevas y agravantes circunstancias.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 2) Se hace un bosquejo de la estrategia con la que tratarán de mantener el poder.</div> <div style="text-align: justify;"> <b><br /></b></div> <div style="text-align: justify;"> <b>Los problemas que encontró Raúl Castro</b></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En una reciente discusión transmitida por Radio Martí sobre la Iglesia en Cuba, el pastor Mario Félix Leonard afirmó desde La Habana que: “El régimen ha acudido a la Iglesia para que ésta lo salve”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Advirtió que en estas circunstancias, las iglesias tienen que tener mucho cuidado para no convertirse en aliados o cómplices de la tiranía.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Hace algunos años Raúl Castro también se refirió a la gravedad de la situación. Señaló que el régimen bordeaba el abismo. Los comentarios del general le hicieron creer a mucha gente que el nuevo timonel haría cambios sustanciales. No fue así, para frustración de la mayoría del pueblo y de quienes en el exterior lo habían promocionado como una especie de Deng Xiaoping.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como la parálisis o la lentitud de las reformas es una reacción común de las dictaduras, la falta de acción en Cuba no sorprendería a un conocedor del tema.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Quizás Raúl Castro no se dio cuenta de cuánta expectativa había creado y cuánto daño le hizo su inacción. Fue una oportunidad histórica que no pudo o no supo aprovechar.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Por no tomarse las medidas necesarias se perdió un tiempo valioso.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El caso evoca el episodio entre Mijail Gorbachov y Erich Honecker, el dictador de la Republica Democrática Alemana, el 7 de octubre de 1989, durante la celebración del 40 aniversario de la fundación de la RDA.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Las demostraciones públicas y las renuncias de miembros del partido comunista evidenciaban la crisis en la RDA. Eran pruebas del agotamiento del sistema comunista y del ansia de libertad de los alemanes.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ante aquella circunstancia Gorbachov le advirtió a Honecker que la vida castigaba a aquellos que no reaccionaban a tiempo. El recalcitrante dictador no prestó atención, y once días después perdió su cargo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Al asumir parcialmente las funciones que le delegó Fidel Castro y que luego Raúl Castro parece haber consolidado, tuvo que enfrentar problemas como estos:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 1) Los recursos de la subvención venezolana, las inversiones extranjeras y los ingresos de la industria turística, la minería más otros rubros, no alcanzaban para amortiguar la ineficiencia del aparato productivo y la inmensa carga del aparato estatal.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ni la subvención ni la economía nacional podían frenar el deterioro. El crédito externo se había reducido considerablemente. Los aliados políticos como China, Rusia, Irán y el Brasil de Lula no estaban dispuestos a apalancar económicamente al castrismo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 2) A pesar del periodo especial, que se había decretado después del colapso de la URSS, la economía cubana, el Estado y la población seguían acostumbradas a la dependencia, adquirida durante tres décadas de subvención soviética.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 3) La corrupción era un cáncer sin cura. En todo el país y en todos los niveles se había entronizado la cultura del robo al Estado. El puesto de trabajo mal pagado era la oportunidad de estar en un lugar donde se podía sustraer algo que se revendía para no pasar hambre. Se robaba individualmente o como parte de un esquema o un grupo.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 4) La nomenclatura había perdido la fe en el socialismo y en sus dirigentes. Los mandos medios habían dejado de ser incondicionales. Simulaban pero no creían. Obedecían sin lealtad ni pasión. La corrupción era también práctica común en este mundo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 5) Sin lealtad ni fe en el futuro, el represor era un sádico o un policía preocupado por las consecuencias de sus acciones en un mañana postcastrista. La represión se había transformado en un acto de matonería. Lejos de ser un medio para mantener viva la obediencia, el castigo se había convertido en un acicate al descontento y a la rebeldía.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 6) La nueva generación de cubanos no tenía vínculos con la de los revolucionarios históricos. Estos eran un grupo pequeño de ancianos privilegiados alejados del pueblo, de sus inquietudes y de sus necesidades. El deseo de escapar del país era el común denominador entre los jóvenes.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Una incipiente sociedad civil prosperaba sin que la tiranía pudiera evitarlo. La oposición democrática era una piedra en el zapato. No se podía liquidar como se deseaba. Hacerlo aumentaría el aislamiento internacional y perjudicaría la imagen de Cuba como destino turístico.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 7) El exilio cubano gravitaba cada vez más en la vida de los cubanos en la isla. Amigos, conocidos y familiares vivían mucho mejor en el extranjero. Las remesas, los regalos y sus visitas lo demostraban. Hasta el poder político que habían alcanzado los cubanoamericanos en los Estados Unidos era una muestra de la capacidad del nacional para salir adelante donde hubiera libertad y oportunidades.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ante este cuadro, Raúl Castro, consciente del gran descontento del pueblo y temeroso de que ante la “esperada” muerte de su hermano la situación se le escapara de las manos, quiso presentarse como un reformador. Sin dudas ganó tiempo entre la expectativa que generó y la desilusión posterior.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Las promesas de Raúl Castro fueron un error garrafal producto de su temor y de su ignorancia. Fidel Castro puede haber sido el freno que impidió que su hermano llegara a un acuerdo con los Estados Unidos y que algunas reformas importantes se llevaran a cabo, pero esto es pura especulación. El hecho es que Raúl Castro trató de aplacar la frustración de la gente declarando que: “Pese a nuestros deseos de arreglar todos los problemas, no podemos gastar más de lo que tenemos”.</div> <div style="text-align: justify;"> <b><br /></b></div> <div style="text-align: justify;"> <b>Los problemas que surgieron después</b></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 1) Hace cuatro años nadie podía imaginarse a un Hugo Chávez con cáncer.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 2) La crisis económica mundial era incipiente y no se podía saber cuánto afectaría a los países industrializados de Occidente y el mundo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 3) Desde entonces la Unión Europea ha ido endureciendo su política respecto al régimen. Aunque la Posición Común es una estrategia de espera, no deja de tener su efecto político. Puede convertirse en un verdadero problema para el régimen.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 4) No se esperaba que los socialistas españoles perdieran el poder. El gobierno español era el aliado tácito del castrismo en Europa.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 5) Ni estaban en el panorama las revueltas del mundo árabe y el impacto que causarían en el mundo a favor de la democracia y en contra de las dictaduras. En la nomenclatura castrista el efecto, aunque desconocido, tiene que haber sido persuasivo. Ni con petróleo, ni con un ejército poderoso, ni siendo aliado de los Estados Unidos, como fue el caso de Mubarak en Egipto, un régimen puede triunfar frente a un pueblo decidido.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 6) Tampoco había verdadera evidencia o conciencia del impacto de la revolución digital en un régimen dictatorial, aunque su penetración en un país fuera limitada, como es el caso de Cuba. En China, con una penetración muy extendida, parecía que los controles del gobierno chino en la Internet eran eficaces. Hoy ya esa opinión no es tan válida.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 7) Ni había la posibilidad de que el Presidente Obama pudiera perder la reelección. El castrismo perdió la oportunidad de negociar con un gobierno estadounidense que tenía suficiente poder político para llegar a un acuerdo. Hoy, aunque el castrismo quiera negociar, la reelección de Obama no es algo inapelable, y el actual presidente no tiene ya el mismo poder que entonces.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 8) El argumento del embargo como la causa de los males de Cuba dejó de ser una excusa eficaz con la que el régimen puede justificarse ante el pueblo y el mundo. En parte porque el propio Raúl Castro dijo que la crisis en Cuba no se le podía atribuir al embargo, en parte porque la población se ha dado cuenta que su bajo nivel de vida no tiene que ver con el embargo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En la medida en que los factores y circunstancias señalados hacen muy difícil un repunte de la economía cubana actual, el levantamiento del embargo y el turismo estadounidense se han convertido en la tabla de salvación del régimen.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En grandes rasgos hemos enumerado como a los problemas que había cuando Raúl Castro alcanzó el poder se han sumado otros.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Tenía razón Gorbachov: la vida castiga a aquellos que no atienden sus problemas a tiempo.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <b><br /></b></div> <div style="text-align: justify;"> <b>La ofensiva del Hermano en Jefe</b></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ante una crisis que ha ido complicándose con el tiempo, la gerontocracia castrista ha reaccionado con una incapacidad propia del deterioro de sus neuronas y la disminución de la testosterona que acompaña a la ancianidad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La élite castrista ha tratado de justificar su incapacidad alegando que las medidas tienen que tomarse gradualmente. El argumento sería razonable si hubieran conducido gradualmente a un mejoramiento de la situación, pero este no ha sido el caso.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Si querían permanecer en el poder tenían que renovar la legitimación que tuvo la revolución hace medio siglo. Esto implicaba hacer una revolución en la revolución. O más bien una revolución ante el fracaso de medio siglo de castrismo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Por falta de verdadero liderazgo no lo han hecho. Purgaron a quien pudo haberlo intentado. Perdieron la oportunidad de haberse ganado la amnistía ante la historia y el pueblo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Si Chávez no estuviera en peligro la élite castrista podía darse el lujo de seguir entreteniéndose en espera del viaje al cementerio. Posiblemente lo hará si logra mantener en Venezuela un gobierno que los siga subvencionado. Pero los problemas se acumulan y aumentan.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Hoy por hoy, necesitan con urgencia asegurarse un ingreso adicional de tres a cinco mil millones de dólares que le permitan comprar el petróleo en el mercado internacional o en Venezuela si el chavismo pierde el poder.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Pero independiente de la emergencia causada por la situación en Venezuela, la única posibilidad de supervivencia del castrismo está en el capitalismo. El capitalismo a su manera.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Esteban Lazo, el principal “ideólogo” de la dictadura, acaba de anunciar que dentro de cinco años el 50% de la economía cubana estará en manos privadas. Es una charlatanería, pero tiene un propósito.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Haciéndose eco de Lazo, Roberto Veiga, director de la Revista Laical, declaró en Nueva York que “Cuba podría ser un país maravilloso en cinco años, pero se requiere un modelo político inclusivo y ajustes económicos difíciles”. Otro “bluff” también con su intención.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Veiga agregó que Cuba debe sufrir aun cuando las políticas sociales sean lo más sensatas y equilibradas posibles, porque los reajustes económicos serían traumáticos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El empresario cubano Carlos Saladrigas, famoso por la advertencia al exilio de que hay que montarse en el tren, también se refirió recientemente en un programa de Radio Martí a los sufrimientos que tendría que pasar la población en el proceso de cambio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Es como si los tres hubieran salido de la misma reunión y cada uno dio su versión de lo que allí explicaron.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La conclusión obligada que se desprende de estas declaraciones es que la conversión al capitalismo es urgente. Ni los Estados Unidos ni ningún otro país la tiene que estimular ni aplaudir. Los cambios se harán por la necesidad de la supervivencia de la élite castrista.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Transformar la economía cubana para que un 50% quede en manos privadas requiere una ejecución diestra, drástica y siniestra.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Esto no tiene que ver nada con un cambio político. Lo que se haga se hará para salvar y consolidar a la dictadura. Asunto aclarado públicamente por el Vicepresidente Murillo durante la estancia del Papa Benedicto XVI en Cuba: “no va haber una reforma política”. La actualización del modelo sólo comprende el campo económico.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La conversión al capitalismo del 50% de la economía cubana requiere de algunas garantías para los empresarios. Garantías para sus inversiones y para sus ganancias.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Esa transformación que anuncia Esteban Lazo no se va a alcanzar con la economía de timbiriche representada por los cuentapropistas. Al régimen no le interesa que la población alcance algún nivel significativo de libertad económica.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El régimen planea atraer empresas transnacionales, a las cuales no les preocupa en absoluto la libertad ni los derechos de nadie. Éstas aceptarán el régimen político actual o uno parecido a cambio de algunas garantías, por ejemplo:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 1) Los salarios en la isla seguirán siendo lo suficientemente bajos como para que sea más atractivo invertir en Cuba que en cualquier otro país donde exista estabilidad social y garantías legales. A los hoteleros españoles les ha ido muy bien en Cuba pagando salarios muy inferiores a los que pagan en México, Costa Rica o en cualquier otro país democrático.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 2) El régimen facilitará las inversiones obviando exigencias ambientales y derechos laborales. Los privilegios y obligaciones se negociarán directamente con una entidad estatal en forma expedita. Las mordidas serán eliminadas en lo posible. Nada más que muerde el estado.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> 3) El gobierno castrista hará lo necesario para que se materialice el levantamiento del embargo y de esta forma que estas empresas puedan tener acceso al mercado de los Estados Unidos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Las dos primeras condiciones se pueden garantizar. La dificultad está en el levantamiento del embargo. Asunto fundamental, porque el desarrollo de la economía cubana sin una relación normal con los Estados Unidos es muy difícil.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Para lograr el levantamiento del embargo el régimen necesita que Washington deje de poner como condición una transición democrática tradicional. Que es la que exige el exilio cubano.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La alternativa consiste en plantear que esa transición será el resultado del desarrollo del capitalismo en Cuba. Hace algún tiempo algunos exiliados se entusiasmaron con ese esquema (el cuentapropismo), hasta que se dieron cuenta que las cosas no eran tan atractivas como parecían.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Ahora se insistirá en que el desarrollo del capitalismo en Cuba es el camino para alcanzar la democracia. Este argumento es una negación de la experiencia histórica, como han demostrado los economistas Daron Acemoglu y James Robinson en su exhaustivo estudio de la relación entre el progreso económico y las libertades políticas. Pero esto es tema para otra ocasión.</div> <div style="text-align: justify;"> <b><br /></b></div> <div style="text-align: justify;"> <b>¿Cómo lograrlo?</b></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El régimen ha lanzado una ofensiva para neutralizar y dividir al exilio cubano y a sus representantes políticos en Washington. Quieren arrinconarlos ante el pueblo estadounidense.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Para eso esperan tener como aliados a la prensa de izquierda de los Estados Unidos, a la Iglesia Católica de los Estados Unidos, a congresistas en Washington, a instituciones de estudio, y a una minoría muy pequeña del exilio cubano.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El propósito es lograr que el exilio sea visualizado como gente recalcitrante que se niega a la reconciliación nacional y a los cambios ofrecidos y puestos en marcha por el gobierno cubano.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El comentario del Cardenal Ortega de cómo el Monseñor Agustín Román le había advertido de que no usara la palabra reconciliación en Miami es una muestra de hacia donde va dirigida la campaña de desprestigio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Parte de esta estrategia es estimular el apetito de los empresarios cubanos, con negocios y condiciones en Cuba que los hagan romper con la posición tradicional del exilio. Invitarlos a que se monten en el tren de Saladrigas.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Para muchos capitalistas será una tentación ir a Cuba a pagar sueldos de hambre y a adueñarse a bajo precio de una buena parte del patrimonio nacional.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En todo esto la Iglesia Católica cubana tiene un papel muy importante, tanto dentro como fuera de Cuba. No es la facilitadora de un dialogo entre la oposición y el gobierno. La Iglesia decidirá quién es oposición legítima y quienes son delincuentes. En realidad la Iglesia es la que ocupará el lugar de la oposición, desplazando a los legítimos opositores. La Iglesia y la oposición oficial negociarán las concesiones con la dictadura.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Así, a grandes rasgos, visualizo la estrategia de la elite castrista para salir de su aprieto y no perder el poder en Cuba.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Hay un aspecto de todo este asunto que es el problema de la sucesión castrista.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> ¿Cómo lograr que el gobierno de los Estados Unidos acepte una sucesión castrista? Una posibilidad puede ser con el argumento de que ya los Castro no gobiernan y se están realizando cambios económicos fundamentales.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Los Castro podría parecer que se retiran del poder pasándolo a una nueva generación de sus incondicionales: oficiales de las fuerzas armadas y del Ministerio del Interior que les garantizarían a los dos hermanos y a los “históricos” y a sus familiares seguridad, privilegios y el manejo del poder detrás de bambalinas, a cambio de que se puedan enriquecer como socios de los empresarios extranjeros o dueños de empresas estatales que han sido privatizadas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Lejos de ser una idea descabellada, la primera vez que la escuché fue aproximadamente hace un poco mas de 15 años, cuando un alto militar estadounidense le relató a mi padre una visita hecha por militares cubanos al Pentágono. Pidieron 20 años para hacer una transición en Cuba aceptable para los Estados Unidos. Esta consistiría en pasarles el poder a los oficiales jóvenes que estaban preparando para esa eventualidad.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El estadounidense le comentó a mi padre que la respuesta a la delegación de cubanos había sido que esos asuntos tenían que tratarlos en la Casa Blanca o en el Departamento de Estado.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Hace una semana un ex oficial del las Fuerzas Armadas cubanas que se encuentra en el exilio, me alertó sobre la misma posibilidad, advirtiéndome que los Castro podían escoger esa vía.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como este amigo tiene ya a su favor conmigo un buen porcentaje de aciertos me dediqué a otear el horizonte, y me encontré el artículo del profesor Alexis Jardines <a href="http://www.diariodecuba.com/cuba/10817-quienes-beneficiarian-los-cambios"><b>¿A quiénes beneficiarían los cambios?</b></a>&nbsp;en el que dice:</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> “El contraste con la situación cubana resulta revelador: en medio de la degradación de la economía socialista no se ha producido la renovación de la élite. Hemos saltado directamente a la supervivencia de la casta gobernante, correspondiente a la fase de transición, mientras nos mantenemos en la fase anterior: la degradación. La junta militar octogenaria que gobierna en Cuba evitó con éxito la necesidad de renovación. Esto significa que aún no se ha salido de la etapa de degradación de la economía y que -considerando el factor biológico- la fase de transición podría ser abrupta. Sin embargo, cabe también la posibilidad de una acelerada renovación de cuadros a fin de contar con el capital humano necesario para encarar la transición desde el poder”… “En mi opinión, es esta la salida por la que ha apostado el Gobierno cubano. El 17 de Octubre del 2011, por ejemplo, tuvo lugar la apertura estratégica (el término es del propio Miguel Díaz-Canel) de la Escuela Superior de Cuadros del Estado y del Gobierno. ¿Qué se estudia allí? Gestión empresarial, Administración pública y Dirección”.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En conclusión, como toda élite explotadora, el pequeño grupo que controla a Cuba tiene toda la intención de mantenerse en el poder. Temen perder sus privilegios y temen a la justicia. Desde hace muchos años están convencidos de que el socialismo era un fracaso pero se han negado a hacer cambios fundamentales, razón por la cual ha empeorado la situación. A los problemas que enfrentaba el régimen se han sumado otros que agravan la situación.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Para evitar el empeoramiento de la economía el único camino que les queda es atraer inversiones capitalistas. Mientras el embargo estadounidense se mantenga será muy difícil el desarrollo de una economía capitalista en Cuba aliada con la dictadura. Ante esta situación y la posibilidad de la pérdida de la subvención venezolana, el régimen ha puesto en marcha una estrategia desesperada para tratar de que se levanten las restricciones a los ciudadanos estadounidenses para que puedan viajar de turistas a Cuba y para que eventualmente se levante el embargo.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Las posibilidades de que esta estrategia sea exitosa dependerán en buena parte del actual gobierno estadounidense. Dependerá de las elecciones en los Estados Unidos, y de la presión del exilio cubano y sus aliados en ese país. Hasta ahora el viaje del Cardenal Ortega a los Estados Unidos y la de su lugarteniente Roberto Veiga no han tenido un impacto positivo. Pero es muy temprano todavía vaticinar nada, ya que puede haber cartas escondidas que salgan a relucir.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fuente: <a href="http://patriapuebloylibertad.blogspot.com.ar/2012/04/la-ofensiva-estrategica-del-hermano-en.html"><b>Cuba Independiente y Democrática (CID)</b></a>.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <br /> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div>Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-8921206785956307882012-04-23T11:59:00.000-03:002012-04-23T11:59:09.581-03:00El fraude de las estadísticas de la dictadura castrista sobre la mortalidad infantil. (*)<div style="text-align: justify;"> <a href="https://encrypted-tbn2.google.com/images?q=tbn:ANd9GcTrIIzfJs9v_jNfWmRWvWOUduugOlamBvUfTtX26B5TfiQnl-xtqA" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" src="https://encrypted-tbn2.google.com/images?q=tbn:ANd9GcTrIIzfJs9v_jNfWmRWvWOUduugOlamBvUfTtX26B5TfiQnl-xtqA" /></a>El objeto de este artículo es el de exponer la verdad sobre el mito de la tiranía castrista acerca de la mortalidad infantil.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En informes del gobierno publicados por el diario oficial Granma, enero del 2001, éste se vanagloriaba que en el 2000 la mortalidad infantil en Cuba estuvo entre las más bajas del mundo, 7.2 por mil nacidos vivos, cifra de muy dudosa veracidad como veremos en los datos suministrados más adelante. Las estadísticas de la ONU señalan que Cuba tuvo en 1957 una mortalidad infantil de 32 por mil nacidos vivos, la más baja en América Latina. Esta cifra colocó a Cuba en la posición número 13 a nivel mundial, al frente de países como Austria, Bélgica, Corea del Sur, España, Francia, Grecia, Israel, Italia, Japón y Portugal. En la actualidad todos esos países se encuentran delante de Cuba, la cual ocupa el lugar 29 a nivel mundial. No está lejano el día en que podamos comprobar la veracidad sobre dichas estadísticas.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Los datos y opiniones que se exponen a continuación han sido emitidos por organizaciones médicas, la ONU, periodistas independientes dentro de Cuba y por doctores en medicina.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El siguiente artículo publicado en The Medical Sentinel 2000, órgano oficial de the <a href="http://www.aapsonline.org/"><b>Association of American Physicians and Surgeons</b></a>, revela lo siguiente:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"La dictadura castrista dice tener una mortalidad infantil más baja que Estados Unidos. Pero cuando se examina más a fondo, se comprueba que dicho reclamo es falso. La realidad es que los médicos en Cuba son presionados para que usen todos los medios a su alcance para distorsionar la mortalidad infantil, siendo recompensados financieramente los que se prestan a dicha infamia.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"</i><i><i>El mantenimiento artificial de la vida de los infantes durante el primer año de nacidos, con el objeto de alcanzar una meta numérica en la mortalidad infantil en determinado sector de la salud pública, es practica común en el sistema cubano. La tasa de mortalidad infantil en Cuba desde 1 a 4 años es un 34 por ciento mayor que en Estados Unidos (11.8 por mil contra 8.8 por mil). También la mortalidad maternal en Cuba es casi cuatro veces mayor que en Estados Unidos (33 por 1000 contra 8.4 por 1000). La mortalidad infantil en Cuba, bajo estas circunstancias, no es representativa del bienestar y el nivel de vida de la población."</i></i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <i> </i></blockquote> <div style="text-align: justify;"> El Dr. Juan Felipe García MD, Jacksonville, Florida, abril 2001, en entrevistas con médicos cubanos recién llegados, recopiló la siguiente información:</div> <blockquote class="tr_bq" style="text-align: justify;"> <i>"La estadística peri-natal del gobierno cubano es un fraude. Cuando un niño nace, el pediatra es condenado si reporta estadísticas adversas, por lo tanto, se falsifican fechas en historias clínicas para que los niños 'mueran' después del primer año (La mortalidad perinatal está definida por los muertos dentro del primer año de vida). Si un médico reporta un resultado adverso para la 'Revolución', cae en desgracia y le puede costar desde un castigo severo, hasta el trabajo. Los niños 'no pueden morir después de nacidos' y menos en la sala de parto."</i></blockquote> <div style="text-align: justify;"> Mario Enrique Mayo de la Agencia Félix Varela, reportó desde Camagüey para <a href="http://www.cubapress.com/"><b>Nueva Prensa Cubana</b></a>, el 26 de enero, 2003, lo siguiente:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"A la doctora Olga Oropeza, una especialista del hospital materno provincial Ana Betancourt, se le amonestó por haber dejado nacer vivo a un niño, de bajo peso, en la ciudad de Camagüey.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i><i>"El vicedirector de asistencia médica, doctor Leonardo Ramírez, le hizo el reproche a la galena porque eso afectaba la cifra de mortalidad infantil. Esta censura fue realizada el 30 de diciembre, cuando se hacían las informaciones de fin de año sobre la mortalidad infantil."</i></i></div> <i> </i></blockquote> <div style="text-align: justify;"> Esta noticia corrobora la información anterior de médicos cubanos recién llegados al exilio.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Lo relatado a continuación, sólo sucede en la actualidad en países muy atrasados, supuestamente no debiera suceder en una "POTENCIA MÉDICA" como Cuba.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /> <div style="text-align: center;"> <iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="350" src="http://www.youtube.com/embed/h95_qCTOGEE?rel=0" width="500"></iframe> </div> <br /> <a href="http://www.cubanet.org/CNews/y01/jun01/25a5.htm"><b>María Elena Rodríguez</b></a>, reportera de Cuba Voz, el 25 de junio de 2001, reportó:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Hospitales infantiles de la ciudad de La Habana no disponen de reactivos químicos para efectuar pruebas de laboratorio clínico de vital importancia en la emisión de un diagnóstico preciso.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>'Hace seis meses que no se puede realizar la prueba de sangre para detectar la fiebre tifoidea y tampoco la eritrosedimentación', dijo una técnica de laboratorio del hospital materno infantil del municipio Diez de Octubre de Ciudad de La Habana.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>Otros hospitales de la capital que carecen de productos químicos para análisis de sangre son los pediátricos del Cerro, de Centro Habana, de San Miguel del Padrón, así como el Arturo Aballí y el Instituto de Reumatología de adultos que se encuentra en la antigua clínica Dependiente."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.cubanet.org/CNews/y01/ago01/23a1.htm"><b>Juan Carlos Linares</b></a> reportó desde La Habana, el 22 de agosto de 2001, para CubaNet lo siguiente:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Más de 80 niños contagiados con meningoencefalitis equina han sido atendidos en el hospital Pediátrico del Cerro (antigua Católicas Cubanas) en las últimas semanas.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"La cifra evidencia que se trata de una epidemia, y no por gusto el Ministerio de Salud Pública designó al Pediátrico del Cerro -enclavado en el municipio del mismo nombre en la capital cubana- para que atendiera los casos de mayor gravedad que se presentaran. 'Aunque está previsto que otros hospitales de Ciudad de La Habana prestarán su asistencia si la enfermedad se extiende', indicó la fuente.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>La prensa independiente cubana ha informado en los últimos tiempos sobre diferentes problemas de salud en la capital de Cuba, sin embargo los medios nacionales no publican nada, absolutamente nada sobre este tipo de temas."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.cubanet.org/CNews/y02/jul02/04a1.htm"><b>José Izquierdo</b></a>, Güines, Grupo Decoro / www.cubanet.org, 3 de julio 2002, reportó:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Una invasión de garrapatas causó el cierre temporal de la sala ocho, especializada en pediatría, del hospital Aleida Fernández, ubicado en Güines, provincia La Habana.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>No sabemos qué hacer, el estado higiénico del hospital es deplorable. Es común encontrarse con grandes cantidades de cucarachas, mosquitos, ratones y ahora garrapatas."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.cubanet.org/CNews/y02/ago02/07a2.htm"><b>Víctor Rolando Arroyo</b></a>, Pinar del Río, UPECI / www.cubanet.org, 6 de agosto, 2002, reportó:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"La escasez de biberones en el hospital pediátrico de la provincia cubana Pinar del Río es la causa por la que a los niños ingresados en esa instalación se les alimenta en pomos desechables de suero, si los padres no llevan sus propios utensilios para la lactancia de los menores. Sin embargo, en las tiendas dolarizadas hay abundantes existencias de biberones fabricados en China, lo que echa por tierra el argumento del embargo estadounidense."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> Beatriz del Carmen Pedroso, La Habana, <a href="http://www.cartadecuba.org/"><b>Carta De Cuba</b></a>, agosto 27, 2002, reportó:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"La crítica situación en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, ubicado en Avenida 41 en el municipio capitalino de Marianao, determinó el cierre total de las salas de atención a enfermedades diarreicas agudas por falta de higiene, y dos de sus salones quirúrgicos con que cuenta esta instalación de salud, al carecer de equipos de climatización y balones de oxígeno.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Es lamentable que se pospongan o no se realicen intervenciones quirúrgicas a niños con diferentes dolencias, algunas de urgencia, y que los tengamos que remitir con urgencia a otros hospitales para concluir la operación', admitió un funcionario del hospital.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"El Juan Manuel Márquez fue edificado en la década de los años 90, pero su construcción es deficiente, ya que la mayoría de sus paredes están agrietadas y existen filtraciones en los techos."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> Dorka de Céspedes / HavanaPress, <a href="http://www.cubanet.org/opi/www.nuevaprensa.org">Nueva Prensa Cubana</a>(www.nuevaprensa.org), reportó desde La Habana, noviembre 14, 2002:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Diferentes brotes de leptospirosis -comúnmente conocida como "la enfermedad del ratón"-, dentro y fuera de la capital cubana, han obligado a jóvenes trabajadores de salud pública a aplicar el veneno contra las rata, conocido por Biorat.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Hasta el momento se han reportado 3 niños fallecidos a causa de la leptospirosis, en el municipio habanero de Güines. Y numerosos casos aislados en zonas capitalinas. La causa aparente de este nuevo brote es la aparición de ratas, después de la limpieza intensiva en las áreas metropolitanas."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.cubanet.org/sindical/news/y02/12170201.html"><b>Alicia Zamora Labrada</b></a>, Lux Info Press / www.cubanet.org, La Habana, 15 de diciembre, 2002, reportó:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"La dirección provincial del ministerio de Salud Pública ordenó el cierre inmediato del Hospital Materno - Infantil "Lebredo", aledaño al Hospital General Docente "Julio Trigo" (antiguo Sanatorio La Esperanza) ubicado en el Km. 7 de la Calzada a Bejucal en el municipio Arroyo Naranjo de la capital.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"La información fue suministrada a esta agencia por la doctora Rayma Alonso, especialista en Ginecobstetricia.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"La aplicación de tan urgente medida se debe a la crítica situación en que se encontraba la instalación hospitalaria y que ha sido denunciada por trabajadores del Sindicato Independiente de la Salud, afiliado a la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba (CONIC)."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> El Anuario Estadístico de la <a href="http://www.un.org/spanish/"><b>ONU</b></a> informa lo siguiente:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Cuba es el país con la menor tasa de natalidad en América Latina y el país con el mayor número de abortos en el mundo, 0.71 aborto por cada nacimiento vivo en 1991, dos veces el índice de los otro países (Datos basados en estadísticas oficiales del gobierno cubano)".</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <i></i><br /> <div style="text-align: justify;"> <i><i>"La terminación selectiva de los 'embarazos de alto riesgo' hace descender el índice de mortalidad infantil."</i></i></div> <i> </i></blockquote> <div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.miami.com/mld/elnuevo/"><b>El Nuevo Herald</b></a>, en la edición del 23 de Septiembre del 2000, publicó lo siguiente:</div> <blockquote class="tr_bq" style="text-align: justify;"> <a href="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiefm8jgVBBB3p5JzBwsZA751YQOXBwZjPYYBS_lYBXAQryIciOzYLIa1UZeilcyrgwIFUYvR8McwyKagXhdMAzt28Wb5SO5A4KiEswR_Cm3gLTpC4MlMF4ySS6EAbs6OQmeAnWRhsm7xpF/s1600/2.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" height="237" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiefm8jgVBBB3p5JzBwsZA751YQOXBwZjPYYBS_lYBXAQryIciOzYLIa1UZeilcyrgwIFUYvR8McwyKagXhdMAzt28Wb5SO5A4KiEswR_Cm3gLTpC4MlMF4ySS6EAbs6OQmeAnWRhsm7xpF/s320/2.jpg" width="320" /></a><i>"Más de 3 millones de abortos en 30 años. Cuba es una de las naciones del mundo con más altos índices de abortos. Las estadísticas oficiales lo demuestran. Por ejemplo, entre 1968 y 1992 se realizaron 2.9 millones de interrupciones de embarazo, y de 1993 a 1997 se llevaron a cabo 424,214 abortos. De esto resulta que, en las últimas tres décadas, se han practicado más de tres millones de interrupciones de embarazo. En los últimos años, las autoridades de salud han reconocido que hay un significativo aumento del número de embarazadas menores de 20 años, con todo lo que eso implica de peligro para esas jóvenes y los trastornos familiares que esto trae consigo."</i></blockquote> <div style="text-align: justify;"> Dr. Ricardo Alfonso N., Cirujano, Caracas Venezuela, 17 de diciembre de1999, en carta abierta a Hugo Chávez dice:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Es de hacer notar, que sólo los que hemos estado en ese ´PARAISO' y conocemos desde adentro la medicina Cubana, podemos afirmar (quiero aclarar que como médico hago esta afirmación), que la medicina Cubana es una de las grandes mentiras de este siglo, es una medicina primitiva, que se remonta a los años 50, donde no hay ni el menor conocimiento de la medicina moderna.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Hasta cuándo el engaño, Señor Presidente, la medicina cubana es 'UNA GRAN MENTIRA', su interferón, su vacuna de la hepatitis B, su tratamiento del SIDA, sus trasplantes de Huesos, etc.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Los que hemos estado en Cuba y somos médicos sabemos que los Hospitales no funcionan, no hay sábanas, no hay medicinas, los niños mueren de mengua, y no hablo por hablar, estuve viendo un nene, en el Hospital de Marianao, por que un familiar me lo pidió, allá en Cuba y no había nada con que tratarlo y no conocían las medicinas modernas."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> Gonzalo Guimaraens en su artículo "<a href="http://www.amigospais-guaracabuya.org/oaggg029.html"><b>Vacuna cubana contra la menningitis: ineficacia comprobada</b></a>", publicado en amigospais- guaracabuya.org, Julio 2000, dice lo siguiente:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Un estudio del conceptuado Centro de Vigilancia Epidemiológica (CVE) del Estado de São Paulo, Brasil, dado a conocer recientemente, recopila datos estadísticos demoledores acumulados durante los últimos años que muestran la ineficacia de la vacuna cubana contra la meningitis B en los niños menores de cuatro años, los más vulnerables a esa terrible enfermedad. Después de dar claras y minuciosas informaciones sobre testes efectuados en São Paulo, Rio de Janeiro, Santiago de Chile e Islandia, afirma: "Los estudios realizados con la administración de la vacuna cubana en los menores de cuatro años de edad -frecuentemente el grupo de mayor riesgo para contraer esa enfermedad- no presentaron evidencias significativas de protección. Por lo tanto, esa vacuna no debe ser recomendada como medida profiláctica de la enfermedad meningocócica del grupo B, para niños menores de cuatro años.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"El mito publicitario sobre la vacuna cubana contra la meningitis B cobró impulso internacional en noviembre de 1988, en Atlanta, durante un congreso internacional de medicina. En las sesiones, causó impacto la presentación de un estudio efectuado por investigadores de la isla sobre los aparentemente excelentes resultados preventivos de dicha vacuna, desarrollada por el Centro Nacional de Biopreparados de Cuba. Creyendo a pies juntillas en esos alegados resultados, la Secretaría de Salud del Estado de São Paulo, Brasil, y posteriormente el propio Ministerio de Salud de ese país, encomendaron a Cuba durante 1989 y 1990 más de 15 millones de dosis, en valores que sumaron centenas de millones de dólares.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"El negocio para Cuba comunista fue redondo. Para muchos niños brasileños, lo que vino fue la decepción. Una década después de esa malograda experiencia, el Centro de Vigilancia Epidemiológica (CVE) del Estado de São Paulo ha dado a conocer este informe con resultados concluyentes. Más vale tarde que nunca, dice el refrán. 'Brasil ya gastó 300 millones de dólares con una vacuna cubana que no presentó resultados', lamentó el Dr. Isaías Raw, director del conocido Instituto Butantan de São Paulo, especializado en biotecnología. El CVE ha presentado hechos y estadísticas que hablan por sí, y que contribuyen a desmitificar otro de los supuestos "logros" de la medicina cubana, tan alardeados por el régimen comunista y por sus seguidores en el mundo entero."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> El Dr. Miguel Ángel García Puñales en su escrito "<a href="http://www.hispanocubana.org/revistahc/paginas/revista8910/REVISTA7/articulos/sistema.html"><b>El Sistema Sanitario Cubano</b></a>", dice lo siguiente:</div> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Existe en Cuba más de un sistema sanitario, el que funciona para la clase dirigente y los turistas y al que tiene alcance el pueblo. No es un sistema público, pues el pueblo solo tiene acceso a una parte de él, la menos beneficiada.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"No es gratuito, por cuanto los trabajadores son gravados desde 1962 con un impuesto sobre el salario cuyo destino tenía la salubridad y los medicamentos que hoy son prácticamente inexistentes y que siempre han sido cobrados.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"En mi tránsito por el Sistema Nacional de Salud, fui profesor en la enseñanza posgraduada, jefe de departamento en un instituto de investigación, vice-director docente en un hospital y jefe de un departamento de desarrollo en el organismo central del MINSAP, precisamente en el área de información.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"En todo ese tiempo pude observar cómo se encubren los resultados del trabajo sanitario, manipulando o simplemente desapareciendo la información.</i></div> </blockquote> <blockquote class="tr_bq"> <div style="text-align: justify;"> <i>"Los indicadores estadísticos de causa de muerte, por ejemplo, son clasificados desde 1985 y el común de los analistas ignora que cada año se suicidan más cubanos que los caídos en 11 años de guerras sudafricanas, es decir, casi dos mil fallecidos anuales durante una década; que se produce casi un aborto por cada niño que nace, con la complicidad ruin de la estadística que se empeña en clasificar un por ciento de ellos como 'regulaciones menstruales'; de enfermedades de declaración obligatoria que se ocultan a la opinión pública en aras de evitar trastornos en un carnaval político, como ocurrió con el brote epidémico de Dengue en 1997 y que costó prisión al Dr. Dessi Mendoza por cumplir su deber ciudadano de informarlo a la prensa independiente."</i></div> </blockquote> <div style="text-align: justify;"> <i>Ob</i>viamente estos hechos no deberían suceder en la supuesta "POTENCIA MÉDICA" de acuerdo con la propaganda de los alabarderos de la tiranía castrista. Esta es la triste realidad, son hechos que demuestran lo contrario de lo que afirma sobre este tema la propaganda de la tiranía. Si esta alardea tanto de que es una potencia médica y ofrece ayudas en medicamentos y en personal médico a otros países, ¿por qué descuida tanto al pueblo cubano?. Basándonos en los datos y opiniones expuestos en este artículo podemos preguntarnos, ¿la mortalidad infantil mejoró o empeoró?</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Desgraciadamente, a pesar de los mejores esfuerzos de los sacrificados médicos cubanos, la Isla se ha convertido en una <b>"IMPOTENCIA MÉDICA"</b>.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (*) &nbsp;Por <a href="http://www.cubanet.org/opi/02190301.htm"><b>Bert Corzo</b></a>.<br /> <br /></div> <br /> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div>Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com1tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-81578015823465529862012-04-22T10:50:00.000-03:002012-04-22T10:50:43.602-03:00Colombia: Desde la cumbre, los buitres nos esperan. (*)<div style="text-align: justify;"> <a href="http://www.hacer.org/latam/wp-content/uploads/2012/04/buitresdesdelascumbres.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" height="245" src="http://www.hacer.org/latam/wp-content/uploads/2012/04/buitresdesdelascumbres.jpg" width="320" /></a>En un articulo que publicó ayer el régimen cubano en el periódico Granma, titulado “Por la segunda independencia”, nos queda claro que los hermanos Castro tenían planeado sabotear la Cumbre de las Américas desde un comienzo; que junto a Chávez continúan fortaleciendo el modelo del socialismo del siglo XXI en Latinoamérica, y que a raíz de esos dos hechos, programan a su antojo las agendas de política exterior de los países alineados en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En primera medida, como en una lista de objetivos alcanzados, en el artículo se nombra y “se aprueba” cada uno de los “nobles” gestos de los presidentes que se solidarizaron con el tema de la participación de Cuba, considerando o exigiendo su inclusión en la Cumbre de las Américas realizada en Cartagena. Casi que con libreto en mano, señalan el rol de los presidentes indecisos, los enfermos y los trabajosos de última hora en un cronograma que comenzó en el pasado mes de febrero cuando se reunió el ALBA en Caracas. Además, como para no desentonar con el tono de amistad, también agradecen la visita a la isla por parte del ave de mal agüero y hasta elogian su papel como anfitrión de la cumbre.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Entre los escándalos y los shows mediáticos que tuvieron lugar en Cartagena resultó fácil dejar en segundo plano que hoy los cubanos sobreviven a una cruel dictadura que no respeta sus derechos fundamentales ni sus libertades individuales y que sus tiranos no tienen ninguna intensión de transitar hacia la democracia, siendo éste el único requisito a cumplir para poder participar en las Cumbres de la Organización de los Estados Americanos (OEA).&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> En ese sentido, la dictadura cubana manifiesta que la Cumbre de las Américas sólo ha beneficiado al “Norte”, e insiste una y otra vez con su discurso antiamericano, igualmente promulgado por todos sus seguidores, de que todos sus males son producto de un supuesto bloqueo (bastante diferente del embargo que en realidad existe) de los Estados Unidos a la isla. Al respecto Chávez exigió “el fin del vergonzoso y criminal bloqueo a la hermana República de Cuba: Bloqueo que, desde hace más de 50 años, ejerce el imperio, con crueldad y sevicia, contra el heroico pueblo de José Martí”.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> A esta altura, y con muchos de los países miembros siguiendo órdenes de los Castro, el Granma ordena: “de la OEA, ese cadáver insepulto, ni hay que hablar”.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Como segunda medida, si bien el tema de la despenalización del consumo y venta de drogas ilegales sentó algún precedente en esta cumbre, comparto que no tiene sentido discutirlo si no están presentes todos los representantes de los países responsables del narcotráfico en la región. Por ejemplo, entre los que aún dicen no tener posición definida en el debate se encuentra Venezuela, país que constituye un punto estratégico en la cadena de distribución de drogas ilegales, especialmente en camino hacia Europa. Y con Chávez en el poder, entre su enfermedad, su patrocinio a Cuba y sus esfuerzos e intereses impulsando el socialismo del siglo XXI, lo que más se necesita son recursos, y las drogas legalizadas no dejarían la misma utilidad.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Por último, es necesario reconocer que el escenario regional les ha facilitado las cosas a los hermanos Castro. Los pronósticos acerca de un consenso son bastante precarios, motivo por el que no fue posible la firma de un documento final de la cumbre. El intercambio económico entre pares ha sido desmotivado por altas deudas, inseguridad reglamentaria para la inversión, políticas proteccionistas, y la integración regional ha sido sustituida por tratados de libre comercio bilaterales, firmados especialmente con los Estados Unidos. Los reclamos territoriales, tales como las islas Malvinas por parte de Argentina o la salida al mar que exige Bolivia, vuelven a mojar prensa convirtiendo el anhelado debate constructivo en una mera búsqueda de votos de apoyo. Además, Colombia, el país que por su ubicación geográfica conecta las Américas y que durante el gobierno de Uribe combatió las guerrillas, atacó los cultivos de coca y fue especialmente reacio a la política de sus vecinos; ahora parece empezar a contagiarse de la misma enfermedad de la que padecen todos sus nuevos mejores amigos.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Hoy por hoy, en nuestra colorida región la libre circulación de personas se aprovecha para cruzar drogas o esconderse de la justicia en otros territorios; las empresas no se privatizan si no que son víctimas de la expropiación y estatización por parte de los gobiernos (como si “todo su desarrollo” les alcanzara para meterse con esos chicharrones); la supuesta integración regional sólo alcanza para la foto grupal; la política exterior incluye falsos voluntariados para la liberación de rehenes y preocupantes capítulos de negociación con terroristas; y hasta salen figuritas desubicadas que se atreven a sugerir en territorio ajeno que los terroristas de las FARC deberían consolidarse en un partido político… Venimos aprendiendo bien de los Castro.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Curioso que el Granma nos diga que “de Cuba se deben ocupar los cubanos”; porque “aquellos cubanos” andan ocupados en cosas que inmiscuyen a toda nuestra región latinoamericana.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> (*) Por <a href="http://www.hacer.org/latam/?p=15117"><b>Dayi Sedano</b></a>. Internacionalista y Directora de Programas de HACER en Colombia.&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Fuente: <b><a href="http://www.hacer.org/">HACER</a></b><br /> <br /></div> <br /> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div>Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0tag:blogger.com,1999:blog-8450118889722676706.post-34220934694974468272012-04-16T11:01:00.001-03:002012-04-16T11:01:24.388-03:00Asociación de Familiares de Cubanos Desaparecidos.<div style="text-align: justify;"> <a href="http://4vientos.org.mx/blog/wp-content/uploads/2011/12/DERECHOS-HUMANOS-1.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"><img border="0" height="219" src="http://4vientos.org.mx/blog/wp-content/uploads/2011/12/DERECHOS-HUMANOS-1.jpg" width="320" /></a>Debido a los constantes hechos ocurridos y violaciones a los DDHH en Cuba, se ha creado la AFACUDE (Asociación de Familiares de Cubanos Desaparecidos). Se ruega difusión entre todos sus cubanos amigos o familiares de cubanos.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La <b>AFACUDE</b> será una entidad independiente, humanitaria, sin fines de lucro ni intereses políticos, a la que podrá afiliarse cualquier persona, con independencia del país en que resida y la nacionalidad que ostente, siempre que cumpla los requerimientos básicos que la práctica y sucesiva experiencia recomienden establecer, mediante consenso.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La <b>AFACUDE</b> tiene como propósito fundamental propiciar la interacción entre sus miembros, así como con la Cruz Roja de Cuba, la Cruz Roja Internacional y otras entidades análogas, a fin de canalizar cualquier información obtenida sobre el familiar desaparecido.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> La <b>AFACUDE</b> tendrá por Presunta Desaparición aquella en que el familiar pierda el contacto por más de 72 horas, status que perdurará hasta los 15 días naturales posteriores a la fecha reportada.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> El asociado\a será el único responsable de la exactitud y autenticidad de los datos y elementos que aporte.</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Dado en la ciudad de La Habana, a los 13 días de abril de 2012<br /> <br /> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>CONTACTO:</b><br /> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> <b>José Alberto Álvarez Bravo</b>, Secretario Pro Tempore</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Calle J # 104, 1er piso apto. 10, e\ Calzada y 9, Vedado</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Cell: 53341878</div> <div style="text-align: justify;"> <br /></div> <div style="text-align: justify;"> Email: <a href="mailto:113dominexaudi932@gmail.com">113dominexaudi932@gmail.com</a></div> <br /> <br /> <div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"> <a href="http://twitter.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhiVaYvoXU0JcYXl05X6Ava-MId31l0sJD1n0AGIuCrpq6ZO1YJiBEoYN-afk1dDRPZZDxlGT-buRjNT09kPa0sHnHxdqiju6ydPf1V6jtMdVp4tjEgKqfLbOfXr-3tg04Zmx0F5xFcM_k/s1600/tw.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/CubaladoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEicBvt-XV0cFSaDGhyU-jATLbWLQHdOz05PnPhcwXjrYmE1qmBzOYI_JzbCsL0xjthOhpqN_jI7h-Z7lNDLCrM9RFK_hmSF-D_oJGoNn0S56bMzuxP9UTbj36OV9r8XVxANnwhiimi5poU/s1600/fb.jpg" /></a>&nbsp;<a href="http://www.youtube.com/CubaLadoB"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjJPhYQM0wxdYJLrauOl_tNfksfVLsOdYU1TWb9yZhAhhJAR7oKUm0eygxYdbTmCiuYva5-Ue77j5Uw3uNAcTHeNQRpD7-Y0zPkA8ufwRpatXrRkA0D7GhJVzCkAF5ucAVNySMfzlUKj8Q/s1600/you.jpg" /></a>&nbsp;<img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLgpvs5xccUK-vK4ReLV7BnXyHOYJpJQuML7JHQkJPalwKVmQKjdkimrPajqLf0v5GLAjRyAYUhxbUkJEzrKmy1Y6SEoQXIJe8dTbttPOaLxrQIxAxpKsECNYxCgD64aNRDGdYKWKHbCS-/s1600/goo.jpg" />&nbsp;<a href="http://cubaladob.wordpress.com/"><img border="0" src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHR3A_nMCkkUSKUTL77ox-UjeKvrD5lOJq1B8nmOKrOGMfdwg1Hai5qXwPppiasNw6jqXOz_AosRb2AkducdscvnYsov1ZF1Koe_GqboOm8vjwhk8ElZff9u6z-olYOnDriakYimyPbxVv/s1600/images.jpg" /></a></div> <div style="text-align: justify;"> </div>Anonymoushttp://www.blogger.com/profile/06237614055554946286noreply@blogger.com0